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Lectura y Estudio Diario
del Evangelio de Lucas
Biblia Plenitud
Capítulo 1
1.1,2 La inspiración de las Escrituras por el Espíritu
Santo no excluye la investigación cuidadosa de los hechos por
parte de sus autores humanos. Las fuentes de Lucas, que él no
considera inexactas sino insuficientes, eran de dos tipos: escritas
y orales. Muchos habían tratado de organizar de manera ordenada
las colecciones de fragmentos de las enseñanzas y la obra de
Jesús, y los testigos presenciales habían preservado y
narrado lo que habían visto. Lucas no está interesado
en escribir teoría religiosa, sino que él cuenta las buenas
nuevas de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas.
1.3 La expresión, después de haber investigado con diligencia
traduce el interés de Lucas por mantenerse apegado a los hechos
como historiador. Lo de escribírtelas por orden no necesariamente
se refiere a organizarlas cronológicamente, sino por el contrario,
a un ordenamiento lógico del material que pueda trasmitir mejor
su mensaje. La identidad de Teófilo («amigo de Dios»)
es desconocida, aunque la forma de la dedicatoria indica que era una
persona de rango.
1.4 Lucas quiere establecer la autenticidad y confiabilidad del mensaje
cristiano.
1.5 Herodes reinó durante los años 37–4 a.C. Juan
el Bautista y Jesús nacieron, pues, algunos años antes
del año 1 de nuestra era cristiana. La discrepancia de fechas
se debe a un cálculo equivocado al establecer el calendario cristiano
en el siglo VI. Los sacerdotes se dividían en 24 secciones, y
Abías pertenecía a una de ellas (véase 1 Cr 24.6–19).
1.7 Los judíos consideraban que los hijos eran una señal
del favor de Dios, y la falta de ellos evidencia de su desagrado. Este
no era el caso de Zacarías y Elisabet, ya que ellos eran justos
ante los ojos de Dios (v. 6).
1.8 Cada sección sacerdotal servía en el templo durante
una semana dos veces al año.
1.9 Los deberes sacerdotales eran asignados según la costumbre
de echar suertes. Un sacerdote podía tener el privilegio de quemar
incienso en el Lugar Santo sólo una vez en su vida y a veces
nunca.
1.13 Juan significa «el Señor ha mostrado su favor (gracia)».
Alude al propósito del nacimiento de Juan, porque él tenía
que anunciar el arribo del Mesías, el don de la gracia de Dios.
1.15 El niño será dedicado como un nazareno (véanse
Nm 6; Jue 13.5; 1 S 1.11). La fuente de su inspiración profética
no es física, sino el Espíritu Santo.
1.17 Juan cumplirá la profecía de Malaquías 4.5,
6.
1.19 Gabriel («poderoso hombre de Dios») predijo la venida
del Mesías (Dn 9.25), y de acuerdo con la interpretación
tradicional de 1 Tesalonicenses 4.16, tocará la trompeta anunciando
Su retorno.
1.20 Mudo: Del versículo 62 podemos inferir que Zacarías
está también sordo.
1.31 Jesús es el equivalente griego del hebreo Josué,
«el Señor es salvación».
RIQUEZA LITERARIA
1.23 ministerio, leitourgia; Strong #3009: Compare «liturgia»,
«litúrgico». De laos, «gente», y ergon,
«trabajo». La palabra se usó, originalmente, para
identificar a los ciudadanos que servían en cargos públicos,
y sin devengar ningún pago por su trabajo. Tiempo después,
incluyó el servicio militar o la participación comunitaria.
En el NT, leitourgia se usa tanto para el servicio sacerdotal como para
el acto de dar con altruismo. Aquí, la palabra se refiere al
servicio sacerdotal en el templo. En 2 Corintios 9.12, denota dádivas
de caridad como un servicio a los necesitados. En Filipenses 2.17 Pablo
llama leitourgia a s
DINÁMICA DEL REINO
1.26–56 Madre fiel y discípulo obediente: María,
MUJERES. Hay algo grandioso alrededor de María, la madre de Jesús,
que trasciende el pensamiento religioso tradicional. Que ella fuera
un vaso privilegiado, escogida para llevar en su seno al Hijo de Dios,
ya es en sí una maravilla, porque María participa en el
milagro de la encarnación a un nivel que ningún otro ser
humano puede comprender. Claro que ella misma no reclamó entenderlo,
sino sencillamente adoró a Dios, en reconocimiento humilde del
fenómeno que envolvió su existencia: «Engrandece
mi alma al Señor», exclamó ella (v. 46). A nosotros
se nos hace difícil compenetrarnos con aquellos momentos desconcertantes
por los que ella pasó 1) cuando Simeón le profetizó
que sufriría mental y emocionalmente (2.35); 2) cuando ella y
José hablaron con Jesús después de que pensaron
que estaba perdido en Jerusalén (2.49, 50); 3) cuando Jesús
la reprendió con suavidad en las bodas en Caná (Jn 2.4);
4) cuando Jesús, aparentemente, rechazó los esfuerzos
de ella y de sus hermanos por ayudarle, si bien es cierto que éstos
no le comprendían muy bien en ese tiempo (Mt 12.46–50).
Es
1.32, 33 La posición de Jesús como heredero de el trono
de David su padre, y la eternidad de su reino, lo identifican como el
Mesías (véanse 2 S 7.12–16; Is 9.6, 7; Sal 132.11,
12; Dn 7.14; Os 3.5).
1.35 La concepción de Jesús tuvo lugar por la intervención
directa del Espíritu Santo. Te cubrirá con su sombra:
La misma palabra utilizada para la nube de la cual salió la voz
que habló durante la Transfiguración. Ambos usos se refieren
a la nube que manifestó la gloria de Dios (Éx 40.34–38).
1.36,37 El ángel alentó la fe de María.
1.38 Véase la sección 4 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
1.38 La aquiescencia de María podría poner en peligro
su reputación.
1.45 Nótese el claro contraste entre la fe con que responde María
y la incredulidad de Zacarías (v. 20). También debemos
fijarnos en los capítulos 1 y 2 cómo la nueva era está
marcada por la renovación del don de la profecía, el cual
había estado adormecido. Las varias profecías y canciones
de estos dos capítulos reflejan lo mejor de la piedad y el espíritu
profético del AT. Los cánticos y profecías de María
(el Magnificat, vv. 46–55), Zacarías (Benedictus, vv. 68–79),
Simeón (Nunc Dimittis, 2.29–32) y Ana (2.36–38);
reflejan la compenetración y sensibilidad con que se acoge la
anterior revelación de Dios en el AT (véase, por ejemplo,
el cántico de Ana, 1 S 2.1–10).
1.46–55 El cántico de María (el Magnificat) es tomado
del cántico de Ana (1 S 2.1–10) en una condición
similar de nacimiento milagroso. En la profecía judía,
a menudo los mensajes nuevos son elaborados sobre anteriores revelaciones,
con nuevo sentido y aplicación.
1.59 A los bebés varones se les daba nombre al octavo día,
cuando eran circuncidados. Comúnmente al niño se le daba
el nombre de su padre.
1.62 Aparentemente, Zacarías había estado temporalmente
sordo y también mudo (v. 20).
1.68–79 Esta canción se conoce comúnmente como el
Benedictus, por la palabra con que empieza en la versión latina.
La primera parte (vv. 68–75) trata de la salvación que
está a punto de llegar en la persona del Mesías, el hijo
de María. La redención que trae consigo es una visita
de Dios, una intervención directa; el levantamiento de un poderoso
Salvador (Ez 29.21). La segunda parte del cántico (vv. 76–79)
se relaciona con el ministerio profético de Juan como precursor
del Mesías.
Capítulo 2
2.1, 2 Lucas establece meticulosamente las circunstancias históricas
que rodean el nacimiento de Jesús, relacionándolo con
los acontecimientos ocurridos en el Imperio Romano. Augusto César
fue emperador desde el año 30 a.C. hasta el año 14 d.C.
Cirenio era gobernador de Siria entre los años 10–7 a.C.
y de nuevo desde los años 6 al 9 d.C. La realización del
censo tenía que ver con los impuestos.
RIQUEZA LITERARIA
1.79 paz, eirene; Strong #1515: Compare «irénico»
(conciliador) e «Irene». Un estado de reposo, quietud y
calma; una ausencia de lucha; tranquilidad. El término generalmente
denota un bienestar perfecto. Eirene in
2.3,4 El cabeza de cada familia viajaba al pueblo donde se guardaban
los documentos de sus antepasados.
2.7 El término primogénito sugiere que posteriormente
nacieron otros hijos (compárese con el «hijo» único
de 7.12). Los pañales eran pedazos de tela en las cuales se envolvía
a los niños pequeños.
2.8 Las ovejas eran mantenidas afuera entre marzo y diciembre. No se
puede determinar la fecha exacta del nacimiento de Jesús. No
sabemos cuándo y por qué la Iglesia escogió el
25 de diciembre. La primera celebración que se conoce de la Navidad
tuvo lugar en Roma en el año 354 d.C.
2.14 En las alturas no se refiere al grado más alto, sino al
sitio más elevado de la alabanza, al cielo. Buena voluntad: La
gente no puede estar en paz entre sí hasta que no esté
en paz con Dios.
2.22 La ceremonia de purificación, descrita en Levítico
12.2–8, ocurría 40 días después del nacimiento
de un hijo varón.
2.24 El sacrificio es del tipo prescrito para los pobres (Lv 12.8).
2.25–27 Lucas hace énfasis en la actividad del Espíritu
Santo. La consolación de Israel se refiere a la prosperidad que
el Mesías traería a su pueblo (véase Is 40.1, 2).
2.29-32 La expresión profética de Simeón es conocida
como el Nunc Dimittis, basado en las primeras palabras del texto latino.
El cántico destaca a Jesús como el Salvador universal.
2.34 No todo el mundo aceptará la salvación que Jesús
ofrece; algunos tropezarán con ella.
2.35 La oposición a Jesús alcanzará su clímax
en la cruz, donde María experimentará una penetrante angustia.
RIQUEZA LITERARIA
2.35 pensamientos, dialogismos; Strong #1261: Compare «diálogo».
Razonamiento interior, interrogación, consideración y
deliberación; inquietudes internas del ser humano; referente
a preguntas mentales, opiniones, designios y disputas. Dialogismos es
2.40 Lucas hace énfasis en la completa humanidad de Jesús.
DINÁMICA DEL REINO
2.36–38 Una viuda anciana muy eficiente: Ana, MUJERES. Ana, la
profetisa, procedía de Aser, la tribu que iba a ser bendecida
y que iba a mojar «en aceite su pie» (Dt 33.24): una señal
de gozo y felicidad. Pero también, los descendientes de Aser
tendrían zapatos de «hierro y bronce», lo que denotaba
fuerza (Dt 33.25). Ana ejemplificó estas cualidades de ungimiento
y firmeza. Después de estar casada apenas siete años,
su esposo murió, y esta viuda escogió una vida de ayuno
y oración en el templo. Ella «no se apartaba del templo,
sirviendo» a Dios (Lc 2.36, 37).
2.41 La Ley judía exigía que los varones asistieran a
las Fiestas de la Pascua, el Pentecostés y los Tabernáculos
(Éx 23.14–17; Dt 16.16).
2.42 A la edad de 12 años un muchacho judío se convertía
en «un hijo de la Ley» y comenzaba a observar sus requerimientos.
2.44 La compañía: Peregrinos que realizaban el viaje a
Jerusalén. Los aldeanos que hacían peregrinaje a Jerusalén
viajaban usualmente en caravanas, con las mujeres y los niños
al frente. En este caso, cada uno de los padres creía que Jesús
estaba con el otro.
2.49 Jesús muestra que tiene conciencia de su relación
especial con el Padre, así como de su misión.
RIQUEZA LITERARIA
2.47 inteligencia, sunesis; Strong #4907: Literalmente, «poner
junto», por tanto, rapidez de aprehensión, es decir, facultad
crítica para una clara aprehensión, para valorar inteligentemente
una situación. El NT usa dos palabras para entendimiento, phronesis
y sunesis. La phronesis actúa, mientras que la sunesis juzga.
Phronesis representa el lado práctico de la mente, en tanto sunesis,
e
2.51 Aun cuando era Hijo de Dios, Jesús permanecía bajo
el cuidado y la guía de sus padres terrenales.
Capítulo 3
3.1 Tiberio César empezó a gobernar las provincias de
Roma como coemperador junto a Augusto en el año 12 d.C., y gobernó
solo como emperador del 14 al 37 d.C. El año decimoquinto correspondía
al 26 d.C. aproximadamente. Poncio Pilato fue gobernador durante los
años 26–36 d.C.
DINÁMICA DEL REINO
3.1–20 Intrepidez, RASGOS DEL LÍDER. Juan el Bautista comenzó
su ministerio profético no solamente con el mensaje positivo
de anunciar la venida del Mesías, sino llamando valientemente
al pueblo al arrepentimiento. Habría sido mucho más fácil
proclamar simplemente las buenas nuevas, pero Juan fue obediente al
ministerio profético que desafiaba a la gente en su actitud descuidada
y en sus pecados. Su ministerio estuvo marcado por la intrepidez, el
atrevimiento de predicar lo que no era popular. Juan reprendió
a los religiosos (v. 8), apeló a ser generosos (vv. 10, 11),
denunció la deshonestidad (vv. 12, 13) y reclamó una justa
administración de la autoridad (v. 14). Más tarde, se
enfrentó a la inmoralidad tolerada de los líderes (Mc
6.18), y por esto fue eventualmente arrestado y decapitado. El tributo
de Jesús al ministerio de Juan el Bautista (Mt 11.11) s
3.2 Aunque Caifás era el sumo sacerdote, su suegro Anás,
que le había precedido, detentaba el verdadero poder tras el
cargo.
3.3–9 Véanse las notas a Mateo 3.1–10.
3.7 Ser bautizadas: Los judíos bautizaban a los gentiles que
querían convertirse en judíos (prosélitos). Los
candidatos gentiles no sólo eran bautizados, sino que se circuncidaba
a los hombres, y ellos ofrecían sacrificios. El hecho de que
Juan bautizara a los judíos era algo inusitado; o sea, se les
consideraba tan necesitados como los gentiles. Ser descendiente de Abraham
no era suficiente (v. 8).
3.8 Arrepentimiento: El término aquí significa una pena
interna que da lugar a un «giro» en la vida. La expresión
de «giro» por parte de la gente (v. 11), los publicanos
(v. 13), y los soldados (v. 14) tiene implicaciones concretas y prácticas.
Se le dice a cada uno de los tres grupos que deben cambiar su comportamiento
anterior dentro de su esfera de actividad. Hijos: Hay un juego de palabras
intencional con los términos «hijos» y «piedras»,
que en arameo y hebreo suenan casi idénticos.
3.10-14 En respuesta a las preguntas del pueblo, Juan insistió
en que el arrepentimiento no era un término teológico
abstracto o una cuestión de forma o ceremonia. Todo lo contrario,
era un cambio radical en una existencia centrada en sí misma,
de ambición, deshonestidad y descontento, hacia la práctica
de nuevas relaciones morales y éticas con los demás.
3.15 El ministerio profético de Juan alentó las esperanzas
mesiánicas del pueblo.
3.16–18 Véase la nota a Mateo 3.11.
3.16, 17 Véase la sección 11 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
3.19, 20 Véase la nota a Mateo 14.3.
3.21, 22 Véanse las notas a Mateo 3.14–17.
