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Lectura y Estudio Diario del Evangelio de Lucas
Biblia Plenitud
Capítulo 1

1.1,2 La inspiración de las Escrituras por el Espíritu Santo no excluye la investigación cuidadosa de los hechos por parte de sus autores humanos. Las fuentes de Lucas, que él no considera inexactas sino insuficientes, eran de dos tipos: escritas y orales. Muchos habían tratado de organizar de manera ordenada las colecciones de fragmentos de las enseñanzas y la obra de Jesús, y los testigos presenciales habían preservado y narrado lo que habían visto. Lucas no está interesado en escribir teoría religiosa, sino que él cuenta las buenas nuevas de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas.
1.3 La expresión, después de haber investigado con diligencia traduce el interés de Lucas por mantenerse apegado a los hechos como historiador. Lo de escribírtelas por orden no necesariamente se refiere a organizarlas cronológicamente, sino por el contrario, a un ordenamiento lógico del material que pueda trasmitir mejor su mensaje. La identidad de Teófilo («amigo de Dios») es desconocida, aunque la forma de la dedicatoria indica que era una persona de rango.
1.4 Lucas quiere establecer la autenticidad y confiabilidad del mensaje cristiano.
1.5 Herodes reinó durante los años 37–4 a.C. Juan el Bautista y Jesús nacieron, pues, algunos años antes del año 1 de nuestra era cristiana. La discrepancia de fechas se debe a un cálculo equivocado al establecer el calendario cristiano en el siglo VI. Los sacerdotes se dividían en 24 secciones, y Abías pertenecía a una de ellas (véase 1 Cr 24.6–19).
1.7 Los judíos consideraban que los hijos eran una señal del favor de Dios, y la falta de ellos evidencia de su desagrado. Este no era el caso de Zacarías y Elisabet, ya que ellos eran justos ante los ojos de Dios (v. 6).
1.8 Cada sección sacerdotal servía en el templo durante una semana dos veces al año.



1.9 Los deberes sacerdotales eran asignados según la costumbre de echar suertes. Un sacerdote podía tener el privilegio de quemar incienso en el Lugar Santo sólo una vez en su vida y a veces nunca.
1.13 Juan significa «el Señor ha mostrado su favor (gracia)». Alude al propósito del nacimiento de Juan, porque él tenía que anunciar el arribo del Mesías, el don de la gracia de Dios.
1.15 El niño será dedicado como un nazareno (véanse Nm 6; Jue 13.5; 1 S 1.11). La fuente de su inspiración profética no es física, sino el Espíritu Santo.
1.17 Juan cumplirá la profecía de Malaquías 4.5, 6.
1.19 Gabriel («poderoso hombre de Dios») predijo la venida del Mesías (Dn 9.25), y de acuerdo con la interpretación tradicional de 1 Tesalonicenses 4.16, tocará la trompeta anunciando Su retorno.
1.20 Mudo: Del versículo 62 podemos inferir que Zacarías está también sordo.
1.31 Jesús es el equivalente griego del hebreo Josué, «el Señor es salvación».

RIQUEZA LITERARIA
1.23 ministerio, leitourgia; Strong #3009: Compare «liturgia», «litúrgico». De laos, «gente», y ergon, «trabajo». La palabra se usó, originalmente, para identificar a los ciudadanos que servían en cargos públicos, y sin devengar ningún pago por su trabajo. Tiempo después, incluyó el servicio militar o la participación comunitaria. En el NT, leitourgia se usa tanto para el servicio sacerdotal como para el acto de dar con altruismo. Aquí, la palabra se refiere al servicio sacerdotal en el templo. En 2 Corintios 9.12, denota dádivas de caridad como un servicio a los necesitados. En Filipenses 2.17 Pablo llama leitourgia a s