3.23–38 De acuerdo con las dos genealogías evangélicas
de Jesús, Mateo traza el linaje del Señor desde Abraham,
pasando por José (Mt 1.1–16), aunque tiene el cuidado de
señalar que éste no era el padre real de Jesús
(Mt 1.18). Su propósito, teniendo en cuenta que estaba escribiendo
para una audiencia judía, era probar que Jesús era el
Mesías prometido. Afirmando explícitamente que Jesús
era, según se creía, el hijo de José, Lucas hace
ascender la línea familiar hasta Adán, identificando así
a Jesús universalmente con la raza humana en términos
universales. Algunos comentaristas señalan las diferencias entre
las dos genealogías y asumen que Mateo traza una línea
de parentesco legal con la realeza, mientras Lucas se apoya en el linaje
de María, el único progenitor humano de Jesús.
En este caso, José debe ser reconocido como el hijo legítimo
de su padre Elí (v. 23).
Capítulo 4
4.1–12 Véanse las notas a Mateo 4.1–10.
DINÁMICA DEL REINO
4.1–12 El malvado «gobernante» de la tierra, EL CONFLICTO
Y EL REINO. Al confrontar a Satanás, Jesús expone dramáticamante
la relación del adversario con este mundo presente. Nótese
lo significativo de la oferta de Satanás a Jesús, de «todos
los reinos de la tierra». Aquí vemos al adversario como
el administrador de la maldición en este planeta, una función
que ha tenido desde que el ser humano perdió su dominio sobre
la tierra en la caída o desobediencia al mandamiento de Jehová
Dios. A ello se debe que Jesús no disputara el derecho del diablo
de hacer ese ofrecimiento de los reinos y la gloria de este mundo, aunque
enfáticamente rechaza la forma en que el diablo se los ofrece.
Jesús sabe que está aquí para reconquistar y, finalmente,
ganar esos reinos, pero lo conseguirá de acuerdo con los términos
del Padre, no del adversario. Aun así, el mundo presente, con
sus sistemas, se apoya en gran medida en el gobierno limitado, pero
poderoso y destructivo, de aquél a quien Jesús llama «el
príncipe de este mundo» (Jn 12.31; 16.30). Como sabemos
esto, somos sabios al no atribuirle a Dios nada del desorden de nuestro
desconcertado, pecaminoso, enfermo, trágico y atormentado planeta.
Este «presente siglo malo» (Gl 1.4) «está bajo
el maligno» (1 Jn 5.19). Pero Jesús dijo también
que el gobierno de Satanás «será destruido»
y que él «no tiene nada en mí», esto es, ningún
control sobre Cristo o sobre lo que es de Cristo. «Mayor es el
que está en vosotros, que el que está en el mundo»
(1 Jn 4.4).
4.13 Las tres tentaciones que acaban de ser descritas sólo eran
parte de una lucha mucho más amplia en la que Jesús estaba
envuelto con el diablo. Los ataques de Satanás continuaron durante
todo el ministerio de Jesús (véanse Heb 2.18; 4.15).
DINÁMICA DEL REINO
4.12 24. ¿Hay algo de malo en los juegos de azar?, R
4.14 El ministerio en Galilea comenzó cerca de un año
después del bautismo y la tentación de Jesús, quien
pasó en Judea la mayor parte del tiempo de su ministerio (véase
Jn 2.1–4.43). Lucas enfatiza el poder del Espíritu cuando
habla del ministerio de Jesús, que dio por resultado Su gran
fama.
LA TENTACIÓN: COMPARACIÓN DE LOS DOS ADANES (4.1, 2)
Tanto Adán como Cristo enfrentaron tres aspectos de la tentación.
Adán sucumbió a ella, trayendo sobre la humanidad pecado
y muerte. Cristo resistió, para darnos justificación y
vida.
1 JUAN 2.16
GÉNESIS 3.6
EL PRIMER ADÁN
LUCAS 4.1–13
EL SEGUNDO ADÁN—CRISTO
«los deseos de la carne»
«EL ÁRBOL ERA BUENO PARA COMER»
«DI A ESTA PIEDRA QUE SE CONVIERTA EN PAN»
«LOS DESEOS DE LOS OJOS»
«ERA AGRADABLE A LOS OJOS»
«EL DIABLO…LE MOSTRÓ…TODOS LOS REINOS DE LA
TIERRA»
«LA VANAGLORIA DE LA VIDA»
«ÁRBOL CODICIABLE PARA ALCANZAR LA SABIDURÍA»
«ÉCHATE DE AQUÍ ABAJO»
4.16 La sinagoga tuvo su origen cuando los judíos estaban en
el exilio, imposibilitados de asistir a los servicios del templo en
Jerusalén. Era tanto una institución religiosa como educacional.
Un miembro o visitante, considerado digno de ello, era invitado<+>
a leer la Escritura y a comentarla.
4.17–21 La profecía de Isaías 61.1, 2 se refiere
a la liberación de Israel de su exilio en Babilonia como el año
del jubileo, pero su consumación final esperaba la llegada de
la era mesiánica. Jesús reclama enfáticamente ser
el Mesías prometido, y su ministerio así definido deviene
ahora la realización de la esencia de las buenas nuevas del evangelio
del reino de Dios. Más tarde Lucas aclara que el Señor
transfirió este mismo ministerio a los discípulos (9.1,
2) y por último a toda la Iglesia (Hch 1.1, 2).
4.21,22 El asombro que suscitan las palabras de Jesús están
llenas de escepticismo, debido a que quienes lo escuchaban conocían
su origen terrenal.
4.23 Jesús anticipa las exigencias de la gente para que realice
en Nazaret los milagros que ha llevado a cabo en Capernaum. Sin embargo,
sus señales no son para los escépticos sino para los creyentes,
y consistentemente se niega a ofrecer señales que demuestren
su condición de Mesías de forma compulsiva.
4.24 Aquellos que están más cerca de la gente importante
generalmente son los más renuentes a reconocer su grandeza.
4.25 Elías: La mención de los profetas Elías y
Eliseo (v. 27) no solamente explica por qué fue rechazado Jesús
el profeta, sino que también destaca la transferencia del reino
del rebelde Israel a los gentiles. Las dos regiones, Sarepta (Sidón,
1 R 17.9) y Siria (2 R 5.1–14), eran predominantemente gentiles.
4.29 Fuera de la ciudad subraya la expulsión de Jesús
por la gente de su pueblo, aunque la expresión también
parece anticipar la suerte que correría fuera de la ciudad de
Jerusalén. Aquel que abre el reino a los gentiles (vv. 24–28)
es rechazado y echado fuera como si se tratara de uno de
RIQUEZA LITERARIA
4.28 ira, thumos; Strong #2372: Compare «thyme». Rabia inflamatoria,
furor explosivo, conmoción turbulenta, agitación hirviente,
arrebatos impulsivos de cólera. Otra palabra, orge, id
4.32 A diferencia de otros maestros, quienes monótonamente citaban
lo que habían dicho rabinos anteriores, Jesús hablaba
con autoridad: evidencia de que tenía conciencia de su misión,
respaldada por la aprobación y el apoyo divinos.
4.33–35 Véanse las notas a Marcos 1.23–25.
4.40 Los judíos consideraban que un día era el período
de tiempo que se extendía de una puesta de sol a otra.
4.41 Jesús no busca testimonio de los demonios (véase
Hch 16.17, 18).
4.42-44 Jesús rehúsa capitalizar la popularidad que ha
ganado por medio de sus milagros. La multitud que le pide se quede no
es la que dicta su agenda.
Capítulo 5
5.1 El lago de Genesaret es otro nombre del mar de Galilea. Como sólo
mide alrededor de 12, 9 x 20, 9 km, no es técnicamente un mar
y Lucas nunca se refiere a él como tal.
DINÁMICA DEL REINO
5.1–11 Dios multiplica tu semilla para que tengas aun más
de lo que necesitas, SEMILLA DE FE. Jesús enseñó
una gran lección acerca de la siembra de la semilla y la importancia
de sembrar en buena tierra (véase Mc 4.1–20). Lu
5.5 El mejor momento para pescar era la noche.
5.8 Las dudas de Pedro sobre las habilidades de Jesús como pescador
se convierten en dudas sobre sí mismo. La primera de ellas es
doblegada por un milagro; la segunda es vencida por una promesa (v.
10).
5.10 La palabra del griego para pescador quiere decir «pescar
algo vivo», y su tiempo verbal sugiere acción continua.
De ahora en adelante Pedro y los demás «pescarán»
a seres humanos para el reino de Dios.
5.12–15 Véanse las notas a Marcos 1.40–45.
5.16 El tiempo verbal del griego indica que Jesús se apartaba
habitualmente para orar.
DINÁMICA DEL REINO
5.16–26 ¿Qué es más fácil, perdonar
o sanar?, SANIDAD DIVINA. Si bien es cierto que no toda aflicción
es el resultado de un pecado específico, en este caso la causa
de la enfermedad era el pecado, porque el hombre fue sanado cuando Jesús
le dijo: «Tus pecados te son perdonados». De las palabras
de Jesús se desprende que pudo haber dicho, «Levántate
y anda», o «Tus pecados te son perdonados». En muchos
casos, la oración por sanidad debiera comenzar con confesión
de pecado y con arrepentimiento (Stg 5.16; 1 Jn 1.8, 9).
El
5.17 El poder del Señor equivale al «Espíritu del
Señor» (4.18).
5.18–26 Véanse las notas a Marcos 2.1–12.
5.27–32 Véanse las notas a Marcos 2.14–17.
RIQUEZA LITERARIA
5.22 conociendo, epiginosko; Strong #1921: Gnosis es el sustantivo,
«conocimiento», y ginosko el verbo, «conocer».
Epiginosko es
5.33–38 Véanse las notas a Mateo 9.14–17; Marcos
2.18–22.
5.36–39 Véase la sección 11 de «Verdad en
acción» a través de los sinópticos al final
del Evangelio de Lucas.
5.39 Jesús se refiere con tristeza a la gente satisfecha con
el viejo sistema legalista y que no se muestra dispuesta a aceptar el
evangelio.
Capítulo 6
6.1–11 Véanse las notas a Mateo 12.1–14; Marcos 2.23–3.6.
6.12 Una vez más Lucas enfatiza el hecho de que Jesús
oraba en vísperas de situaciones difíciles.
6.17 Las referencias geográficas ponen de relieve la inmensa
popularidad de Jesús y la extrema necesidad de la gente.
6.20–49 El Sermón del Monte se parece al que encontramos
en Mateo (5–7) en estructura general, secuencia y contenido. De
acuerdo con sus objetivos, Lucas omite mucho material de particular
interés para los judíos.
6.20–23 Las expresiones pobres, hambre, llorais y aborrezcan,
tienen implicaciones espirituales. Jesús no elogia la pobreza,
el hambre, la tristeza y el reproche en sí mismos. Estos sufrimientos
traen bendiciones sólo cuando se soportan por causa del Hijo
del Hombre (v. 22). De ahí que la pobreza de espíritu,
el hambre de justicia, los que ahora lloran por el pecado, y el ostracismo
social por causa de Cristo, son fuente de bendición. «Pobre»:
El término alude a la persona humilde que confía en la
ayuda de Dios en medio de su pobreza (en comparación con el «pobre
en espíritu», Mt 5.3).
6.21 Hay un notable contraste en varias de estas bienaventuranzas entre
la situación presente y la recompensa futura. Cada una de las
cuatro bendiciones constituye el reverso de los cuatro ayes.
6.22–24 Hay una continuidad en el sufrimiento y la persecución
entre los discípulos de Jesús, quienes padecen por seguir
al Hijo del Hombre, y el sufrimiento de los profetas por proclamar el
mensaje de Dios (v. 23). Por otro lado, se promete consolación
en la era presente y en la era venidera, cuando se invertirán
las situaciones.
6.24-26 Jesús no condena las riquezas, la abundancia, la risa
o la aceptación social en sí mismas. La preferencia por
las cosas terrenales sobre las del reino de Dios es lo que conduce al
fin y al cabo al infortunio.
6.26 El rechazo a los verdaderos profetas de Dios (v. 23) es comparado
con la fácil y superficial recepción dispensada a los
falsos profetas.
6.27–38 La esencia de la vida cristiana es el amor, cuyo principio
general aparece en el versículo 31. Este amor se manifiesta cuando
se responde a la injusticia e insultos personales, no con la venganza
o la resistencia pasiva, sino con hechos positivos y agresivos de bondad,
destinados a redimir a los agresores. Véanse las notas a Mt 5.38–45.
6.27, 28 Véase la sección 5 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
RIQUEZA LITERARIA
6.28 bendecid, eulogeo; Strong #2127: «elogio» y «elogiar».
De eu, «bien» o «bueno», y logos, «discurso»
o «palabra». Eulogeo es hablar bien, alabar, exaltar, bendecir
abundantemente, invocar una bendición, dar gracias. Eulogeo pu
6.29, 30 Véase la sección 5 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
6.32–36 Véase la sección 5 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
DINÁMICA DEL REINO
6.31–35 En su amor Dios ama al antipático, AMOR FRATERNAL.
Amar lo no amable es renunciar al amor egoísta del mundo; es
hablar del amor de Cristo con gente que aparentemente no tiene posibilidades
de ofrecer recompensa alguna. Jesús nos pide que amemos tal como
Él amó a aquellos que son los últimos en llegar,
a los que son feos, a los pobres o a los que no tienen medio alguno
para ayudarnos. Ello es posible únicamente mediante una transformación
sobrenatural que engendre en nosotros un orden diferente de respuesta
del que la sociedad humana acostumbra. Exactamente igual a como la mente
humana distingue a las personas de los animales, así el amor
cristiano deberá ser dramáticamente diferente, de modo
que distinga al creyente del mundo que le rodea. Es despojarnos de las
reacciones animales que nos hacen refunfuñar, atacar o tomar
venganza. Debe trascender las respuestas humanas que esperan una recompensa
terrenal por un servicio prestado o por un acto de bondad. Un amor así
será como un rayo de luz que hará al mundo acercarse para
preguntar qué nos hace irradiar amor en medio de gente antipática.
Esteban ejemplifica este amor (Hch 7.59, 60), y Saulo (Pablo) experimentó
los efectos de un amor semejante (Hch 9.5).
6.32-34 Hacer el bien para recibir meramente una recompensa representa
una forma de egoísmo incompatible con la vida cristiana.
6.35,36 El amor cristiano halla su motivación en el amor de Dios.
Su misericordia con nosotros es la base de la que brindamos a otros.
6.35 El ejemplo divino sustancia el mandamiento del amor. Teniendo en
cuenta que Dios no otorga o retira su bondad en dependencia de los méritos
del receptor, los discípulos debían prodigarla a amigos
y enemigos sin distinción (véase Lv 19.18).
6.37, 38 Véase la sección 6 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
DINÁMICA DEL REINO
6.38 Dios sabe que cosecharás de acuerdo con lo que des. El Señor
quiere que esperemos un milagro a la hora de la cosecha, SEMILLA DE
FE. Jesús estableció toda una manera nueva de dar. Se
dio a sí mismo a y por las necesidades del pueblo. Nosotros no
tenemos que pagar u ofrecer sacrificios para recibir amparo en la misericordia
de Dios. Jesucristo ha pagado ya nuestra deuda delante de Dios, y su
cruz es obra suficiente y eterna en nuestro favor. Entonces, nuestro
dar u ofrendar ha dejado de constituir el pago de una deuda; ¡es
una semilla que sembramos! La vida y la fuente de poder vienen de Él.