DINÁMICA DEL REINO
1.26–56 Madre fiel y discípulo obediente: María, MUJERES. Hay algo grandioso alrededor de María, la madre de Jesús, que trasciende el pensamiento religioso tradicional. Que ella fuera un vaso privilegiado, escogida para llevar en su seno al Hijo de Dios, ya es en sí una maravilla, porque María participa en el milagro de la encarnación a un nivel que ningún otro ser humano puede comprender. Claro que ella misma no reclamó entenderlo, sino sencillamente adoró a Dios, en reconocimiento humilde del fenómeno que envolvió su existencia: «Engrandece mi alma al Señor», exclamó ella (v. 46). A nosotros se nos hace difícil compenetrarnos con aquellos momentos desconcertantes por los que ella pasó 1) cuando Simeón le profetizó que sufriría mental y emocionalmente (2.35); 2) cuando ella y José hablaron con Jesús después de que pensaron que estaba perdido en Jerusalén (2.49, 50); 3) cuando Jesús la reprendió con suavidad en las bodas en Caná (Jn 2.4); 4) cuando Jesús, aparentemente, rechazó los esfuerzos de ella y de sus hermanos por ayudarle, si bien es cierto que éstos no le comprendían muy bien en ese tiempo (Mt 12.46–50). Es
1.32, 33 La posición de Jesús como heredero de el trono de David su padre, y la eternidad de su reino, lo identifican como el Mesías (véanse 2 S 7.12–16; Is 9.6, 7; Sal 132.11, 12; Dn 7.14; Os 3.5).
1.35 La concepción de Jesús tuvo lugar por la intervención directa del Espíritu Santo. Te cubrirá con su sombra: La misma palabra utilizada para la nube de la cual salió la voz que habló durante la Transfiguración. Ambos usos se refieren a la nube que manifestó la gloria de Dios (Éx 40.34–38).
1.36,37 El ángel alentó la fe de María.
1.38 Véase la sección 4 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
1.38 La aquiescencia de María podría poner en peligro su reputación.
1.45 Nótese el claro contraste entre la fe con que responde María y la incredulidad de Zacarías (v. 20). También debemos fijarnos en los capítulos 1 y 2 cómo la nueva era está marcada por la renovación del don de la profecía, el cual había estado adormecido. Las varias profecías y canciones de estos dos capítulos reflejan lo mejor de la piedad y el espíritu profético del AT. Los cánticos y profecías de María (el Magnificat, vv. 46–55), Zacarías (Benedictus, vv. 68–79), Simeón (Nunc Dimittis, 2.29–32) y Ana (2.36–38); reflejan la compenetración y sensibilidad con que se acoge la anterior revelación de Dios en el AT (véase, por ejemplo, el cántico de Ana, 1 S 2.1–10).
1.46–55 El cántico de María (el Magnificat) es tomado del cántico de Ana (1 S 2.1–10) en una condición similar de nacimiento milagroso. En la profecía judía, a menudo los mensajes nuevos son elaborados sobre anteriores revelaciones, con nuevo sentido y aplicación.
1.59 A los bebés varones se les daba nombre al octavo día, cuando eran circuncidados. Comúnmente al niño se le daba el nombre de su padre.
1.62 Aparentemente, Zacarías había estado temporalmente sordo y también mudo (v. 20).
1.68–79 Esta canción se conoce comúnmente como el Benedictus, por la palabra con que empieza en la versión latina. La primera parte (vv. 68–75) trata de la salvación que está a punto de llegar en la persona del Mesías, el hijo de María. La redención que trae consigo es una visita de Dios, una intervención directa; el levantamiento de un poderoso Salvador (Ez 29.21). La segunda parte del cántico (vv. 76–79) se relaciona con el ministerio profético de Juan como precursor del Mesías.

Capítulo 2
2.1, 2 Lucas establece meticulosamente las circunstancias históricas que rodean el nacimiento de Jesús, relacionándolo con los acontecimientos ocurridos en el Imperio Romano. Augusto César fue emperador desde el año 30 a.C. hasta el año 14 d.C. Cirenio era gobernador de Siria entre los años 10–7 a.C. y de nuevo desde los años 6 al 9 d.C. La realización del censo tenía que ver con los impuestos.

RIQUEZA LITERARIA
1.79 paz, eirene; Strong #1515: Compare «irénico» (conciliador) e «Irene». Un estado de reposo, quietud y calma; una ausencia de lucha; tranquilidad. El término generalmente denota un bienestar perfecto. Eirene in
2.3,4 El cabeza de cada familia viajaba al pueblo donde se guardaban los documentos de sus antepasados.
2.7 El término primogénito sugiere que posteriormente nacieron otros hijos (compárese con el «hijo» único de 7.12). Los pañales eran pedazos de tela en las cuales se envolvía a los niños pequeños.
2.8 Las ovejas eran mantenidas afuera entre marzo y diciembre. No se puede determinar la fecha exacta del nacimiento de Jesús. No sabemos cuándo y por qué la Iglesia escogió el 25 de diciembre. La primera celebración que se conoce de la Navidad tuvo lugar en Roma en el año 354 d.C.
2.14 En las alturas no se refiere al grado más alto, sino al sitio más elevado de la alabanza, al cielo. Buena voluntad: La gente no puede estar en paz entre sí hasta que no esté en paz con Dios.
2.22 La ceremonia de purificación, descrita en Levítico 12.2–8, ocurría 40 días después del nacimiento de un hijo varón.
2.24 El sacrificio es del tipo prescrito para los pobres (Lv 12.8).
2.25–27 Lucas hace énfasis en la actividad del Espíritu Santo. La consolación de Israel se refiere a la prosperidad que el Mesías traería a su pueblo (véase Is 40.1, 2).
2.29-32 La expresión profética de Simeón es conocida como el Nunc Dimittis, basado en las primeras palabras del texto latino. El cántico destaca a Jesús como el Salvador universal.
2.34 No todo el mundo aceptará la salvación que Jesús ofrece; algunos tropezarán con ella.
2.35 La oposición a Jesús alcanzará su clímax en la cruz, donde María experimentará una penetrante angustia.