¡Nos corresponde simplemente actuar sobre el poder potencial de
esa semilla de vida que Dios ha colocado en nosotros mediante su poder
y su gracia
DINÁMICA DEL REINO
6.38 La ley de la reciprocidad divina, PROS
6.37 La práctica del amor y el perdón cristianos es un
disuasivo de la crítica, mientras que al mismo tiempo permite
ejercer el juicio moral. Jesús califica el juzgar, condenar y
rehusar el perdón, como prerrogativas que sólo pertenecen
a Dios.
6.38 Dios premia la dádiva generosa a aquellos en necesidad con
una liberalidad sin límites.
6.39–45 Jesús todavía se ocupa de la cuestión
relacionada con el juicio hipócrita que viola la ley del amor.
Una persona que se apresura a condenar las faltas de los demás,
mientras ignora sus propias limitaciones, será de poca utilidad
a otros. Tiene en mente en particular a los fariseos y sus discípulos
(véase Mt 15.14). Véanse las notas a Mateo 7.15, 16; 12.33–37.
6.41, 42 Véase la sección 6 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
6.43–45 Véase la sección 9 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
6.46–49 Véase la nota a Mateo 7.24–27.
6.46 Véase la sección 9 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
Capítulo 7
7.1–10 Véase la nota a Mateo 8.5–13.
7.9 Tanta fe: La gran fe del centurión gentil es la clave de
este pasaje; fe que se explica por su confianza en lo que podría
lograr un mandato de Jesús (vv. 7, 8). Su fe contrasta abiertamente
con las curiosas dudas que prevalecían en Israel.
7.11-17 Lucas destaca que fue la compasión de Jesús la
motivación principal de este milagro. Naín está
casi a un día de camino al sur de Capernaum.
7.16 Quizás la gente recordara cómo dos profetas del AT
devolvieron los hijos muertos a sus madres (1 R 17.17–24; 2 R
4.32–37).
7.18–35 Véanse las notas a Mateo 11.2–19.
7.36 El hecho de que los fariseos no trataban con cortesía a
Jesús (v. 38), indica que lo invitaban sólo por curiosidad.
7.37 La descripción de la mujer sugiere que era una prostituta.
No se la debe confundir con María de Betania (Jn 12.3).
7.39 Simón razona que un profeta genuino hubiese podido discernir
quien era la mujer. En su respuesta, Jesús muestra que sabía
el tipo de hombre que era Simón y lo que estaba pensando (Jn
40–47).
7.41-43 Jesús enseña el principio de que mientras mayor
sea el perdón, mayor la respuesta de amor.
7.41 La parábola busca comparar a dos deudores, el monto de la
deuda, el perdón de las deudas y la gratitud de ambos. La mujer
y Simón están representados por los dos deudores. La tímida
hospitalidad de Simón (vv. 44–46) contrasta con la prodigalidad
de la mujer. El amor que ella despliega es el fruto de un corazón
penitente.
7.44-47 Al aplicar este principio a Simón y a la mujer, Jesús
muestra que alguien que se da cuenta de la profundidad de su propio
pecado, y la grandeza de la misericordia de Dios, debe amar como esta
mujer lo hace; un amor que es fruto de su capacidad de perdonar.
7.50 La fe asegura su perdón, y la realización de la misericordia
de Dios hizo brotar su expresión de gratitud.
RIQUEZA LITERARIA
7.50 salvado, sozo; Strong #4982: Salvar, sanar, curar, preservar, mantener
seguro y sano, rescatar de un peligro o destrucción, liberar.
Sozo salva de la muerte física mediante la sanidad, y de la muerte
espiritual mediante el perdón del pecado y sus efectos. Sozo,
e
Capítulo 8
8.1-3 Lucas destaca el lugar de la mujer en el ministerio de Jesús,
al llamar aquí la atención especialmente sobre su apoyo
económico.
8.4–15 Véase la sección 4 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
DINÁMICA DEL REINO
8.2 Libertad para producir fruto: María Magdalena, MUJER
8.4 Para el uso de parábolas por Jesús, véase la
nota a Marcos 4.2.
8.5–15 Véanse las notas a Mateo 13.3–23; Marcos 4.3–20.
8.16–18 Véanse las notas a Marcos 4.21–25.
8.19–21 Véanse las notas a Mateo 12.46–50; Marcos
3.31–35.
8.22–25 Véanse las notas a Mateo 8.24–27; Marcos
4.40.
8.26–39 Véanse las notas a Mateo 8.28–32; Marcos
5.1–20.
8.41–56 Véanse las notas a Mateo 9.18–34; Marcos
5.22–43.
DINÁMICA DEL REINO
8.36 La sanidad de espíritu, alma y cuerpo, SANIDAD DIVINA. La
palabra griega sozo («sanar, salvar, hacer sano o completo»)
aparece en este capítulo, y nos ofrece una perspectiva singular
de Lucas como médico. En toda una serie de encuentros se manifiesta
el poder sanador de Jesús: 1) El endemoniado gadareno es «sanado»,
o sea, liberado de los poderes malévolos que dominaban su mente
racional y sus acciones físicas. 2) La mujer con el flujo de
sangre (vv. 43–48) toca el borde de la túnica de Jesús,
y Jesús dice, «Hija, tu fe te ha salvado». 3) En
el v. 50, después de que se le había dicho que la niña
estaba muerta, Jesús declara: «No temas; cree solamente,
y será salva». 4) En el v. 12, al explicar Jesús
la parábola del sembrador, la palabra «salven» se
usa en el sentido de la relación restaurada con Dios por medio
de la fe. El relato preciso de Lucas ofrece un cuadro completo del interés
del Salvador por restaurar cada parte de la vida del ser humano; (a)
nuestra relación con Dios el Padre; (b)
Capítulo 9
9.1–6 Jesús da a los discípulos la autoridad de
utilizar el poder que les ha transferido. Véanse las notas a
Mateo 10.1–15; Marcos 6.7–13.
DINÁMICA DEL REINO
9.1, 2 Autoridad para el ministerio, MINISTERIO DEL REINO. Lucas muestra
el poder de Jesús el Rey, quien extiende la liberación
y el gobierno benévolo del reino de Dios sobre las obras del
infierno (poder demoníaco) y las dolencias humanas (enfermedad).
El orden de ministerio que comenzó con Jesús (8.1), continúa
siendo ejercido por sus discípulos tal como Él lo dispuso
(9.1, 2). Más adelante, el Señor ordenaría el mismo
tipo de ministerio en la Iglesia, al esparcir ésta el mensaje
del evangelio (Hch 8.4–12). Este
9.9 El intento de Herodes era maligno (véase 13.31). Finalmente
habría de ver a Jesús el día de la muerte del Señor
(23.6–12).
9.10 Jesús se retiró para descansar, para instruir a sus
discípulos y evitar una confrontación con Herodes. Betsaida
estaba situada en la orilla nororiental del lago.
9.12–17 Véanse las notas a Juan 6.22–40.
9.18–21 Véanse las notas a Mateo 16.13–20.
9.22 Véanse las notas a Mateo 16.21–23.
9.23–25 Véase la sección 7 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
9.23–26 Véanse las notas a Mateo 16.24–27. Lucas
añade la frase cada día al llamado del Señor de
tomar la cruz, indicando una renuncia progresiva y continua al egoísmo
de una vida centrada en uno mismo.
9.27–36 Véanse las notas a Mateo 16.28–17.9. Lucas
reporta que el tópico de conversación con Moisés
y Elías era la partida de Jesús (v. 31). Esta experiencia
confirmó la decisión de Jesús de dirigirse a Jerusalén
para sufrir allí el suplicio. El cumplimiento del plan de Dios
se realiza a través de la cruz. Ya que la palabra «partida»
significa «éxodo», en alusión a la salida
de Jesús del mundo, la conversación probablemente incluyó
una discusión sobre la resurrección y la ascensión,
así como sobre la Crucifixión. La aparición de
Moisés y Elías junto a Jesús significa que la Ley
y los profetas respaldaban su misión mesiánica.
9.37–42 Véanse las notas a Marcos 9.14–29.
9.43-45 El sufrimiento y la tarea mesiánica parecían tan
incompatibles que los discípulos no podían vincular lo
uno con lo otro.
RIQUEZA LITERARIA
9.43 grandeza, megaleiotes; Strong #3168: Compare «megalomanía».
Sublimidad, grandiosidad, gloria, magnificencia, esplendor, majestuoso,
magnífico. En Hechos 19.27, el platero Demetrio expresó
temor de que la predicación de Pablo destruiría la magnificiencia
de la diosa Diana de los Efesios. Aquí, y en 2 Pedro 1.16,
9.46–48 Véase la sección 8 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
9.46–48 Véanse las notas a Mateo 18.1–5; Marcos 9.33–37.
9.49, 50 Véanse las notas a Marcos 9.38–40.
9.51 Recibido arriba: El término se relaciona con toda una secuencia
de acontecimientos: sufrimiento, muerte, resurrección, y, finalmente,
ascensión. Este versículo da inicio a una nueva sección
del Evangelio de Lucas, la resolución de Jesús de viajar
a Jerusalén.
9.52 Los judíos y los samaritanos habían sido enemigos
por siglos. Los peregrinos que iban a Jerusalén generalmente
evitaban pasar por Samaria.
9.53 No eran hospitalarios, no sólo porque Jesús era un
judío, sino porque el Señor no reconoció el templo
samaritano del monte Gerizim.
9.54 Los discípulos quieren usar la autoridad y el poder que
han recibido para realizar su misión (v. 1) con propósitos
destructivos. Así demostraron verdadera fe, pero al mismo tiempo,
constituye una expresión de insensibilidad y está fuera
de lugar teniendo en cuenta los objetivos redentores de Jesús
(v. 56).
9.57–62 Véase la sección 7 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
RIQUEZA LITERARIA
9.56 perder, apollumi; Strong #622:
9.57,58 Los tres candidatos al discipulado ilustran las demandas que
implica seguir a Jesús. El primer incidente enseña que
el entusiasmo emocional que no ha calculado el costo de abandonar las
comodidades materiales no es suficiente.
9.59,60 La lealtad a Cristo tiene precedencia sobre todas las demás
lealtades. El hombre trataba de excusarse diciendo que debía
cuidar de su padre hasta que éste muriera. Los muertos espiritualmente
deben enterrar a sus muertos, pero los seguidores de Jesús deben
cumplir la urgente tarea de proclamar las buenas nuevas de vida en Cristo.
Este no es un argumento en favor de la insensibilidad o irrespeto sobre
lo apropiado de celebrar funerales. Es una lección contra la
dilación en el cumplimiento de una encomienda.
9.61, 62 Esto no debe interpretarse como una enseñanza sobre
el dejar de lado o perder la propia salvación. Jesús centra
su atención en una verdad: servir a su causa demanda completa
dedicación. Es (no) apto para el reino de Dios significa que
un discipulado a medias hace que Dios no pueda utilizarnos de manera
óptima. Puede que Pablo alertara sobre esto en 1 Co 3.12–15.
Capítulo 10
10.1–11 Quizás sea una forma deliberada y dramática
de destacar la universalidad de la misión de Jesús, ya
que los judíos consideraban que 70 era el número de las
naciones gentiles (véase Gn 10). Las instrucciones dadas son
similares a las impartidas a los doce discípulos (véase
Mt 10.5–14).
10.2 La mies: Teniendo en cuenta que la mies está madura, el
tiempo apremia (v. 4), y las consecuencias de un rechazo son fatales
(vv. 11, 13–16).
10.4 A nadie saludéis: Las instrucciones subrayan la urgencia
de la misión, de manera que ese saludo común en el Cercano
Oriente, que tiende a desaparecer, no debe desviarlos de su encomienda.
10.11 Aun el polvo: Antes de regresar a tierra judía, el polvo
de los países gentiles era cuidadosamente sacudido, como algo
contaminado. Esta acción proclama que el lugar donde han sido
rechazados es pagano, esto es, impuro.
DINÁMICA DEL REINO
10.8, 9 Los discípulos son instruidos para sanar, SANIDAD DIVINA.
Las instrucciones de Jesús a los 70 enviados son claras y directas:
«Sanad a los enfermos... y decidles: Se ha acercado a vosotros
el reino de Dios». La venida del reino de Dios y el ministerio
de sanidad son inseparables. En 9.1, 2 se enfatiza el mismo asunto ante
los 12 discípulos. La autoridad para sanar ha sido dada a los
discípulos de Jesús, en la medida en que estén
dispuestos a ejercer los privilegios de ser los mensajeros y los participantes
en el reino de Dios. Este ministerio no debiera ser separado de la declaración
completa de la venida del reino. El Espíritu Santo se deleita
en confirmar la presencia del reino glorificando el poder del Rey, realzando
la obra de Cristo a través del ministerio de sanidad. Este ministerio
de sanidad se manifiesta en todo el libro de los Hechos de los Apóstoles;
y en Santiago 5.13–16 se
10.12 Aunque Sodoma representaba la más perversa de las ciudades
gentiles, su condena será menos severa que la de aquellas ciudades
que rechacen a los mensajeros de Jesús.
10.13,14 Mayores privilegios traen consigo mayores responsabilidades.
La condena más pesada recae sobre quienes reciben la luz pero
la rechazan.
10.15 Capernaum era el cuartel general del ministerio galileo de Jesús,
pero aquí se le rechazó. Hades, el reino de la muerte,
sugiere que la desolación total que Jesús profetizó
caerá sobre esta región. Hoy Capernaum está desierta.
10.17 El nombre de Jesús significa su autoridad.
10.18 Esto no fue una visión en la cual Jesús veía
a Satanás caer del cielo; por el contrario, el Señor vio
en su ministerio la derrota presente y definitiva de Satanás.
10.19 Serpientes y escorpiones eran símbolos de los enemigos
espirituales y los poderes demoníacos sobre los que Jesús
había dado autoridad a sus seguidores.
10.20 Aun cuando los cristianos pueden experimentar gozo realizando
acciones carismáticas en el nombre de Jesús, algo mejor
para regocijarse es el saber que sus nombres están inscritos
en los cielos, lo cual constituye la base de su autoridad sobre los
demonios y el fundamento de la certidumbre sobre su destino eterno en
el hogar celestial.
10.21 La exitosa misión de los 70 hizo que Jesús dejara
escapar una manifestación espontánea de alabanza en el
Espíritu (el término griego sugiere «alzando la
voz y gesticulando con gozo»). También expresó gratitud
porque la revelación de Dios es dada a los sencillos, y no a
aquellos, particularmente los escribas, que se consideraban a sí
mismos sabios en cuestiones religiosas.
10.22 Jesús mantenía una relación directa y exclusiva
con el Padre, y por lo tanto era capaz de revelar a Dios a quien Él
deseara.
10.23,24 Jesús compara la posición privilegiada de los
discípulos con la de los antiguos profetas y reyes.
10.25–28 Véase la sección 3 de «Verdad en
acción» a través de los sinópticos al final
del Evangelio de Lucas.
10.27 El intérprete de la Ley le recita el resumen rabínico
de la Ley del AT (Dt 6.5; Lv 19.18).
10.29 La pregunta del intérprete de la Ley sugiere que debía
haber alguien a quien no se aplicara la encomienda de amar, buscando
así los límites de este mandamiento. También destaca
la dignidad de aquel a quien se ama, en lugar de la actitud de aquel
quien ama.
10.30-35 Mientras el intérprete de la Ley busca una definición,
Jesús le recuerda que el amor no es un tema de discusión
teórica, sino una cuestión práctica. Religiosos
profesionales, representados por el sacerdote y el levita, pueden discutir
el asunto con gran habilidad. Sin embargo, aunque despreciado como alguien
perteneciente a un grupo mestizo y a una religión corrompida,
se elogia al samaritano, porque actuó en lugar de teorizar.