RIQUEZA LITERARIA
2.35 pensamientos, dialogismos; Strong #1261: Compare «diálogo». Razonamiento interior, interrogación, consideración y deliberación; inquietudes internas del ser humano; referente a preguntas mentales, opiniones, designios y disputas. Dialogismos es
2.40 Lucas hace énfasis en la completa humanidad de Jesús.


DINÁMICA DEL REINO
2.36–38 Una viuda anciana muy eficiente: Ana, MUJERES. Ana, la profetisa, procedía de Aser, la tribu que iba a ser bendecida y que iba a mojar «en aceite su pie» (Dt 33.24): una señal de gozo y felicidad. Pero también, los descendientes de Aser tendrían zapatos de «hierro y bronce», lo que denotaba fuerza (Dt 33.25). Ana ejemplificó estas cualidades de ungimiento y firmeza. Después de estar casada apenas siete años, su esposo murió, y esta viuda escogió una vida de ayuno y oración en el templo. Ella «no se apartaba del templo, sirviendo» a Dios (Lc 2.36, 37).

2.41 La Ley judía exigía que los varones asistieran a las Fiestas de la Pascua, el Pentecostés y los Tabernáculos (Éx 23.14–17; Dt 16.16).
2.42 A la edad de 12 años un muchacho judío se convertía en «un hijo de la Ley» y comenzaba a observar sus requerimientos.
2.44 La compañía: Peregrinos que realizaban el viaje a Jerusalén. Los aldeanos que hacían peregrinaje a Jerusalén viajaban usualmente en caravanas, con las mujeres y los niños al frente. En este caso, cada uno de los padres creía que Jesús estaba con el otro.
2.49 Jesús muestra que tiene conciencia de su relación especial con el Padre, así como de su misión.


RIQUEZA LITERARIA
2.47 inteligencia, sunesis; Strong #4907: Literalmente, «poner junto», por tanto, rapidez de aprehensión, es decir, facultad crítica para una clara aprehensión, para valorar inteligentemente una situación. El NT usa dos palabras para entendimiento, phronesis y sunesis. La phronesis actúa, mientras que la sunesis juzga. Phronesis representa el lado práctico de la mente, en tanto sunesis, e
2.51 Aun cuando era Hijo de Dios, Jesús permanecía bajo el cuidado y la guía de sus padres terrenales.

Capítulo 3
3.1 Tiberio César empezó a gobernar las provincias de Roma como coemperador junto a Augusto en el año 12 d.C., y gobernó solo como emperador del 14 al 37 d.C. El año decimoquinto correspondía al 26 d.C. aproximadamente. Poncio Pilato fue gobernador durante los años 26–36 d.C.

DINÁMICA DEL REINO
3.1–20 Intrepidez, RASGOS DEL LÍDER. Juan el Bautista comenzó su ministerio profético no solamente con el mensaje positivo de anunciar la venida del Mesías, sino llamando valientemente al pueblo al arrepentimiento. Habría sido mucho más fácil proclamar simplemente las buenas nuevas, pero Juan fue obediente al ministerio profético que desafiaba a la gente en su actitud descuidada y en sus pecados. Su ministerio estuvo marcado por la intrepidez, el atrevimiento de predicar lo que no era popular. Juan reprendió a los religiosos (v. 8), apeló a ser generosos (vv. 10, 11), denunció la deshonestidad (vv. 12, 13) y reclamó una justa administración de la autoridad (v. 14). Más tarde, se enfrentó a la inmoralidad tolerada de los líderes (Mc 6.18), y por esto fue eventualmente arrestado y decapitado. El tributo de Jesús al ministerio de Juan el Bautista (Mt 11.11) s
3.2 Aunque Caifás era el sumo sacerdote, su suegro Anás, que le había precedido, detentaba el verdadero poder tras el cargo.
3.3–9 Véanse las notas a Mateo 3.1–10.
3.7 Ser bautizadas: Los judíos bautizaban a los gentiles que querían convertirse en judíos (prosélitos). Los candidatos gentiles no sólo eran bautizados, sino que se circuncidaba a los hombres, y ellos ofrecían sacrificios. El hecho de que Juan bautizara a los judíos era algo inusitado; o sea, se les consideraba tan necesitados como los gentiles. Ser descendiente de Abraham no era suficiente (v. 8).
3.8 Arrepentimiento: El término aquí significa una pena interna que da lugar a un «giro» en la vida. La expresión de «giro» por parte de la gente (v. 11), los publicanos (v. 13), y los soldados (v. 14) tiene implicaciones concretas y prácticas. Se le dice a cada uno de los tres grupos que deben cambiar su comportamiento anterior dentro de su esfera de actividad. Hijos: Hay un juego de palabras intencional con los términos «hijos» y «piedras», que en arameo y hebreo suenan casi idénticos.
3.10-14 En respuesta a las preguntas del pueblo, Juan insistió en que el arrepentimiento no era un término teológico abstracto o una cuestión de forma o ceremonia. Todo lo contrario, era un cambio radical en una existencia centrada en sí misma, de ambición, deshonestidad y descontento, hacia la práctica de nuevas relaciones morales y éticas con los demás.
3.15 El ministerio profético de Juan alentó las esperanzas mesiánicas del pueblo.
3.16–18 Véase la nota a Mateo 3.11.
3.16, 17 Véase la sección 11 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
3.19, 20 Véase la nota a Mateo 14.3.
3.21, 22 Véanse las notas a Mateo 3.14–17.
3.23–38 De acuerdo con las dos genealogías evangélicas de Jesús, Mateo traza el linaje del Señor desde Abraham, pasando por José (Mt 1.1–16), aunque tiene el cuidado de señalar que éste no era el padre real de Jesús (Mt 1.18). Su propósito, teniendo en cuenta que estaba escribiendo para una audiencia judía, era probar que Jesús era el Mesías prometido. Afirmando explícitamente que Jesús era, según se creía, el hijo de José, Lucas hace ascender la línea familiar hasta Adán, identificando así a Jesús universalmente con la raza humana en términos universales. Algunos comentaristas señalan las diferencias entre las dos genealogías y asumen que Mateo traza una línea de parentesco legal con la realeza, mientras Lucas se apoya en el linaje de María, el único progenitor humano de Jesús. En este caso, José debe ser reconocido como el hijo legítimo de su padre Elí (v. 23).

Capítulo 4
4.1–12 Véanse las notas a Mateo 4.1–10.

DINÁMICA DEL REINO
4.1–12 El malvado «gobernante» de la tierra, EL CONFLICTO Y EL REINO. Al confrontar a Satanás, Jesús expone dramáticamante la relación del adversario con este mundo presente. Nótese lo significativo de la oferta de Satanás a Jesús, de «todos los reinos de la tierra». Aquí vemos al adversario como el administrador de la maldición en este planeta, una función que ha tenido desde que el ser humano perdió su dominio sobre la tierra en la caída o desobediencia al mandamiento de Jehová Dios. A ello se debe que Jesús no disputara el derecho del diablo de hacer ese ofrecimiento de los reinos y la gloria de este mundo, aunque enfáticamente rechaza la forma en que el diablo se los ofrece. Jesús sabe que está aquí para reconquistar y, finalmente, ganar esos reinos, pero lo conseguirá de acuerdo con los términos del Padre, no del adversario. Aun así, el mundo presente, con sus sistemas, se apoya en gran medida en el gobierno limitado, pero poderoso y destructivo, de aquél a quien Jesús llama «el príncipe de este mundo» (Jn 12.31; 16.30). Como sabemos esto, somos sabios al no atribuirle a Dios nada del desorden de nuestro desconcertado, pecaminoso, enfermo, trágico y atormentado planeta. Este «presente siglo malo» (Gl 1.4) «está bajo el maligno» (1 Jn 5.19). Pero Jesús dijo también que el gobierno de Satanás «será destruido» y que él «no tiene nada en mí», esto es, ningún control sobre Cristo o sobre lo que es de Cristo. «Mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo» (1 Jn 4.4).

4.13 Las tres tentaciones que acaban de ser descritas sólo eran parte de una lucha mucho más amplia en la que Jesús estaba envuelto con el diablo. Los ataques de Satanás continuaron durante todo el ministerio de Jesús (véanse Heb 2.18; 4.15).


DINÁMICA DEL REINO
4.12 24. ¿Hay algo de malo en los juegos de azar?, R
4.14 El ministerio en Galilea comenzó cerca de un año después del bautismo y la tentación de Jesús, quien pasó en Judea la mayor parte del tiempo de su ministerio (véase Jn 2.1–4.43). Lucas enfatiza el poder del Espíritu cuando habla del ministerio de Jesús, que dio por resultado Su gran fama.


LA TENTACIÓN: COMPARACIÓN DE LOS DOS ADANES (4.1, 2)
Tanto Adán como Cristo enfrentaron tres aspectos de la tentación. Adán sucumbió a ella, trayendo sobre la humanidad pecado y muerte. Cristo resistió, para darnos justificación y vida.
1 JUAN 2.16
GÉNESIS 3.6
EL PRIMER ADÁN
LUCAS 4.1–13
EL SEGUNDO ADÁN—CRISTO
«los deseos de la carne»
«EL ÁRBOL ERA BUENO PARA COMER»
«DI A ESTA PIEDRA QUE SE CONVIERTA EN PAN»
«LOS DESEOS DE LOS OJOS»
«ERA AGRADABLE A LOS OJOS»
«EL DIABLO…LE MOSTRÓ…TODOS LOS REINOS DE LA TIERRA»
«LA VANAGLORIA DE LA VIDA»
«ÁRBOL CODICIABLE PARA ALCANZAR LA SABIDURÍA»
«ÉCHATE DE AQUÍ ABAJO»