10.36 Jesús le devuelve la pregunta al intérprete de la
Ley, pero le cambia el énfasis. No se trata de: ¿Quién
era el prójimo?, sino de: ¿Quién probó ser
el prójimo? El amor no toma en cuenta el valor de su objeto;
simplemente responde a la necesidad humana.
DINÁMICA DEL REINO
10.33 Ayuda de una fuente despreciada, VALOR HUMANO. Había muy
marcadas fricciones étnicas entre los judíos y los samaritanos
(Jn 4.9); no interactuaban frecuentemente y, en algunos casos, existía
hostilidad entre ellos. Pero Jesús, temprano en su ministerio,
les enseñó la verdad de Dios. El Señor ministró
a «la mujer de Samaria» y a la gente de Samaria (Jn 4.4–42).
En esta parábola, la fuente de asistencia no fue un pariente
o un conciudadano de Israel, sino un despreciado samaritano. Se nos
recuerda que una de las grandes tragedias del prejuicio es que nos separa
de quienes pueden eventualmente ofrecernos ayuda. La compasión
del samaritano merece el mayor de los elogios, porq
10.38–42 Véase la sección 3 de «Verdad en
acción» a través de los sinópticos al final
del Evangelio de Lucas.
DINÁMICA DEL REINO
10.38–42 La devoción y el deber sobre la balanza: Marta
y María, MUJERES. Marta y María eran dos hermanas que
vivían en la aldea de Betania, un suburbio de Jerusalén.
Parece que Marta era la hermana mayor, porque en el v. 38 se nos dice
que Marta recibió a Jesús «en su casa». Y
así, Marta se sintió más inclinada a asumir las
responsabilidades domésticas de cuidar la casa y atender a los
huéspedes. Cuando Marta se quejó ante Jesús, de
que María no la estaba ayudando con los quehaceres de la cocina,
el Señor le recordó tiernamente: «María ha
escogido la mejor parte»; o sea, sentarse a sus pies para aprender
de Él (vv. 39–42). Muchos tienden a distinguir a Marta
como «la mujer práctica», y a María como «la
mujer espiritual». Sin embargo, las Escrituras indican que igualmente
Marta se sentó a los pies de Jesús (v. 39) y que también
María servía (v. 40). Ambas mujeres revelan singulares
dones espirituales, por medio de los cuales servían amorosamente
a Dios. Las dos nos recuerdan la importancia de balancear la devoción
personal con los deberes prácticos. Estos no son hechos irreconciliables
en la vida del creyente, y nunca debiéramos contraponerlos uno
contra el o
10.40 Se preocupaba: La preocupación legítima de Marta
era la de ser una buena anfitriona; la de María, ser una buena
discípula (v. 39, la que «oía su palabra»).
Jesús no rechaza la hospitalidad de Marta, pero le preocupa su
confusión y su excesiva entrega a sus muchas cosas (v. 41), lo
que le llevaba a subestimar lo único que realmente se necesitaba
(v. 42), esto es, escuchar la palabra de Jesús.
Capítulo 11
11.1–4 Aunque Jesús dice: cuando oréis (v. 2), ello
no significa que esta oración deba usarse como una plegaria ritual,
sino como una guía o modelo de oración. Esta enseñanza
es muy clara en Mateo. Véanse las notas a Mateo 6.9–13.
11.2–4 Véase la sección 3 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
DINÁMICA DEL REINO
11.2-4 Oración e intercesión, MINISTERIO DEL REINO. Las
palabras de Jesús, «Venga tu reino» son más
que una sugerencia a orar por un distante día milenial, pues
todo en esta oración tiene que ver con la vida cotidiana. No
se trata de una fórmula para ser repetida, sino que más
bien un modelo a seguir. La parte dedicada a la adoración no
estará quizás limitada a una frase. Las peticiones no
se referirán solamente al pan. Se implorará perdón
por pecados específicos, y el orar para que el reino de Dios
venga, en la actual situación mundial, no es algo que se va a
cumplir súbitamente. El modo verbal y el tiempo de «Venga
tu reino», significa en esencia: «Padr
11.5-10 Jesús enseña a perseverar en oración, junto
con un sentido de urgencia y decisión. El Señor no sugiere
que debamos vencer la negativa de Dios a responder a nuestras peticiones,
sino que debemos ser sinceros y poner todo nuestro corazón al
orar. La perseverancia nos beneficia a nosotros, no a Dios.
11.8 La perseverancia también puede relacionarse con la importunidad,
la exageración, y la falta de consideración.
11.9 Los tres imperativos están en griego en tiempo presente,
lo cual indica un continuo inquirir, buscar, reclamar.
11.11-13 Jesús recomienda la oración al recordarnos la
naturaleza misma de Dios. Su argumentación va de lo más
pequeño a lo mayor. Si padres humanos con imperfecciones enfrentan
las necesidades reales de sus hijos, en lugar de engañarlos dándoles
regalos peligrosos, cuánto más podemos esperar de nuestro
Padre celestial, quien nos bendice con la mejor de las dádivas,
el Espíritu Santo. Nuestras necesidades fundamentales son de
índole espiritual, y una buena relación con Dios, a través
del Espíritu Santo, es la base de la certidumbre de que el Señor
proveerá tanto en lo espiritual como en lo material.
11.14–23 Véanse las notas a Mateo 12.24–37.
11.19 Los fariseos condenan a Jesús, mientras alaban a sus propios
discípulos por realizar la misma actividad.
DINÁMICA DEL REINO
11.17, 18 36. ¿Cómo es posible que un reino se destruya?,
RESP
11.20 El dedo de Dios es una figura del lenguaje que alude al poder
de Dios (véanse Éx 8.19; 31.18; Sal 8.3).
DINÁMICA DEL REINO
11.20 Echar fuera demonios, MINISTERIO DEL REINO. Jesús indica
que echar fuera demonios constituye una señal del verdadero ministerio
del reino. El Señor dio ejemplo de esto en su ministerio y prometió
que sería una señal permanente de la predicación
del evangelio del reino (Mc 16.17). Además, matiza la importancia
de este aspecto del ministerio ante sus discípulos, quienes al
principio se asombraron de experimentar semejante poder, y exclamaron:
«Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre»
(Lc 10.17). Mientras afirma el lugar y el valor de este ministerio (vv.
18, 19),
11.21,22 Satanás es fuerte, pero Jesús es más fuerte.
11.23 En un conflicto espiritual la neutralidad es imposible.
11.24–26 Véase la sección 11 de «Verdad en
acción» a través de los sinópticos al final
del Evangelio de Lucas.
11.24–26 La aplicación de esta parábola se hace
explícita en Mateo 12.43, donde Jesús compara la presente
«generación» (o sea, las circunstancias a las cuales
se dirige) con el hombre al que le han sacado demonios. Advierte que
la situación creada por estas acciones pueden tornarse peores
si no tienen lugar cambios fundamentales. Jesús se refiere al
peligro de una vida vacía. El vacío dejado por la salida
de un espíritu maligno debe ser llenado por el Espíritu
Santo, o el individuo quedará expuesto a una mayor actividad
demoníaca. Esta enseñanza se aplica de forma inmediata
a aquellos que carecen de discernimiento espiritual para reconocer a
Jesús como Salvador. Al rechazarlo no les queda otra cosa que
ceremonias y ritos vacíos, lo cual hace de ellos aún más
vulnerables al engaño de Satanás (véase la nota
a Mt 12.43–45).
11.27, 28 Puede que sea un privilegio tener una cercana relación
humana con Jesús, pero es mucho mejor un vínculo espiritual
con un Señor que se manifieste en obediencia a la palabra de
Dios (véase 8.21).
11.29–32 Véanse las notas a Mateo 12.38, 39.
11.33 Véase la sección 2 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
11.33-36 La incredulidad de los judíos no se debía a la
ausencia de «señales» o evidencias, sino a su ceguera.
La luz no hace mucho bien a alguien con los ojos enfermos. Jesús
es la luz de Dios, pero la ceguera espiritual de ellos les impedía
contemplarlo.
11.33–36 Véase la sección 4 de «Verdad en
acción» a través de los sinópticos al final
del Evangelio de Lucas.
11.34 El ojo es considerado como el lente del alma, y refleja la orientación
que le hemos dado a la vida. La imagen del «ojo bueno» se
complementa con la de la lámpara puesta en el candelero (v. 33).
Ambas aluden al efecto positivo de la verdadera ilustración.
11.38 El lavado de manos no era una cuestión de higiene, sino
un ritual para remover todas las impurezas morales adquiridas a través
del contacto con pecadores o cosas no santas. Véase la nota a
Marcos 7.1–5.
RIQUEZA LITERARIA
11.35 tinieblas, skotos; Strong #4655: De la raíz ska, «cubrir».
La palabra se usa literalmente para designar la oscuridad física
y, metafóricamente, la oscuridad espiritual, moral e intelectual.
Las tinieblas surgen del error, la ignorancia, la desobediencia, la
ceguera voluntariosa y la rebelión. Las tinieblas representan
un sistema malo, absolutamente opuesto a l
11.39-44 Ellos eran meticulosamente escrupulosos en materia de purificación
ceremonial, pero ignoraban la demanda de Dios de mantenerse puros en
lo interno, además de ser caritativos con los pobres. A la hipocresía
siempre le preocupa más la apariencia que la realidad.
11.42 Véase la nota a Mateo 23.23.
11.43 Su exhibición de piedad sólo era un medio de alimentar
su propia vanidad, en lugar de ofrecer gloria a Dios.
11.44 Como para un judío pisar una tumba equivalía a contaminarse
(Nm 19.16), las tumbas sin marcas constituían una amenaza. A
menudo se blanqueaban los sepulcros para identificarlos (véase
Mateo 23.27). El atractivo despliegue de religiosidad externa ocultaba
la mortandad que reinaba en los corazones de los hipócritas.
11.45 Los escribas eran especialmente culpables, teniendo en cuenta
su función de intérpretes oficiales de la ley.
11.46 Establecen requerimientos legalistas intolerables para el pueblo,
pero hallan vías para evitar ellos mismos sus regulaciones.
11.47–51 Véanse las notas a Mateo 23.29–36.
11.52 Véase la nota a Mateo 23.13.
Capítulo 12
12.1 La levadura significaba la malvada doctrina de los fariseos (véase
Mt 16.6, 12).
12.2, 3 Dios desenmascarará toda hipocresía, y mientras,
por otro lado, proveerá mayores oportunidades para proclamar
el evangelio. Véanse las notas a Mateo 10.26, 27.
12.4, 5 Véase la sección 2 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
12.4,5 Los discípulos no deben temer a sus enemigos, cuyo castigo
sólo es físico y temporal. Deben reverenciar a Dios, cuyo
castigo es definitivo y de eternas consecuencias.
12.6,7 Temer a Dios supone confianza, no terror. Nada de lo que sucede
a sus testigos, ni aun la muerte, ocurre sin el cuidado providencial
de Dios, que se preocupa hasta de los más mínimos detalles
de la vida.
12.8, 9 Véase la sección 1 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
12.8,9 El reconocimiento de Cristo en la tierra se traduce en el reconocimiento
que el Señor brinda en el cielo. Lo contrario es también
cierto.
12.10 Véanse las notas a Mateo 12.31, 32.
12.11, 12 Los testigos de Cristo deben dar testimonio abiertamente y
sin miedo alguno en un medio hostil, sabiendo que el Espíritu
Santo está obrando dentro y a través de ellos (véanse
Hch 4.13; 7.1–53; 2 Ti 4.16, 17).
12.13–15 Véase la sección 10 de «Verdad en
acción» a través de los sinópticos al final
del Evangelio de Lucas.
12.13,14 Jesús rehúsa entrar en una disputa civil, pero
aprovecha la ocasión para ofrecer una lección sobre la
codicia.
12.15 La parábola de Jesús subraya la trascendencia de
la «vida». La verdadera vida no tiene nada que ver con lo
que se posee. El pecado de codicia conduce a la adquisición de
más y más posesiones y, por ello, a la futilidad y a la
decepción. No conoce el significado de la «vida».
DINÁMICA DEL REINO
12.15 Definición de las prioridades, PROSPERIDAD DE DIOS. La
vida es mucho más que obtener y poseer cosas materiales. Dios
quiere, más bien, que gocemos de una vida plena, completa y equilibrada;
y ha hecho provisión a través de su Palabra para que disfrutemos
la vida que recibimos de Él. El Señor ha prometido suplir
nuestras necesidades (Flp 4.19) y ha prometido colmar los deseos de
nuestro corazón (Sal 37.4). Pero quiere también que definamos
nuestras prioridades con claridad: «Buscad primeramente el reino
de Dios». De esa manera, apoyándote tanto en las promesas
de Dios, como en prioridades bien establecidas, puedes confiar en que
«todas estas cosas os serán añadidas» (Mt
6.33).
12.16-20 Jesús refuerza su mensaje con una parábola que
destaca los peligros del amor por las cosas materiales. Las posesiones
ni dan vida ni ofrecen seguridad, porque la muerte nos separa de ellas.
El necio, en la parábola, creyó equivocadamente que sus
posesiones eran realmente suyas, no como dones fruto de la voluntad
de Dios para ser usados generosamente.
12.21 Así: La suerte del rico necio se generaliza, atribuyéndosela
a todos los que están preocupados por sus posesiones. Él
hizo para sí tesoro y no es rico para con Dios, por lo que no
ha entendido el verdadero objetivo de la vida. Una explicación
más amplia sobre esta declaración puede hallarse en los
versículos 22–34.
12.22–34 Véase la sección 11 de «Verdad en
acción» a través de los sinópticos al final
del Evangelio de Lucas.
12.22–34 Por tanto conecta estos versículos con las enseñanzas
sobre la codicia. Una actitud apropiada hacia las cosas materiales,
basada en la simple confianza en un Padre que nos cuida, nos libera
de la agotadora ansiedad provocada por la incertidumbre sobre las cosas
materiales de la vida. Preocuparse es inútil porque la vida está
en manos de Dios (vv. 24–26); porque la preocupación de
Dios por proporcionarnos las cosas que requerimos demuestra cómo
cuida de lo más elevado de su creación (vv. 27, 28); y
porque Dios conoce nuestras necesidades mejor que nosotros mismos (v.
30). Por tanto, no debemos permitir que las preocupaciones materiales
nos distraigan del propósito fundamental de buscar todo el señorío
de Dios (v. 31). Véanse las notas a Mateo 6.25–34. Las
provisiones para la vida llegan a aquellos cuyas prioridades se concentran
en la búsqueda de los caminos, la obra y la voluntad de Dios:
su reino.
12.32 Manada pequeña: Referencia a la idea del AT de Israel como
oveja de Dios (Is 40.11). La forma en que Jesús aplica a sus
discípulos este término los designa claramente, así
como a la Iglesia que nacerá de ellos, como el nuevo, el verdadero
Israel; es decir, los propagadores y herederos de su reino presente
y consumado.
12.33, 34 Véase la sección 10 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
12.33 La ofrenda sacrificial para atender a las necesidades de otros
nos asegura tesoros que nunca se pueden perder.
12.34 Una vida totalmente ocupada con las cosas del reino estará
libre de codicia.
12.35 Para poder moverse libremente, los hombres se metían por
dentro del cinto las puntas de sus mantos. Ceñidos alude a estar
listos para la acción.
12.36, 40 La parábola llama a estar alertas y preparados para
el regreso del Señor, la cual será inesperada como la
llegada nocturna de un ladrón (vv. 39, 40; véanse 1 Ts
5.2; 2 P 3.10; Ap 16.15). Todos los que se mantienen vigilantes y listos
recibirán la recompensa de la compañía de Cristo.