4.16 La sinagoga tuvo su origen cuando los judíos estaban en el exilio, imposibilitados de asistir a los servicios del templo en Jerusalén. Era tanto una institución religiosa como educacional. Un miembro o visitante, considerado digno de ello, era invitado<+> a leer la Escritura y a comentarla.
4.17–21 La profecía de Isaías 61.1, 2 se refiere a la liberación de Israel de su exilio en Babilonia como el año del jubileo, pero su consumación final esperaba la llegada de la era mesiánica. Jesús reclama enfáticamente ser el Mesías prometido, y su ministerio así definido deviene ahora la realización de la esencia de las buenas nuevas del evangelio del reino de Dios. Más tarde Lucas aclara que el Señor transfirió este mismo ministerio a los discípulos (9.1, 2) y por último a toda la Iglesia (Hch 1.1, 2).
4.21,22 El asombro que suscitan las palabras de Jesús están llenas de escepticismo, debido a que quienes lo escuchaban conocían su origen terrenal.
4.23 Jesús anticipa las exigencias de la gente para que realice en Nazaret los milagros que ha llevado a cabo en Capernaum. Sin embargo, sus señales no son para los escépticos sino para los creyentes, y consistentemente se niega a ofrecer señales que demuestren su condición de Mesías de forma compulsiva.
4.24 Aquellos que están más cerca de la gente importante generalmente son los más renuentes a reconocer su grandeza.
4.25 Elías: La mención de los profetas Elías y Eliseo (v. 27) no solamente explica por qué fue rechazado Jesús el profeta, sino que también destaca la transferencia del reino del rebelde Israel a los gentiles. Las dos regiones, Sarepta (Sidón, 1 R 17.9) y Siria (2 R 5.1–14), eran predominantemente gentiles.
4.29 Fuera de la ciudad subraya la expulsión de Jesús por la gente de su pueblo, aunque la expresión también parece anticipar la suerte que correría fuera de la ciudad de Jerusalén. Aquel que abre el reino a los gentiles (vv. 24–28) es rechazado y echado fuera como si se tratara de uno de

RIQUEZA LITERARIA
4.28 ira, thumos; Strong #2372: Compare «thyme». Rabia inflamatoria, furor explosivo, conmoción turbulenta, agitación hirviente, arrebatos impulsivos de cólera. Otra palabra, orge, id
4.32 A diferencia de otros maestros, quienes monótonamente citaban lo que habían dicho rabinos anteriores, Jesús hablaba con autoridad: evidencia de que tenía conciencia de su misión, respaldada por la aprobación y el apoyo divinos.
4.33–35 Véanse las notas a Marcos 1.23–25.
4.40 Los judíos consideraban que un día era el período de tiempo que se extendía de una puesta de sol a otra.
4.41 Jesús no busca testimonio de los demonios (véase Hch 16.17, 18).
4.42-44 Jesús rehúsa capitalizar la popularidad que ha ganado por medio de sus milagros. La multitud que le pide se quede no es la que dicta su agenda.

Capítulo 5
5.1 El lago de Genesaret es otro nombre del mar de Galilea. Como sólo mide alrededor de 12, 9 x 20, 9 km, no es técnicamente un mar y Lucas nunca se refiere a él como tal.

DINÁMICA DEL REINO
5.1–11 Dios multiplica tu semilla para que tengas aun más de lo que necesitas, SEMILLA DE FE. Jesús enseñó una gran lección acerca de la siembra de la semilla y la importancia de sembrar en buena tierra (véase Mc 4.1–20). Lu
5.5 El mejor momento para pescar era la noche.
5.8 Las dudas de Pedro sobre las habilidades de Jesús como pescador se convierten en dudas sobre sí mismo. La primera de ellas es doblegada por un milagro; la segunda es vencida por una promesa (v. 10).
5.10 La palabra del griego para pescador quiere decir «pescar algo vivo», y su tiempo verbal sugiere acción continua. De ahora en adelante Pedro y los demás «pescarán» a seres humanos para el reino de Dios.
5.12–15 Véanse las notas a Marcos 1.40–45.
5.16 El tiempo verbal del griego indica que Jesús se apartaba habitualmente para orar.


DINÁMICA DEL REINO
5.16–26 ¿Qué es más fácil, perdonar o sanar?, SANIDAD DIVINA. Si bien es cierto que no toda aflicción es el resultado de un pecado específico, en este caso la causa de la enfermedad era el pecado, porque el hombre fue sanado cuando Jesús le dijo: «Tus pecados te son perdonados». De las palabras de Jesús se desprende que pudo haber dicho, «Levántate y anda», o «Tus pecados te son perdonados». En muchos casos, la oración por sanidad debiera comenzar con confesión de pecado y con arrepentimiento (Stg 5.16; 1 Jn 1.8, 9).
El
5.17 El poder del Señor equivale al «Espíritu del Señor» (4.18).
5.18–26 Véanse las notas a Marcos 2.1–12.
5.27–32 Véanse las notas a Marcos 2.14–17.


RIQUEZA LITERARIA
5.22 conociendo, epiginosko; Strong #1921: Gnosis es el sustantivo, «conocimiento», y ginosko el verbo, «conocer». Epiginosko es
5.33–38 Véanse las notas a Mateo 9.14–17; Marcos 2.18–22.
5.36–39 Véase la sección 11 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
5.39 Jesús se refiere con tristeza a la gente satisfecha con el viejo sistema legalista y que no se muestra dispuesta a aceptar el evangelio.