12.41–48 En respuesta a la pregunta de Pedro, Jesús explica
que estar vigilantes es un requerimiento especial para aquellos que
ocupan posiciones de liderazgo. Grandes privilegios traen consigo grandes
tentaciones y grandes responsabilidades (véase Stg 3.1). Aquellos
que usan su autoridad de manera egoísta y grosera sufrirán
severo castigo. El Señor indica que en el juicio habrá
distintos grados de castigo y recompensa.
12.47, 48 Véase la sección 1 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
12.49, 50 Algunos comentaristas sienten que el fuego simboliza la naturaleza
ardiente del ministerio cristiano, que consume lo perecedero y purifica
lo imperecedero. Sin embargo, a la luz de este deseo de que el fuego
ya se haya encendido, y la obvia referencia a su muerte como un prerrequisito
para que aparezca el fuego, es mejor interpretar la declaración
como una referencia al celo ardiente de los creyentes, que está
vinculado con el derramamiento del Espíritu Santo (véase
Hch 2). El fervor del testimonio lleno del Espíritu suscitaría
la oposición de los incrédulos.
12.51–53 Véase la sección 7 de «Verdad en
acción» a través de los sinópticos al final
del Evangelio de Lucas.
12.51-53 El evangelio crea una división entre los miembros de
una misma familia.
12.54–56 Véase la nota a Mateo 16.2, 3.
12.57, 58 Véase la sección 6 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
12.57-59 El juicio de Dios viene, y sería sabio que la gente
llegara a un acuerdo con el Señor antes que ello suceda.
Capítulo 13
13.1 Aparentemente, Pilato había condenado a muerte a varios
galileos cuando estaban ofreciendo sacrificios rituales en Jerusalén.
No se da ninguna explicación de las razones que tuvo. Quizás
transgredieron la ley romana, provocando la reacción del notoriamente
sanguinario Pilato.
13.2 Como su teología atribuía el sufrimiento individual
al pecado individual, los judíos consideraron la suerte de los
galileos como un castigo de Dios por sus culpas.
13.3 Jesús transfirió el significado de estos incidentes
a la esfera espiritual. Él no teoriza sobre la retribución,
sino que habla de las exigencias urgentes del presente, si no os arrepentís,
todos pereceréis igualmente (véase <+>v. 5).
13.4, 5 Jesús se refiere a la reciente calamidad en la cual 18
trabajadores perecieron en un accidente. En lugar de especular sobre
su culpabilidad, los demás debían considerar su suerte
como un llamado al arrepentimiento.
RIQUEZA LITERARIA
13.4 más culpables, opheiletes; Strong #3781: Un deudor, uno
que tiene una obligación moral, un ofensor, un delincuente, un
transgresor moral. El concepto de deuda proviene de esta secuencia:
nosotros estamos moralmente obligados a vivir una vida libre de violaciones
de los mandamientos de Dios; al fallar en nuestra conducta nos convertimos
en transgresores, del
13.6-9 La parábola se aplica específicamente a Israel.
La nación ha fallado en producir frutos espirituales, pero Dios
le da a la gente una oportunidad más de cambiar su actitud hacia
Jesús.
13.10–17 Para opiniones concernientes al sábado, véanse
las notas a Mateo 12.1–14.
13.15,16 Los animales recibían normalmente cuidados los sábados.
¿No son las personas algo más valioso? Que Satanás
había atado: Claramente se atribuye la enfermedad de esta mujer,
que aparentemente padecía de una dolencia de la columna vertebral,
a un demonio.
13.18, 19 Véase la sección 11 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
13.18, 19 Véase la nota a Mateo 13.31, 32.
13.20, 21 Véase la nota a Mateo 13.33.
13.23, 24 Véase la sección 9 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
13.23 Los rabíes a menudo discutían esta pregunta teorética.
Jesús contestó al que preguntaba en vez de la pregunta,
enfatizando lo serio de la necesidad del arrepentimiento.
13.24–30 Véase la sección 9 de «Verdad en
acción» a través de los sinópticos al final
del Evangelio de Lucas.
13.24 La puerta es angosta porque Cristo es la única puerta (Jn
10.7–9), y el arrepentimiento y la fe son las únicas vías
de admisión.
13.25-27 En el juicio final la puerta se cerrará, y los que ahora
son indiferentes a Cristo reclamarán encontrarse con Él.
13.28 Los judíos consideraban hallarse automáticamente
en el reino de Dios debido a su vínculo étnico con Abraham.
13.29,30 Los gentiles creyentes, quienes fueron llamados los postreros,
entrarán en el reino, mientras que los judíos incrédulos,
quienes fueron llamados primeros, serán excluidos.
13.31 Es posible que los fariseos hayan estado tratando de introducir
a Jesús en Jerusalén o en algún otro sitio donde
poder capturarlo.
13.32 Jesús no estaba amenazado por una conjura política,
y continúa su camino predeterminado, plenamente consciente de
lo que ese «camino» implicaba. Él debía viajar
a Jerusalén (véase 9.51) como parte del programa divino.
Hoy y mañana: Expresión hebrea que sugiere un corto e
indeterminado período de tiempo, seguido por un inminente e inevitable
clímax.
RIQUEZA LITERARIA
13.32 curaciones, iasis; Strong #2392: El acto de sanar, de curar a
los enfermos. Iasis es semejante a iaomai, «sanar», y iatros,
«un médico». A la altura del siglo II d.C., iasis
in
13.33 El real peligro de muerte no provenía de Herodes, sino
de los líderes religiosos de Jerusalén.
13.34, 35 Véanse las notas a Mateo 23.38, 39.
Capítulo 14
14.1 La aparente cortesía mostrada a Jesús era fingida,
porque los fariseos estaban buscando una oportunidad para criticarlo.
Comer: los versículos 1–24 están relacionados laxamente
entre si por situaciones gastronómicas. Una sanidad ocurre en
ocasión de una comida (vv. 1–6), ofreciendo el escenario
para dos enseñanzas (vv. 7–14), y la parábola del
gran banquete (vv. 15–24). Este es el sexto episodio de este tipo
en Lucas (5.29; 7.36; 9.16; 10.39; 11.37; véanse también
19.8; 22.14; 24.30).
14.2 Hidrópico: Inflamación del cuerpo causada por exceso
de líquido.
14.5 Jesús denuncia su distorsionado sentido de los valores.
14.7–11 Véase la sección 5 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
14.7-11 Jesús no sólo critica el orgullo social, sino
que ofrece una lección de humildad. Dios honra a quienes reconocen
su soledad y necesidad de perdón, y sólo confían
en su misericordia.
14.12-14 La preocupación del Señor va más allá
de cómo se confecciona una lista de invitados a alguna actividad
social; imparte una lección sobre el principio de las motivaciones
desinteresadas y las obras de bondad.
14.13 Los cojos y los ciegos estaban excluidos del templo.
14.14 La invitación de Dios incluye a los humildes y a los pobres:
aquellos que no poseen medios para pagar. Recompensa que no se recibirá
en este siglo sino cuando ocurra la resurrección de los justos;
esto es, a la hora de la consumación. En la era futura, Dios
recompensará a aquellos que han sido misericordiosos en esta
era.
14.15 El que coma pan: La mención de la «resurrección»
(v. 14) sugiere futuro. La persona que pronuncia la bendición
está pensando en el futuro banquete mesiánico en tiempos
de la consumación. Pero, en la parábola, Jesús
anuncia que éste no es simplemente algo futuro, sino presente.
Jesús contradice la falsa suposición. El banquete mesiánico
ya se está celebrando, como se ve, por ejemplo, en la oferta
del evangelio a todos los pobres, los enfermos y los desposeídos.
Véanse las notas a Mateo 22.1–14.
14.16,17 Un anfitrión enviaría una invitación por
adelantado, y entonces avisaría cuando la comida estuviese lista.
Evidentemente, el huésped de esta parábola ha aceptado
la invitación.
14.18-24 Israel ha aceptado la invitación de Dios para recibir
el reino dado por los profetas. El arribo de Jesús señala
la llegada del reino, pero al rechazarlo la nación judía
está declinando la oferta de la gracia de Dios. Sin embargo,
el propósito divino no será frustrado, por lo que Dios
enviará su amable invitación a los gentiles.
14.25 Las multitudes eran atraídas por los milagros de Jesús
y esperaban el establecimiento de un reino terrenal. Interesado más
en la calidad que en la cantidad, el Señor definió el
costo del verdadero discipulado.
14.26, 27 Véase la sección 7 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
14.26 Un discípulo debe subordinar todos sus vínculos
terrenales a su lealtad a Cristo.
14.27 Un discípulo debe hacer morir el egocentrismo y estar preparado
para resistir el sufrimiento y el martirio.
14.28-32 Erigir un edificio público es costoso y librar una guerra
es peligroso, lo cual ilustra el costo y el peligro a que los discípulos
de Jesús deben hacerle frente.
14.33 El discipulado significa la total renunciación al interés
egoísta, por amor de Jesús. No puede ser mi discípulo
se refiere a cuestiones de total consagración y máxima
realización del propósito de Cristo para nuestras vidas
en este siglo.
14.34, 35 Véase la sección 2 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
14.34, 35 Para dar sabor a la sociedad, los discípulos deben
mantener un espíritu de sacrificio (véase Mt 5.13).
Capítulo 15
15.1–3 La crítica de los fariseos sobre la abierta asociación
de Jesús con reconocidos pecadores y gente socialmente repudiada
dio lugar a tres parábolas, que ilustran el amor y preocupación
de Dios por los pecadores. Su actitud se opone totalmente a los que
se creían justos. Los fariseos corresponden a las 99 ovejas,
las 9 monedas y al hermano mayor. Los publicanos y pecadores corresponden
a la oveja perdida, la moneda perdida y al hijo pródigo.
15.4–10 El «o» del v. 8 indica que las dos parábolas
ilustran el mismo aspecto. Dios se preocupa por el que se ha perdido
y se goza con su recuperación. Aquellos que de una forma legalista
se consideran justos no tienen conciencia de su necesidad.
15.5 Las ovejas perdidas se quedan inermes y rehúsan moverse.
15.7 Cuando Jesús comparte con los pecadores (v. 2) se celebra
con gozo, igual que cuando un pastor comparte con sus amigos la alegría
de encontrar una oveja perdida (v. 6).
15.10 Así: La misma palabra se usa en el v. 7, indicativa de
un gozo que debe ser compartido.
15.11-32 Es algo evidente, en esta parábola, el hecho de que
un pecador penitente agrade a Dios más que un fariseo cuidadoso
del ceremonial.
15.12 A la muerte de un padre la ley judía otorgaba una tercera
parte al hijo más joven y dos terceras partes al mayor (Dt 21.17).
La petición del hijo menor pone de manifiesto su naturaleza rebelde
y el deseo de independizarse de su padre. Un padre judío podía
legar su riqueza antes de su muerte (1 R 1.2).
15.15 A su inmoralidad (v. 13) el hijo añade apostasía.
Se une al campesino gentil que cría cerdos, los que eran considerados
por la audiencia de Jesús como animales impuros.
15.17 Nótese cómo el padre está presente en el
recuerdo del hijo en el lejano país.
15.18,19 El arrepentimiento es un rechazo del pecado, y un reconocimiento
de que la ofensa ha sido cometida contra Dios; además es un cambio
en el corazón que se manifiesta en una modificación de
la conducta.
15.21 Compárese lo que el hijo realmente dice a su padre con
las palabras de confesión preparadas (vv. 18, 19). No tiene siquiera
la oportunidad de terminar la confesión porque el padre lo interrumpe
con una exclamación de gozo.
15.22-24 La recepción del padre muestra que el arrepentimiento
genuino no sólo trae perdón sino completa restauración.
15.25-30 La despechada actitud del hermano mayor representa el reclamo
fariseo de autojustificación, su doctrina de la salvación
por las obras y su falta de amor hacia los pecadores arrepentidos. Así
como el hermano mayor no tuvo verdaderas relaciones con su padre, tampoco
los fariseos mantenían un vínculo real con Dios.
15.28 Le rogaba: El padre no sólo busca al hijo menor, sino también
al mayor.
15.30 Este tu hijo: La falta de entusiasmo del hermano mayor (quien
es objeto de la crítica de Jesús) se manifiesta en esta
expresión peyorativa. Él no estaba dispuesto a decir,
«mi hermano».
15.31,32 Dios extenderá su misericordia sobre quien Él
quiera, a pesar de las objeciones de aquellos que ven la salvación
de otra forma.
Capítulo 16
16.1–13 Véase la sección 10 de «Verdad en
acción» a través de los sinópticos al final
del Evangelio de Lucas.
16.1–3 La parábola del mayordomo deshonesto ilustra la
mayordomía de la riqueza. Jesús no aprueba el fraude del
mayordomo (v. 10), pero elogia su prudencia al usar las oportunidades
del presente para incrementar su futuro patrimonio (v. 8). Para los
cristianos, el uso prudente de las riquezas produce beneficio a otras
personas.
16.9 Jesús no sugiere que una persona deba comprar su entrada
al cielo, sino pone de relieve que la forma en que se ejercita la mayordomía
constituye una prueba de nuestra relación con Dios.
RIQUEZA LITERARIA
16.4 se me quite, methistemi; Strong #3179: Literalmente, «poner
al lado». La palabra indica un cambio de un lugar a otro, una
remoción, una transferencia, una recolocación. La acción
puede ser positiva (Col 1.13) o negativa (Lc 16.4).
16.10-12 Dios prueba la capacidad para recibir las verdaderas riquezas
del cielo (lo que es vuestro) por el uso que hacemos de las posesiones
materiales.
16.13 Véase la sección 2 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
16.13 La actitud hacia el dinero es una señal de la sumisión
ante Dios, o la rebelión en su contra.
16.14, 15 Véase la sección 9 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
16.14 Los fariseos tenían la riqueza como galardón de
los justos.
16.15 Una manifestación externa de justicia que viene de un corazón
malvado puede suscitar la alabanza de otros, pero es detestable para
Dios.
16.16 Véase la sección 8 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
DINÁMICA DEL REINO
16.16 Esfuerzo por entrar, EL CONFLICTO Y EL REINO. Jesús declara
que el avance del reino de Dios es el resultado de dos cosas: predicación
y esfuerzo. El Señor nos enseña que el evangelio del reino
debe proclamarse con pasión espiritual. En cada generación,
los creyentes tienen que determinar si ellos responderán a esta
verdad con mente sensata y corazones sensibles. Pasar esto por alto
acarrea una pasividad que limita el ministerio del reino de Dios a la
hora de extender el alcance de la verdad y el amor, es decir, del esfuerzo
por enseñar o educar, y participar en acciones bondadosas. Sin
lugar a dudas, debemos hacer todo lo anterior. Sin embargo, sin 1) una
vehemente búsqueda de la voluntad de Dios a través de
la oración, 2) una confrontación con los demonios, 3)
la
16.16 Los fariseos suponían que la rígida observancia
de la Ley era el camino de la justicia, sin darse cuenta que la Ley
y los Profetas apuntaban hacia el Mesías. Su camino de justificación
no tenía validez desde que Juan el Bautista anunció que
el arrepentimiento y la fe eran la vía para entrar al reino.
Todo el que desee el reino ahora puede esforzarse por entrar en él.
Véase la nota a Mateo 11.12.