Capítulo 6
6.1–11 Véanse las notas a Mateo 12.1–14; Marcos 2.23–3.6.
6.12 Una vez más Lucas enfatiza el hecho de que Jesús oraba en vísperas de situaciones difíciles.
6.17 Las referencias geográficas ponen de relieve la inmensa popularidad de Jesús y la extrema necesidad de la gente.
6.20–49 El Sermón del Monte se parece al que encontramos en Mateo (5–7) en estructura general, secuencia y contenido. De acuerdo con sus objetivos, Lucas omite mucho material de particular interés para los judíos.
6.20–23 Las expresiones pobres, hambre, llorais y aborrezcan, tienen implicaciones espirituales. Jesús no elogia la pobreza, el hambre, la tristeza y el reproche en sí mismos. Estos sufrimientos traen bendiciones sólo cuando se soportan por causa del Hijo del Hombre (v. 22). De ahí que la pobreza de espíritu, el hambre de justicia, los que ahora lloran por el pecado, y el ostracismo social por causa de Cristo, son fuente de bendición. «Pobre»: El término alude a la persona humilde que confía en la ayuda de Dios en medio de su pobreza (en comparación con el «pobre en espíritu», Mt 5.3).
6.21 Hay un notable contraste en varias de estas bienaventuranzas entre la situación presente y la recompensa futura. Cada una de las cuatro bendiciones constituye el reverso de los cuatro ayes.
6.22–24 Hay una continuidad en el sufrimiento y la persecución entre los discípulos de Jesús, quienes padecen por seguir al Hijo del Hombre, y el sufrimiento de los profetas por proclamar el mensaje de Dios (v. 23). Por otro lado, se promete consolación en la era presente y en la era venidera, cuando se invertirán las situaciones.
6.24-26 Jesús no condena las riquezas, la abundancia, la risa o la aceptación social en sí mismas. La preferencia por las cosas terrenales sobre las del reino de Dios es lo que conduce al fin y al cabo al infortunio.
6.26 El rechazo a los verdaderos profetas de Dios (v. 23) es comparado con la fácil y superficial recepción dispensada a los falsos profetas.
6.27–38 La esencia de la vida cristiana es el amor, cuyo principio general aparece en el versículo 31. Este amor se manifiesta cuando se responde a la injusticia e insultos personales, no con la venganza o la resistencia pasiva, sino con hechos positivos y agresivos de bondad, destinados a redimir a los agresores. Véanse las notas a Mt 5.38–45.
6.27, 28 Véase la sección 5 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.

RIQUEZA LITERARIA
6.28 bendecid, eulogeo; Strong #2127: «elogio» y «elogiar». De eu, «bien» o «bueno», y logos, «discurso» o «palabra». Eulogeo es hablar bien, alabar, exaltar, bendecir abundantemente, invocar una bendición, dar gracias. Eulogeo pu
6.29, 30 Véase la sección 5 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
6.32–36 Véase la sección 5 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.



DINÁMICA DEL REINO

6.31–35 En su amor Dios ama al antipático, AMOR FRATERNAL. Amar lo no amable es renunciar al amor egoísta del mundo; es hablar del amor de Cristo con gente que aparentemente no tiene posibilidades de ofrecer recompensa alguna. Jesús nos pide que amemos tal como Él amó a aquellos que son los últimos en llegar, a los que son feos, a los pobres o a los que no tienen medio alguno para ayudarnos. Ello es posible únicamente mediante una transformación sobrenatural que engendre en nosotros un orden diferente de respuesta del que la sociedad humana acostumbra. Exactamente igual a como la mente humana distingue a las personas de los animales, así el amor cristiano deberá ser dramáticamente diferente, de modo que distinga al creyente del mundo que le rodea. Es despojarnos de las reacciones animales que nos hacen refunfuñar, atacar o tomar venganza. Debe trascender las respuestas humanas que esperan una recompensa terrenal por un servicio prestado o por un acto de bondad. Un amor así será como un rayo de luz que hará al mundo acercarse para preguntar qué nos hace irradiar amor en medio de gente antipática. Esteban ejemplifica este amor (Hch 7.59, 60), y Saulo (Pablo) experimentó los efectos de un amor semejante (Hch 9.5).
6.32-34 Hacer el bien para recibir meramente una recompensa representa una forma de egoísmo incompatible con la vida cristiana.
6.35,36 El amor cristiano halla su motivación en el amor de Dios. Su misericordia con nosotros es la base de la que brindamos a otros.
6.35 El ejemplo divino sustancia el mandamiento del amor. Teniendo en cuenta que Dios no otorga o retira su bondad en dependencia de los méritos del receptor, los discípulos debían prodigarla a amigos y enemigos sin distinción (véase Lv 19.18).
6.37, 38 Véase la sección 6 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.


DINÁMICA DEL REINO
6.38 Dios sabe que cosecharás de acuerdo con lo que des. El Señor quiere que esperemos un milagro a la hora de la cosecha, SEMILLA DE FE. Jesús estableció toda una manera nueva de dar. Se dio a sí mismo a y por las necesidades del pueblo. Nosotros no tenemos que pagar u ofrecer sacrificios para recibir amparo en la misericordia de Dios. Jesucristo ha pagado ya nuestra deuda delante de Dios, y su cruz es obra suficiente y eterna en nuestro favor. Entonces, nuestro dar u ofrendar ha dejado de constituir el pago de una deuda; ¡es una semilla que sembramos! La vida y la fuente de poder vienen de Él. ¡Nos corresponde simplemente actuar sobre el poder potencial de esa semilla de vida que Dios ha colocado en nosotros mediante su poder y su gracia



DINÁMICA DEL REINO
6.38 La ley de la reciprocidad divina, PROS
6.37 La práctica del amor y el perdón cristianos es un disuasivo de la crítica, mientras que al mismo tiempo permite ejercer el juicio moral. Jesús califica el juzgar, condenar y rehusar el perdón, como prerrogativas que sólo pertenecen a Dios.
6.38 Dios premia la dádiva generosa a aquellos en necesidad con una liberalidad sin límites.
6.39–45 Jesús todavía se ocupa de la cuestión relacionada con el juicio hipócrita que viola la ley del amor. Una persona que se apresura a condenar las faltas de los demás, mientras ignora sus propias limitaciones, será de poca utilidad a otros. Tiene en mente en particular a los fariseos y sus discípulos (véase Mt 15.14). Véanse las notas a Mateo 7.15, 16; 12.33–37.
6.41, 42 Véase la sección 6 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
6.43–45 Véase la sección 9 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
6.46–49 Véase la nota a Mateo 7.24–27.
6.46 Véase la sección 9 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.

Capítulo 7
7.1–10 Véase la nota a Mateo 8.5–13.
7.9 Tanta fe: La gran fe del centurión gentil es la clave de este pasaje; fe que se explica por su confianza en lo que podría lograr un mandato de Jesús (vv. 7, 8). Su fe contrasta abiertamente con las curiosas dudas que prevalecían en Israel.
7.11-17 Lucas destaca que fue la compasión de Jesús la motivación principal de este milagro. Naín está casi a un día de camino al sur de Capernaum.
7.16 Quizás la gente recordara cómo dos profetas del AT devolvieron los hijos muertos a sus madres (1 R 17.17–24; 2 R 4.32–37).
7.18–35 Véanse las notas a Mateo 11.2–19.
7.36 El hecho de que los fariseos no trataban con cortesía a Jesús (v. 38), indica que lo invitaban sólo por curiosidad.
7.37 La descripción de la mujer sugiere que era una prostituta. No se la debe confundir con María de Betania (Jn 12.3).
7.39 Simón razona que un profeta genuino hubiese podido discernir quien era la mujer. En su respuesta, Jesús muestra que sabía el tipo de hombre que era Simón y lo que estaba pensando (Jn 40–47).
7.41-43 Jesús enseña el principio de que mientras mayor sea el perdón, mayor la respuesta de amor.
7.41 La parábola busca comparar a dos deudores, el monto de la deuda, el perdón de las deudas y la gratitud de ambos. La mujer y Simón están representados por los dos deudores. La tímida hospitalidad de Simón (vv. 44–46) contrasta con la prodigalidad de la mujer. El amor que ella despliega es el fruto de un corazón penitente.
7.44-47 Al aplicar este principio a Simón y a la mujer, Jesús muestra que alguien que se da cuenta de la profundidad de su propio pecado, y la grandeza de la misericordia de Dios, debe amar como esta mujer lo hace; un amor que es fruto de su capacidad de perdonar.
7.50 La fe asegura su perdón, y la realización de la misericordia de Dios hizo brotar su expresión de gratitud.

RIQUEZA LITERARIA
7.50 salvado, sozo; Strong #4982: Salvar, sanar, curar, preservar, mantener seguro y sano, rescatar de un peligro o destrucción, liberar. Sozo salva de la muerte física mediante la sanidad, y de la muerte espiritual mediante el perdón del pecado y sus efectos. Sozo, e

Capítulo 8
8.1-3 Lucas destaca el lugar de la mujer en el ministerio de Jesús, al llamar aquí la atención especialmente sobre su apoyo económico.
8.4–15 Véase la sección 4 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.

DINÁMICA DEL REINO
8.2 Libertad para producir fruto: María Magdalena, MUJER
8.4 Para el uso de parábolas por Jesús, véase la nota a Marcos 4.2.
8.5–15 Véanse las notas a Mateo 13.3–23; Marcos 4.3–20.
8.16–18 Véanse las notas a Marcos 4.21–25.
8.19–21 Véanse las notas a Mateo 12.46–50; Marcos 3.31–35.
8.22–25 Véanse las notas a Mateo 8.24–27; Marcos 4.40.
8.26–39 Véanse las notas a Mateo 8.28–32; Marcos 5.1–20.
8.41–56 Véanse las notas a Mateo 9.18–34; Marcos 5.22–43.