16.17, 18 Una tilde: El término alude a una pequeña marca
usada para distinguir las letras del alfabeto hebreo. La afirmación
confirma la validez permanente de la Ley como expresión de la
voluntad de Dios. El evangelio no desplaza a la Ley, sino que la cumple
a un nivel más alto (véase la nota a Mt 5.17). Como un
ejemplo de la permanencia de la Ley, Jesús se refiere al adulterio,
que era un pecado, aunque estuviese justificado por la ley civil (véase
la nota a Mt 5.32).
DINÁMICA DEL REINO
16.17 Jesús y las Sagradas Escrituras, LA PALABRA DE DIOS. Como
Rey resucitado, el Mesías de Dios y nuestro Salvador, nuestro
Señor Jesucristo nos ha dado algunas de las más importantes
enseñanzas sobre la autoridad y la naturaleza de la Palabra de
Dios. 1) Jesús confirma la verdad de que cada palabra de las
Escrituras ha sido dada por Dios. Llega hasta hacer una referencia directa
a la letra más diminuta («jota», literalmente yod,
que es la contraparte hebrea a nuestra letra «i» o «j»),
y el signo más pequeño de puntuación, la «tilde».
No hay qué discutir: Jesús creía en la inspiración
plena de la Biblia y así lo enseñaba: que toda palabra
es inspirada por Dios (véase 2 Ti 3.16). 2) Jesús también
sostiene que toda verdad que la Biblia enseña es inviolable.
En Mateo 5.17–19, el Señor insiste en que cualquiera que
enseñe algo contrario a la Escritura no está en armonía
con el orden de su reino. 3) Jesús da testimonio de la indisolubilidad
de las Escrituras (Jn 10.35). Cuando dice «la Escritura no puede
ser quebrantada», Él literalmente está describiendo
la absoluta inviolabilidad de la Palabra de Dios, desde el lado del
hombre (no traten de minimizar su verdad o sentido), y la total garantía
de ella por el lado de Dios (Él la mantendrá en alto;
su Palabra no será anulada o conmovida). Mateo 24.35 es el versículo
más citado en este respecto: ¡Toda la creación puede
desaparecer, pero la Palabra de Dios permanecerá para siempre!
4) Jesús afirma la credibilidad del AT en general (Jn 5.39),
pero también de los milagros que allí se relatan, los
cuales no consideró creencias supersticiosamente sustentadas,
toleradas por Él entre aquellos a quienes se dirigió.
Más bien, Jesús fue la Verdad Encarnada; y como la personificación
de la verdad, su testimonio es decisivo. Nótese que Jesús
creyó en los relatos bíblicos de: (a) Adán y Eva
como la primera pareja (Mt 19.4, 5); (b) la destrucción literal
de Sodoma y Gomorra (Mc 6.11; Lc 17.29, 30); (c) la realidad de Noé
y el diluvio (Mt 24.37, 38); (d) la veracidad y confiabilidad de la
profecía de Daniel (Mt 24.15); (e) la historia de Jonás
y el gran pez (Mt 12.39, 40); y (f) el milagro del maná, así
como otros prodigios ocurridos durante la travesía por el desierto
en tiempo de Moisés (Jn 3.14; 6.31, 32). Por último, 5)
Jesús predijo y autorizó las Escrituras del NT. En Juan
14.26 y 16.12, 13, indicó que el ministerio venidero del Espíritu
Santo traería a la mente de los apóstoles las cosas que
después deberían escribirse o registrarse. Su anticipación
de ese ministerio no solamente confirma esa faceta de la misión
apostólica, sino que también indirectamente afecta el
canon de las Escrituras, después de que se completara esta tarea.
(Véase el artículo sobre Pr 30.5, 6.)
16.18 Véase la sección 1 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
16.19–31 Como eran «avaros» (v. 14), los fariseos
veían en las riquezas una señal de las bendiciones de
Dios, y en la pobreza, una señal de castigo divino. Jesús
enseña que las riquezas materiales son algo que Dios nos confía
a fin de que sean usadas responsablemente para bien. La actitud ante
las riquezas es una clara indicación de una vida egoísta,
o una vida bajo la total soberanía de Cristo.
La intención principal de la parábola es llamar a aquellos
que tienen una visión mundana de las riquezas a arrepentirse,
y ayudar a otros con su dinero. Es un ejemplo de que aquello «que
los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación»
(v. 15).
16.19 El hombre rico es a veces llamado Dives, palabra latina que tiene
esa equivalencia.
16.22 Para los judíos, el seno de Abraham era sinónimo
de un lugar de honor en el Paraíso (véase Jn 13.23); esto
es, al mendigo le fue ofrecida una bienvenida especial en el cielo y
estaba sentado al lado de Abraham. También puede que el término
haya sido usado para describir el lugar reservado a los justos (hasta
la resurrección de Jesús).
DINÁMICA DEL REINO
16.22 Los creyentes acompañados de ángeles, ÁNGELES.
La Biblia revela la presencia de ángeles en el futuro de todos
los creyentes, en la muerte o en la Segunda Venida de Cristo. Si morimos,
nuestra transición entre esta vida y la venidera no será
una experiencia solitaria y espantosa. Más bien, los ángeles
nos acompañarán hacia el gozo eterno, tal como llevaron
el espíritu de Lázaro al lugar de descanso señalado
para él por Dios. Para nosotros, será la presencia de
Jesús (2 Co 5.1–8). Sin embargo, si Cristo regresa antes
de que muramos, en la Segunda Venida, los ángeles nos congregarán
con Cristo «desde el extremo de la tierra hasta el extremo del
cielo» (Mc 13.26, 27).
16.23,24 Hades era la morada de los muertos. La descripción no
deja lugar a dudas de que el hombre rico estaba en un lugar de castigo
eterno.
DINÁMICA DEL REINO
16.23 15. ¿Cómo es el infierno?, RE
16.25 La riqueza no condena al ser humano automáticamente y lo
envía al infierno; tampoco la pobreza en esta vida es garantía
de gozo eterno en la próxima. El destino final depende de nuestra
relación con Dios, que a menudo se refleja en la actitud que
asumimos ante las posesiones materiales.
16.29-31 Los fariseos estaban demandando constantemente señales
que probaran el carácter mesiánico de Jesús. No
solamente rechazaban la evidencia escritural sobre el Mesías,
lo cual era bastante, sino que tampoco aceptaron la evidencia de la
Resurrección, el más grande de los milagros.
Capítulo 17
17.1, 2 Tropiezos: el término se podría traducir por «ofensas».
Literalmente significa trampa o artimaña. Aquí designa
algo que puede conducir a alguien al pecado. Nadie peca en el vacío;
otros se afectan. Jesús lanza una fuerte advertencia para no
ser causa de la apostasía de otros, particularmente de aquellos
más jóvenes o menos maduros (véase Mt 18.6, 7).
17.3, 4 Véase la sección 5 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
17.3, 4 Véanse las notas a Mateo 18.21–35.
17.5 Los discípulos sintieron la necesidad de que Jesús
les incrementara su fe para poder alcanzar sus elevadas normas.
17.6 La cantidad de fe no es tan importante como su calidad. Véanse
las notas a Mateo 17.20; Marcos 11.23.
17.7-10 Un discípulo que obedece los mandamientos de Dios no
puede presentar ningún reclamo especial por estar meramente cumpliendo
su deber. Las recompensas de Dios son por gracia, no por méritos.
17.16 Quizás los otros, que eran judíos, consideraban
que merecían ser sanados por pertenecer a la raza escogida.
DINÁMICA DEL REINO
17.12–19 Sanidad a su paso, SANIDAD DIVINA. La naturaleza «progresiva»
de algunos tipos de sanidad se nota en las palabras «mientras
iban, fueron limpiados». La sanidad de los diez leprosos nos ofrece
varias lecciones: 1) No toda sanidad ocurre en el momento de la oración.
Puede esperarse que a menudo ocurran sanidades instantáneas,
pero este milagro ilustra la sanidad «como un proceso» que
se extiende tras la oración durante un período de tiempo.
2) La orden de Jesús, «Id, mostraos a los sacerdotes»,
indica no solamente su afirmación de la ley (Lv 13.1–59).
Como los sacerdotes eran los médicos de esa cultura, ello significa
que el Señor aprueba la conducta de personas que han recibido
sanidades y visitan a sus médicos para que las confirmen. 3)
Es importante notar la obediencia de los leprosos al mandato de Jesús.
Mientras iban, en obediencia, fueron sanados. Cuando la sanidad no es
instantánea, uno no debe dudar, pero sí buscar una posible
senda de obediencia. 4) De ese grupo de leprosos a quienes Jesús
sanó, solamente uno regresó para expresar agradecimiento.
Cuando viene la sanidad, expresa con alabanza y adoración tu
gratitud, y no te quedes junto a los nueve que no r
17.17 La ingratitud no negaba la misericordia de Jesús para con
los nueve, pero les impedía convertirse en sus discípulos.
17.18 Extranjero: Los nueve leprosos ingratos parecían representar
a esa nación de gente que había sido indiferente ante
la obra purificadora de Jesús, el Mesías. Su actitud contrasta
con la agradecida respuesta del odiado vecino samaritano (v. 16).
17.19 Una traducción alterna es: «Tu fe te ha sanado»,
en referencia a la sanidad mas que a la salvación. Los nueve
ingratos recibieron sólo sanidad física, pero el extranjero
agradecido recibió algo más.
17.20, 21 Véase la sección 8 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
DINÁMICA DEL REINO
17.20,21 El Reino entre vosotros, EL MENSAJE DEL REINO. Que el Reino
de Dios es la realidad espiritual y la dinámica asequible a cada
persona que recibe a Cristo Jesús como Salvador y Señor,
constituye un aspecto fundamental del mensaje del NT. Recibirlo a Él
—el Rey— es también recibir su gobierno real, no
solamente en nuestra vida y sobre nuestros asuntos, sino a través
de ella y por medio del s
DINÁMICA DEL REINO
17.21 29. ¿Qué es el Reino de Dios?, R
17.20, 21 En contraste con las expectativas de los fariseos, el reino
no es algo externo y material, en el sentido de un dominio político,
sino interno y espiritual. Está entre vosotros (v. 21) también
puede ser traducido como «en medio de vosotros». Si así
es, Jesús está diciendo que en Él se encarna un
reino que, en su incredulidad, los fariseos no aciertan a reconocer.
17.22 La consumación del reino aguarda el regreso del Señor.
En tiempos de tribulación, los creyentes estarán ansiando
la llegada del día de la victoria.
17.23 Hasta que el Señor regrese, los cristianos deben vivir
por fe y evitar a aquellos que se entretienen hablando de fechas y señales.
17.24 La venida del Señor será tan sorpresiva como visible,
como un relámpago.
17.26-30 Los creyentes deben vivir en constante expectación y
preparación para el regreso de Cristo, en contraste con el descuido
indiferente de los incrédulos, absortos en las cosas de la vida
diaria, como si ellas fueran permanentes.
17.31,32 Un laxo compromiso con las cosas terrenales nos permite estar
preparados para dejarlas atrás. La suerte de la mujer de Lot
es una advertencia contra el mantenerse atados a las posesiones terrenales.
17.33 Véanse las notas a Mateo 16.21–27.
17.34-36 Aunque algunos comentaristas dramatizan estos versículos
en el sentido de que indican el rapto «secreto» de la Iglesia,
Jesús apunta hacia la decisiva separación que tendrá
lugar cuando Él regrese. No se mencionan el momento y la forma
en que ello ocurrirá.
17.37 Diferentes estudiosos ven a las águilas como: símbolos
del juicio; aves que se aglomeran allí donde hay carroña
de decadencia espiritual; o una representación de la Iglesia
al ser «arrebata rumbo al cielo», al igual que un ave arrebata
a su presa.
Capítulo 18
18.1–8 Véase la sección 3 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
18.1 La oración proporciona aliento y protección contra
el desaliento, mientras se demora el retorno de Cristo.
18.2-8 La parábola es una historia que se basa en contrastes
más que en comparaciones. La disposición de Dios para
impartir justicia contrasta con su renuencia al juicio que sólo
la dispensa por desesperación ante la insistencia de la viuda.
Lo que se resalta aquí es el deseo y disposición de Dios;
por otro lado, nosotros no somos como la viuda, sino miembros del propio
cuerpo de Cristo (su esposa). De ahí que podamos esperar que
el Juez Justo, el Padre, nos traiga el remedio para el mal cuando oramos.
18.8 Los cristianos no se sienten abrumados esperando al Señor,
sino que perseveran en la fe.
18.9–14 Véase la sección 5 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
18.9 No toda oración es genuina. Jesús también
corrigió la equivocada noción de que la justicia es un
logro humano, en lugar de una dádiva de la gracia de Dios.
18.11 Una religión basada en un sistema de méritos conduce
al orgullo religioso.
18.12 Algunos fariseos sobrepasaban los requerimientos de la Ley, diezmando
aun sobre aquello que compraban, no fuese a ser que usasen bienes que
no hubiesen estado sujetos al diezmo.
18.13 A mí, pecador es una expresión que revela de forma
dramática los sentimientos de culpa del publicano.
18.15–17 Véanse las notas a Marcos 10.13–16.
18.18–30 Véanse las notas a Mateo 19.16–29; Marcos
10.17–30.
18.22–27 Véase la sección 10 de «Verdad en
acción» a través de los sinópticos al final
del Evangelio de Lucas.
DINÁMICA DEL REINO
18.22 21. ¿Tienen las personas que ser pobres para ser santas?,
RE
18.31–33 El tercer pronunciamiento de Jesús sobre su muerte
incluye detalles no mencionados en los dos anteriores (9.22, 43–45).
18.34 Lucas describe su incapacidad de comprender con un triple énfasis.
RIQUEZA LITERARIA
18.32 afrentado, hubrizo; Strong #5195: compare «altanero»
e «híbrido». Afrentar: tratar con arrogancia, insolencia,
sarcasmo e injuriosamente; ultrajar a alguien. Es el abuso que degenera
en motín, en actos desenfrenados, vergonzosos y provocativos.
Jesús no sólo recibió este trato de sus enemigos,
sino que Él advirtió a sus seguidores que no se sorprendieran
cuando recibieran un trato semejante (Mt 22.6).
Capítulo 19
19.10 Al anunciar el propósito de su misión Jesús
contraría las expectativas políticas de la gente.
RIQUEZA LITERARIA
19.9 salvación, sotería; Strong #4991: Compare «soteriología».
Liberación, preservación, sanidad, prosperidad, felicidad,
rescate, bienestar general. Se usa esta palabra en sentido material
y temporal y también en sentido espiritual y eterno. El NT especialmente
usa la palabra para designar el bienestar espiritual. La salvación
es una posesión presente (1.77; 2 Co 1.6; 7.10), con una realización
más plena en lo futuro (Ro 13.11; 1 Ts 5.8, 9).
19.11 La parábola de las minas (vv. 12–26) corrige la falsa
suposición de los fariseos de que el reino de Dios vendría
inmediatamente. Jesús da a entender que su consumación
tardaría. En vista de ello, esta parábola arroja luz sobre
la responsabilidad del pueblo de Dios en el período intermedio.
Era necesario rectificar rápidamente esa concepción equivocada
porque, como Jesús estaba cerca de Jerusalén, su presencia
alimentaba anticipaciones que no se iban a cumplir.
19.12–27 Véanse las notas a Mateo 25.14–30.
19.13 Una mina equivalía a cincuenta siclos. En este caso se
refería a una cantidad de dinero que aproximadamente pesaba una
libra.
19.14 La parábola se basa en un hecho histórico. De acuerdo
con el historiador Josefo, su hijo Arquelao fue a Roma después
de la muerte de Herodes el Grande para ser confirmado como rey de Judea
(v. 12). Sin embargo, los judíos mandaron una delegación
para protestar del nombramiento.
19.17 Para los primeros dos siervos, el servicio responsable es recompensado,
muy solemnemente, de acuerdo a las ganancias obtenidas.
19.20 Un pañuelo: Esto se refiere a un paño que se usaba
para protegerse del sol.
19.26 Dos cuestiones constituyen la conclusión de la parábola:
El mandato de Dios exige aventurarse sin temor, no importa los riesgos
que se corran; y a los enemigos del rey les será quitada la vida.
La terrible condena del v. 27 puede que refleje la caída de Jerusalén
(año 70 d.C.) como un acontecimiento similar al que ocurrirá
cuando Jesús venga rodeado de la gloria del Reino, después
del tiempo de su ausencia (v. 12).
19.28–38 Véanse las notas a Mateo 21.1–11; Marcos
11.1–10.
19.40 Jesús no sólo aceptó el homenaje que se le
rendía como el Mesías, sino insistió en que éste
era legítimo.
19.41–44 Jesús sabía que las aclamaciones del pueblo
serían pasajeras. Ellos estaban ciegos a la verdadera naturaleza
de su reino y le rechazarían. En consecuencia, Jerusalén
sería destruida, una profecía que se consumaría
en el año 70 d.C.
19.45, 46 Véanse las notas a Mateo 21.12, 13; Marcos 11.15–17.
Capítulo 20
20.1–8 Véanse las notas a Mateo 21.23–27.
20.9–19 Véanse las notas a Mateo 21.33–46.
20.20–26 Véase la sección 2 de «Verdad en
acción» a través de los sinópticos al final
del Evangelio de Lucas.
20.20–26 Véanse las notas a Mateo 22.15–22.
20.27–40 Véanse las notas a Mateo 22.23–33.
20.41–44 Véanse las notas a Mateo 22.41–46.
20.45–47 Véanse las notas a Mateo 23.5–7, 14; Marcos
12.38–40.
Capítulo 21
21.1–4 Véanse las notas a Marcos 12.41–44.
21.5–28 Véanse las notas a Mateo 24.1–31.
21.24 Los tiempos de los gentiles: La expresión se refiere al
intervalo entre la destrucción de Jerusalén en el año
70 d.C. y la Segunda Venida de Cristo, durante el cual el evangelio
será proclamado en todo el mundo. Con todo y que Jerusalén
a menudo simboliza al pueblo judío como un todo (Ap 11.2), Jesús
está aquí profetizando también la incredulidad
de la mayoría del pueblo judío durante la era de la Iglesia.
La palabra «hasta» parece aludir a un Israel arrepentido
dándole la bienvenida a su regreso (véanse Mt 23.39; Ro
11.11–27).
RIQUEZA LITERARIA
21.19 almas, psuche; Strong #5590: Compare «sicología»,
«sicosis», «siquiatra», «sicodélico».
Psuche es el alma en distinción del cuerpo. Es el asiento de
los afectos, la voluntad, el deseo, las emociones, la mente, la razón
y el entendimiento. Psuche es la persona interior o la esencia de la
vida. La palabra a menudo se refiere a la persona o el ser mismo (Hch
2.41, 43; 1 P 3.20). Psuche no
21.25 El AT usa frecuentemente un lenguaje similar para describir el
«Día del Señor». Ya sea literal o figurativa
es la descripción de un cambio violento (véase la nota
a Abd 15).
21.26–28 Los desconcertantes fenómenos que precederán
el regreso del Señor infundirán terror en el corazón
de los impenitentes, pero serán una fuente de expectación
y esperanza para los redimidos. Redención (v. 28) se refiere
a la manifestación completa de la obra salvadora de Cristo, cuando
el mundo de los incrédulos reconozca que los creyentes son los
«hijos de Dios» y los cuerpos de la gente de Dios sean redimidos
(Ro 8.19–25).
21.29–33 Véase la nota a Mateo 24.32–35.
21.34–36 Jesús advierte contra el letargo espiritual y
llama a estar alerta y preparado para su regreso. Véanse las
notas a Mateo 24.37–44; Marcos 13.32–37.
Capítulo 22
22.1–6 Véanse las notas a Mateo 26.3–5, 14–16;
Marcos 14.1, 2, 10, 11.
22.7–13 Véanse las notas a Mateo 26.17–19; Marcos
14.12–15.
22.14–23 Véanse las notas a Mateo 26.20–29.
22.15–20 Véase la sección 3 de «Verdad en
acción» a través de los sinópticos al final
del Evangelio de Lucas.
22.24–27 Véase la sección 9 de «Verdad en
acción» a través de los sinópticos al final
del Evangelio de Lucas.
22.25,26 Jesús redefine el significado de la grandeza, revirtiendo
los valores del mundo. La verdadera grandeza se mide en términos
de servicio sin pensar en recompensa.
DINÁMICA DEL REINO
22.25–27 37. ¿Cómo llega uno a ser grande en el
reino de Dios?, RE
22.27 Jesús refuerza el principio que acaba de proclamar con
su ejemplo como el que sirve.
22.29, 30 El reino es una dádiva que está presente tanto
en la persona de Jesús como en su cuerpo, la Iglesia. Se consumará
totalmente en una era futura (v. 30; véanse vv. 16, 18). Como
toda autoridad concedida es una dádiva, las rivalidades personales
están fuera de lugar. Aunque los discípulos no detentarán
poder y dignidades en el mundo, ocuparán lugares de honor en
el reino celestial.
22.31 Al llamarlo Simón, en lugar de Pedro («Roca»),
Jesús puede estar sugiriendo que el discípulo pronto actuará
de acuerdo con su vieja naturaleza, que es una de sus debilidades humanas.
22.32 En el texto griego el tú es plural, lo cual significa que
otros también pasarán por la prueba. Jesús oró
por todos los discípulos (véase Jn 17.6–19). Él
sabía de antemano de la negativa y posterior arrepentimiento
de Pedro, y por lo tanto lo urge a alentar a los otros en sus propios
momentos de prueba.
22.36 Las condiciones cambiarán después de la crucifixión,
y los discípulos deben estar preparados para enfrentar el odio
y la persecución. Jesús no sugiere que sus seguidores
deben usar la fuerza para extender el evangelio, pero que deberán
permanecer vigilantes, usando todos los recursos a su disposición.
RIQUEZA LITERARIA
22.35 faltó, hustereo; Strong #5302: Llegar tarde, rezagarse.
Con referencia a las personas, fallar (Heb 4.1), ser uno inferior (2
Co 11.5), estar en necesidad, estar corto de algo (Mt 19.20; Ro 3.23).
22.38 Los discípulos interpretaron sus palabras de una forma
literal completamente absurda, como si dos espadas fuesen suficientes
para que los once hombres lo defendieran. Si Jesús hubiese querido
decir eso, ello sería inconsistente con su acción en Getsemaní
(vv. 49–51). La expresión basta no significa «suficiente»,
sino una forma cortés de desechar la cuestión, en el sentido
de «no hablemos más de ello».
22.39–46 Véanse las notas a Mateo 26.36–46.
22.42 Véase la sección 4 de «Verdad en acción»
a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
22.47–53 Véanse las notas a Mateo 26.47–56.
22.53 Dios le concedió autoridad temporal al enemigo.
22.59 El acento de Pedro lo traicionó (Mt 26.73). También
lo identificó un pariente del siervo que él atacó
en Getsemaní (Jn 18.26).
22.61 La mirada de compasión de Jesús tocó el corazón
de Pedro. Más tarde, el Señor manifestó su misericordia
al aparecer delante de Pedro, antes que de los demás apóstoles,
después de la resurrección (24.34).
22.69 Esta declaración, que se refiere a Daniel 7.13, da lugar
a un clímax. Jesús sustituye «Hijo del Hombre»
por «Cristo» (vv. 67, 69), y habla de su futura y victoriosa
«parousia» (arribo y presencia) en gloria. Afirma también,
categóricamente, que es el «Hijo de Dios», un título
que expresa su exclusiva y original unidad con el Padre.
Capítulo 23
23.1–5 Véanse las notas a Mateo 27.2, 11; Marcos 15.1,
2; Juan 18.28–38.
23.7 Pilato tenía dos motivos para mandar a Jesús ante
Herodes. Primero, eso le evitaría un caso desagradable. Segundo,
su gesto de respeto por Herodes acortaría la brecha entre ambos,
posiblemente causada por el trato brutal de Pilato a algunos de sus
súbditos (13.1).
23.13–25 Véanse las notas a Mateo 27.18, 26; Juan 19.5–14.
23.26 Véase la nota a Marcos 15.21.
RIQUEZA LITERARIA
23.25 entregó, paradidomi; Strong #3860: De para, «a lo
largo de», y didomi, «dar». El verbo es muy común
en el NT y se le usa de varias maneras; por lo general refleja el significado
de la raíz de dar o entregar. Se le usa en el sentido de pasarle
algo a otro (Mt 25.14; Lc 4.6); encomendar o recomendar (Hch 15.40;
1 P 2.23); entregar a la prisión o a juicio (Mt 4.12; 2 P 2.4);
traicionar (Mt 10.4; Mc 13.12); trasmitir, como las tradiciones (Mc
7.13; Hch 6.14); permitir (Mc 4.29).
23.28,29 Jesús no rechaza la simpatía de las mujeres dolientes,
pero dice que sus propios sufrimientos merecían más aquellas
lágrimas. La referencia alude al terrible juicio que pronto caería
sobre Jerusalén.
23.31 Jesús cita un proverbio que sugiere que si sus propios
sufrimientos eran tan grandes, los sufrimientos de los judíos
serían aún más intensos.
23.33 Calavera proviene del latín calvaria. El nombre quizás
denote el aspecto del lugar. Para la crucifixión, véase
la nota a Juan 19.6.
23.34 Las víctimas eran desnudadas, y sus ropas entregadas al
séquito de la crucifixión (véase Sal 22.18).
23.35 Él no podría salvarse a sí mismo y ser el
Salvador de otros.
23.38 Véase la nota a Juan 19.19.
23.43 Paraíso, «un jardín», se refiere al
estado de bendición entre la muerte y la resurrección.
23.44, 45 Véanse las notas a Mateo 27.45, 51.
23.46 Algunos interpretes ven en la gran voz la indicación de
que Jesús murió no tanto de agotamiento físico
como de agonía espiritual. Las palabras de Jesús están
tomadas del Salmo 31.5, una plegaria de confianza en Dios que se enseñaba
a los niños judíos.
23.47 Véase la nota a Mateo 27.54.
23.50–53 Véase la nota a Juan 19.38, 39.
23.54 La frase día de la preparación era un tecnicismo
que se usaba para referirse al día anterior al sábado.
Capítulo 24
24.1–12 Véanse las notas a Mateo 28.2; Marcos 16.1–7;
Juan 20.2, 6, 7.
24.13 Lucas identifica a uno de ellos como Cleofas (v. 18). Eran seguidores
de Jesús, pero no del grupo de los doce.
24.16 Los hombres habían sido cegados por la desesperación
(v. 21), o por intervención divina.
24.18 Una antigua tradición identifica a Cleofas como hermano
de José, el esposo de María.
24.19-21 Aunque todavía perciben a Jesús como profeta,
sus esperanzas mesiánicas han sido aplastadas por la crucifixión.
24.25-27 La torpeza intelectual e insensatez procedía de la falla
en reconocer que las Sagradas Escrituras anticiparon la necesidad de
los sufrimientos del Mesías.
24.30, 31 La manera como Jesús partió el pan les reveló
su identidad (véase v. 35). La percepción que tuvieron
de Jesús fue más allá de la mera identificación
de su físico.
24.36–40 Véanse las notas a Juan 20.19, 20.
24.39 Espíritu: La confianza en esta aparición la daba
la naturaleza tangible del cuerpo resucitado del Señor. El Cristo
resucitado tenía carne y huesos, por lo que no era un espíritu,
un fantasma o un ser vaporoso. Podía, incluso, comer un pedazo
de pescado asado (v. 42).
RIQUEZA LITERARIA
24.38 turbados, tarasso; Strong #5015: trastornar, agitar, perturbar,
dificultar. La palabra se la usa en un sentido físico (Jn 5.7),
pero su empleo primordial en el NT es metafórico. Denota agitación
mental, nacida del temor o la perplejidad (Mt 2.3; 14.26); un trastorno
en el espíritu (Jn 11.33; 13.21); soliviantar a una multitud
(Hch 17.8, 13); confusión resultante de falsa doctrina (Hch 15.24;
Gl 1.7; 5.10).
24.44-46 Anteriormente los discípulos habían sido incapaces
de comprender las enseñanzas de la Escritura sobre la crucifixión
y resurrección de Jesús. Ahora Él es capaz de interpretarles
esas enseñanzas a la luz de los acontecimientos que prueban su
consumación.
24.47 Las Escrituras no sólo profetizan la muerte y resurrección
del Mesías, sino decretan que el mensaje de la redención
debe ser ofrecido a todas las naciones.
DINÁMICA DEL REINO
24.45-48 Comisionados para salir con la compasión de Cristo,
EVANGELIZACIÓN MUNDIAL. El énfasis de Lucas sobre la Gran
Comisión está en consonancia con su tema: Cristo, el Hijo
del Hombre, lo cual muestra el equilibrio entre la humanidad y la divinidad
de Jesús. La belleza y la singularidad de su carácter,
tanto divino como humano, se revela en el hecho de que éste,
quien es divino, trae al hombre pecador al Dios santo. En su vida de
perfección y santidad, Jesús refleja compasión
por la humanidad sufriente y manchada con el pecado, quebrantada, enferma,
maltratada y adolorida. Nuestro cumplimiento de la Gran Comisión
requiere de compasión y de profundo interés humano en
una amplitud mundial. El estilo de Jesús —sensitivo y accesible—
constituye un llamado a sus seguidores a responder con prontitud a su
mandamiento y a hacerlo con su compasión. Ninguna frontera geográfica,
ninguna barrera del pecado, y ningún interés particular
en cuanto a raza, política o economía, nunca deberá
restrigir nues
24.48, 49 Jesús no sólo los envía como testigos,
sino promete que con la ayuda del poder del Espíritu Santo llevarán
a cabo la misión (véase la nota a Hch 1.8). Pero no habrían
de comenzarla mientras no recibieran la promesa.
24.50, 51 Véanse las notas a Hechos 1.9–11.
24.52,53 La seguridad de que continuarían en compañía
del Señor resucitado en la persona del Espíritu Santo,
echa a un lado cualquier desaliento que pudo haberlos asaltado en el
momento de la partida.
VERDAD EN ACCIÓN a través de Los Evangelios Sinópticos
¡QNOTA EDITORIAL: Los especialistas se refieren a Mateo, Marcos
y Lucas como los Evangelios Sinópticos porque contienen un relato
paralelo de la vida y el ministerio de Jesús de Nazaret. Para
ofrecer una visión completa de tas aplicaciones prácticas
de las enseñanzas de Jesús recopiladas en los Evangelios
Sinópticos, y para evitar innecesarias repeticiones, presentamos
este resumen de los primeros tres Evangelios. En este cuadro, cada "Acción"
se referirá, según corresponda, desde uno hasta los tres
Evangelios Sinópticos.
VERDAD que enseñan los Sinópticos
Texto
ACCIÓN a que invitan los Sinópticos
Orientaciones para crecer en piedad Con los Evangelios, así como
con todo el Nuevo Testamento, la santidad alcanza una nueva dimensión.
Jesús ha venido y demostrado lo deseable de la santidad personal,
y nos ha dado el Espíritu Santo para poder alcanzarla. En consecuencia,
tenemos la esperanza de experimentar la verdadera vida de Dios. La vida
y las enseñanzas de Jesús nos han instruido en cómo
vivir una vida piadosa. Aunque la piedad nunca nos gana el acceso al
cielo desde la tierra, a través de la vida! piadosa descubrimos
las bendiciones del cielo en la tierra.
Mt 5.17–2
Comprende que el ministerio de Jesús cumplió la Ley; no
la abolió. No olvides que aquellos que enseñan la indiferencia
ante la Ley no llegarán lejos en el reino.
Mt 5.31, 32; 19.4–6; Mc 10.6–12; Lc 16.18
Comprende que el divorcio nunca debe ser empleado como un expediente
para resolver los problemas. Reconoce que el divorcio puede alterar
el orden creado por Dios y que, por lo tanto, es pecado.
Mt 10.32, 33; Lc 12.8, 9
Confiesa enérgicamente a Jesús delante de los demás;
Él te confesará delante del Padre.
Mt 15.1–9; Mc 7.1–13
Cuidate de la tradición religiosa. Reconoce y ponte en guardia
contra la tendencia de la gente de enseñar la tradición
religiosa como un sustituto de la Palabra de Dios.
Lc 12.47, 48
Recuerda que aquellos que tienen el mayor conocimiento de la verdad
serán responsables de llevar los mayores frutos.
Pasos para alcanzar la santidad Bajo el antiguo pacto, Israel fue llamado
a vivir en santidad, no como las demás naciones, principalmente
en las cuestiones externas de la Ley. Sin embargo, Jesús llama
a su gente a una santidad que procede del corazón. La santidad
es ahora la manifestación de la lealtad personal a Dios, y de
la realización de la plenitud de frutos originalmente concebida
para la humanidad.
Mt 5.13–16; Mc 9.50; Lc 11.33; 14.34, 35
Reconoce que tu vida puede lo mismo tener un efecto positivo que negativo.
Vive responsablemente para la gloria de Dios.
Mt 6.24; Lc 16.13
Sé leal a Dios. Abandona cualquier ambición que comprometa
tu dedicación a Dios.
Mt 10.28; Lc 12.4, 5
Reconoce que sólo Dios tiene poder sobre la muerte y el infierno.
Ten reverencia ante el Señor.
Mt 22.15–22; Mc 12.13–17; Lc 20.20–26
Escoge entre las demandas del César y las de Dios. Honra al Señor
como la mayor de las autoridades.
Pasos para una devoción dinámica Si bien el antiguo pacto
hace énfasis en las prácticas de devoción externas,
Jesús presenta la devoción como algo del corazón;
compara la devoción sincera y sentida con las prácticas
de piedad externas, hipócritas y pretenciosas de los fariseos.
Jesús advierte a sus discípulos aun en contra de genuinas
buenas obras que distraigan de una verdadera devoción al Señor.
Esta supone desarrollar una íntima relación con el Dios
viviente, sentir el calor de una vida que nos acerca al corazón
del Padre.
Mt 6.5–8
Ora siempre de una manera sincera y honesta.Dedica tiempo a la devoción
personal. Echa a un lado cualquier manifestación de religiosidad
que busque la aprobación humana.
Mt 6.9–13; Lc 11.2–4
Repite diariamente el Padrenuestro como un ejercicio de adoración,
intercesión, petición, combate y alabanza.
Lc 10.38–42
Evita colocar el trabajo del Señor por encima, de la presencia
del Señor. Prefiere el lugar de María, aprendiendo a los
pies de Jesús, pero sirve como Marta, a quien El dirigió
palabras de encomio.
Lc 18.1–8
Pon en práctica la oración paciente persistente, perseverante.
Mt 22.34–40; Mc 12.28–34; Lc 10.25–28
Recuerda que sólo el amor total por Dios te capacita para amarte
a ti mismo y a tu prójimo.
Mt 26.26–29; Mc 14.22–25; Lc 22.15–20
Celebra la Cena del Señor con regularidad. Acércate con
fe, para recibir la vida y la sanidad que ella provee.
Pasos para obedecer fielmente Obedecer al Padre fue algo de suprema
importancia para Jesús. La obediencia es la respuesta de la fe
a cualquier instrucción de Dios. Jesús enseñó
que la verdadera fe siempre se manifestará en obediencia a la
voluntad revelada de Dios. Una vida cristiana exitosa será el
resultado de buscar y conocer la voluntad de Dios para actuar entonces
por fe.
Lc 1.38
Adopta la actitud de María.
Mt 6.22, 23; Lc 11.34–36
Somete tus planes y futuro a la voluntad de Dios. Sé lleno de
la luz de la vida, de manera que no haya tinieblas en ti. Ten un «ojo»
bueno. Desarrolla un compromiso personal con el Señor y su voluntad.
Mt 13.1–23; Mc 4.1–20; Lc 8.4–15
Ten conciencia que los frutos de la Palabra de Dios en tu vida brotan
de acuerdo a tu receptividad y disposición de aprender. Determina
ser obediente a la Palabra de Dios.
Mt 26.39; Mc 14.36; Lc 22.42
Prefiere la voluntad de Dios a la tuya propia.
Pasos para desarrollar la humildad Jesús tiene mucho que decir
sobre la humildad. No es extraño que fuese el pecado del orgullo
lo que causó la caída de la humanidad. Como el nuevo Adán,
Jesús fue ejemplo en este aspecto de una vida justa. La caída
de la humanidad se debió a su presunción de que podía
encumbrarse por encima de Dios. La restauración de su santidad
exige lo contrario: que la gente se humille delante de la voluntad y
el camino de Dios. Entonces el reconocimiento y la exaltación
verdaderos que da Dios vendrán a aquellos que menos lo esperan
y buscan.
Mt 5.38–42; Lc 6.29, 39
Renuncia a toda forma de venganza. Deja toda venganza a Dios.
Mt 5.43–48; Lc 6.27, 28, 32–36
Ama porque lo has decidido así, no por las circunstancias. Deja
que los malos tratos de otros te recuerden vencer su maldad por medio
del amor.
Mt 18.21–35; Lc 17.3, 4
Perdona diariamente a los que te han ofendido. Permite que la naturaleza
misericordiosa de Dios te guíe a perdonar a otros.
Lc 14.7–11
Humíllate. Ten conciencia de lo peligroso delorgullo y la arrogancia.
Evita buscar el reconocimiento público y promoverte a ti mismo
o a tu ministerio.
Lc 18.9–14
Reconoce y confiesa ante Dios cualquier pecado en tu vida. No busques
justificarte comparándote con otros pecadores.
Claves para relaciones piadosas Uno de los mayores énfasis en
las enseñanzas de Jesús es cómo construir y mantener
correctas relaciones con Dios y con la humanidad. El Señor ve
estas relaciones, no como algo sin importancia o superficial, sino como
la esencia de la cual está hecha la vida. Conocer a Dios es nuestra
máxima prioridad, pero el procurarlo no debe reemplazar o disminuir
nuestras relaciones interpersonales con los demás. Por el contrario,
nuestra interacción personal con Dios debe hacer surgir en nosotros
las cualidades de carácter que edifican y sostienen todas nuestras
relaciones.
Mt 5.21, 22
Conoce que Jesús equipara la ira con el asesinato. Sé
muy cuidadoso en cómo le hablas a otros, no sea que palabras
cargadas de odio te coloquen bajo el juicio divino.
Mt 5.24, 25; Lc 12.57, 58
Practica la reconciliación. Comprende que los conflictos causan
mucho más daño cuando se dejan sin resolver.
Mt 6, 14; Mc 11.25
Comprende que Dios perdona nuestros pecados como nosotros perdonamos
a quienes nos ofenden. Incorpora el perdón de los demás
a tus oraciones diarias como un ejercicio de disciplina cotidiana.
Mt 7.1–5; Lc 6.37, 38, 41, 42
Corrige tus faltas y resuelve tus propios proble mas antes de intentar
corregir las faltas de otros. Deja que cualquier actitud de juzgar a
otros te señale la necesidad de examinarte a ti mismo por cosas
que te molestan de los demás.
Cómo desarrollar un discipulado dinámico Con Jesús,
la justicia no consiste más en la observancia de un código
legal externo. Jesús la define como el aprender de Él
como experto Maestro, a través del Espíritu Santo. La
justicia es ahora medida a través de la persona de Jesús,
y no por la Ley. Sin embargo, esta persona que encama la justicia exige
nuestra lealtad: el verdadero discipulado requiere total consagración,
sin distracciones ni acomodos.
Mt 10.17–20
Comprende que la religión legalista es feroz enemiga de la amorosa
calidad de conducta del reino de Dios. Confía en que Jesús
te dará la sabiduría y las palabras para vencer tal oposición.
Mt 10.37–39; Lc 14.26, 27
Ten por seguro que Jesús reclama para sí mayor lealtad
que la que podamos dar a otro ser humano. Comprende que ser discípulo
significa sacrificar tus intereses por los de Dios.
Mt 10.34–36; Lc 14.26, 27
Reconoce y espera que el discipulado personal y la dedicación
a Jesús puede conducir a la animosidad y rechazo.
Mt 16.24–26; Mc 8.34–35; Lc 9.23–25
Comprende y acepta que el discipulado significa abandonar toda ambición
egoísta. Ten por seguro que todo verdadero discípulo debe
tomar su cruz.
Mt 28.18–20
Reconoce que Jesús llama a sus discípulos a dirigirse
a la gente de todas las naciones y enseñarles cómo conocerle
y vivir de acuerdo con la voluntad de Dios. Enseña a otros que
Cristo debe ser el centro de su vida.
Mt 8.18–22; Lc 9.57–62
Recuerda que las demandas del discipulado son costosas. Conoce que Dios
pondrá a prueba todas tus relaciones a fin de que se revele si
seguir a Jesús es tu máxima prioridad.
Claves para comprender él reino de Dios El tema dominante en
las enseñanzas de Jesús es el reino de Dios. Jesús
ofrece numerosas palabras descriptivas que nos dan una idea de cómo
es El. Pero el reino no debe ser comprendido sólo con la mente.
Al contrario, es algo espiritual y debe ser entendido y penetrado por
medios espirituales y en la vida práctica. Mditemos diariamente
sobre las palabras de Jesús para recibir las llaves del reino.
Mt 11.12–14; Lc 16.16
Entra en el reino de Dios con «violenta» determinación.
Sé agresivo en el servicio de Cristo.
Lc 17.20, 21
Comprende que el reino es un dominio interno inobservable para el ojo
humano.
Mt 13.44–52
Reconoce que el reino de Dios requiere de tu más alto compromiso.
Comprende que el reino vale más que ninguna otra cosa. Prepárate
para renunciar a cualquier meta personal que te impida entrar en el
reino de Dios.
Mt. 18.1–5; Mc 9.33–37; Lc 9.46–48
Reconoce que la gente del reino son como niños en su fe, confianza
e inocencia. Busca ser como un niño en todas tus relaciones personales.
Claves para una vida sabia Jesús motiva a sus discípulos
a vivir en justicia, haciendo énfasis en que esa vida surge del
corazón que tiene amor y confianza, más que de la observancia
de un código externo de ética. Por consiguiente, la sabiduría
del NT revela las diferencias entre una conducta correcta basada solamente
en la Ley y las obras de justicia que proceden del corazón de
una nueva vida nacida en Cristo.
Mt 7.13, 14; Lc 13.23, 24
Sospecha de las cosas que son populares o favorecidas por la mayoría
que piensa como el mundo.
Mt 15.10–20; Mc 7.14–23
Comprende que el mal se origina en el corazón.
Mt 7.15–20; Lc 6.43–45
Comprende que los frutos de la vida y el trabajo de un individuo son
un mejor indicador de las motivaciones personales que las apariencias
o declaraciones.
Mt 7.21–23; Lc 6.46; 13.24–30
Ten conciencia de que tu comportamiento revela cuáles son tus
relaciones con Jesús. Nunca subestimes la obediencia. Conoce
que muchos que esperan la aprobación divina serán en su
lugar censurados, o quizás condenados.
Lc 16.14, 15
Cuídate de juzgarte a ti mismo o tus éxitos deacuerdo
con normas humanas. Recuerda que la popularidad y la aprobación
de la gente no indican necesariamente que Dios aprueba una determinada
situación.
Mt 20.20–28; Mc 10.35–37; Lc 22.24–27
Comprende que la autoridad del reino de Dios y los sistemas de autoridad
del mundo a menudo se contradicen.
Aprendizaje del uso correcto del dinero Aunque en la Biblia la riqueza
aparece como un aspecto de las bendiciones y la aprobación de
Dios, el NT añade un énfasis en relaci~n con la posesión
y uso de la riqueza o el dinero como algo vinculado a la actitud del
corazón y las motivaciones internas. Un corazón recto
no sirve al dinero. Mamón está íntimamente asociado
al dinero (quizás es el nombre del príncipe demoníaco
que domina la economía mundial). Jesús equipara el amor
al dinero con el servicio a Mamón. El dinero debe ser manejado
con cuidado y usado con sabiduría, no sea que el deseo de su
posesión nos aparte de la verdadera devoción a Dios.
Mt 6.19–24; Lc 12.33, 34
Recuerda que tu corazón sigue a tu tesoro. Pon tu tesoro donde
quieras que esté tu vida. Evita colocar tus afectos y lealtad
donde no debes a causa de tus posesiones. Vende las posesiones innecesarias,
o que te aparten de Dios, y entregael dinero a los pobres o para la
obra del Señor.
Lc 12.13–15
¡Practica la generosidad hacia Dios! Ponle fin a la acumulación
incesante de bienes a causa del temor, o de hacer provisiones en la
tierra.
Lc 16.1–13
Emplea la riqueza material en el reino, no para satisfacer ambiciones
egoístas. Recuerda que tal uso de tus recursos financieros tiene
consecuencias eternas.
Mt 19.21–26; Mc 10.21–27; Lc 16.22–27
Libera tu corazón de todo apetito por las cosas de este mundo.
No asientes tu seguridad en las posesiones financieras o materiales.
Instrucciones adicionales Aquí incluimos varias instrucciones
importantes que aparecen en los Evangelios Sinópticos, pero que
no están incluidas en las categorías anteriores.
Mt 3.11, 12; Mc 1.8; Lc 3.16, 17
Espera y acoge la labor purificadora del Espíritu Santo como
un fruto de su presencia y continua recepción.
Mt 5.27–30
Desarrolla odio santo contra todas las inmoralidades y pecados sexuales.
Conoce que los pecados sexuales comienzan con un pensamiento impuro,
una mirada o un contacto impropio.
Mt 6.25–34; Lc 12.22–34
Considera la preocupación un pecado. Disciplínate para
dejar atrás toda ansiedad, y escoge confiar en el Señor.
Mt 9.16, 17; Mc 2.21, 22; Lc 5.36–39
Evita imponer las estructuras tradicionales del pasado a los esfuerzos
de renovación presentes. Comprende que las estructuras y formas
de ayermuy frecuentemente no son aptas para manejar la dinámica
actual de renovación espiritual.
Mt 12.43–45; Lc 11.24–26
Ten conciencia de que regresar a la esclavitud de la que fuimos una
vez liberados puede resultar en una esclavitud peor.
Mt 13.31, 32; Mc 4.30–32; Lc 13.18, 19
Reconoce que la fe es decisión y obediencia antes que una facultad.
Comprende que la fe obediente permite al poder del Espíritu Santo
realizar la tarea.
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Pastor:
Rev. Eduardo Aparicio
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