DINÁMICA DEL REINO
8.36 La sanidad de espíritu, alma y cuerpo, SANIDAD DIVINA. La palabra griega sozo («sanar, salvar, hacer sano o completo») aparece en este capítulo, y nos ofrece una perspectiva singular de Lucas como médico. En toda una serie de encuentros se manifiesta el poder sanador de Jesús: 1) El endemoniado gadareno es «sanado», o sea, liberado de los poderes malévolos que dominaban su mente racional y sus acciones físicas. 2) La mujer con el flujo de sangre (vv. 43–48) toca el borde de la túnica de Jesús, y Jesús dice, «Hija, tu fe te ha salvado». 3) En el v. 50, después de que se le había dicho que la niña estaba muerta, Jesús declara: «No temas; cree solamente, y será salva». 4) En el v. 12, al explicar Jesús la parábola del sembrador, la palabra «salven» se usa en el sentido de la relación restaurada con Dios por medio de la fe. El relato preciso de Lucas ofrece un cuadro completo del interés del Salvador por restaurar cada parte de la vida del ser humano; (a) nuestra relación con Dios el Padre; (b)

Capítulo 9
9.1–6 Jesús da a los discípulos la autoridad de utilizar el poder que les ha transferido. Véanse las notas a Mateo 10.1–15; Marcos 6.7–13.

DINÁMICA DEL REINO
9.1, 2 Autoridad para el ministerio, MINISTERIO DEL REINO. Lucas muestra el poder de Jesús el Rey, quien extiende la liberación y el gobierno benévolo del reino de Dios sobre las obras del infierno (poder demoníaco) y las dolencias humanas (enfermedad). El orden de ministerio que comenzó con Jesús (8.1), continúa siendo ejercido por sus discípulos tal como Él lo dispuso (9.1, 2). Más adelante, el Señor ordenaría el mismo tipo de ministerio en la Iglesia, al esparcir ésta el mensaje del evangelio (Hch 8.4–12). Este
9.9 El intento de Herodes era maligno (véase 13.31). Finalmente habría de ver a Jesús el día de la muerte del Señor (23.6–12).
9.10 Jesús se retiró para descansar, para instruir a sus discípulos y evitar una confrontación con Herodes. Betsaida estaba situada en la orilla nororiental del lago.
9.12–17 Véanse las notas a Juan 6.22–40.
9.18–21 Véanse las notas a Mateo 16.13–20.
9.22 Véanse las notas a Mateo 16.21–23.
9.23–25 Véase la sección 7 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
9.23–26 Véanse las notas a Mateo 16.24–27. Lucas añade la frase cada día al llamado del Señor de tomar la cruz, indicando una renuncia progresiva y continua al egoísmo de una vida centrada en uno mismo.
9.27–36 Véanse las notas a Mateo 16.28–17.9. Lucas reporta que el tópico de conversación con Moisés y Elías era la partida de Jesús (v. 31). Esta experiencia confirmó la decisión de Jesús de dirigirse a Jerusalén para sufrir allí el suplicio. El cumplimiento del plan de Dios se realiza a través de la cruz. Ya que la palabra «partida» significa «éxodo», en alusión a la salida de Jesús del mundo, la conversación probablemente incluyó una discusión sobre la resurrección y la ascensión, así como sobre la Crucifixión. La aparición de Moisés y Elías junto a Jesús significa que la Ley y los profetas respaldaban su misión mesiánica.
9.37–42 Véanse las notas a Marcos 9.14–29.
9.43-45 El sufrimiento y la tarea mesiánica parecían tan incompatibles que los discípulos no podían vincular lo uno con lo otro.


RIQUEZA LITERARIA
9.43 grandeza, megaleiotes; Strong #3168: Compare «megalomanía». Sublimidad, grandiosidad, gloria, magnificencia, esplendor, majestuoso, magnífico. En Hechos 19.27, el platero Demetrio expresó temor de que la predicación de Pablo destruiría la magnificiencia de la diosa Diana de los Efesios. Aquí, y en 2 Pedro 1.16,
9.46–48 Véase la sección 8 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
9.46–48 Véanse las notas a Mateo 18.1–5; Marcos 9.33–37.
9.49, 50 Véanse las notas a Marcos 9.38–40.
9.51 Recibido arriba: El término se relaciona con toda una secuencia de acontecimientos: sufrimiento, muerte, resurrección, y, finalmente, ascensión. Este versículo da inicio a una nueva sección del Evangelio de Lucas, la resolución de Jesús de viajar a Jerusalén.
9.52 Los judíos y los samaritanos habían sido enemigos por siglos. Los peregrinos que iban a Jerusalén generalmente evitaban pasar por Samaria.
9.53 No eran hospitalarios, no sólo porque Jesús era un judío, sino porque el Señor no reconoció el templo samaritano del monte Gerizim.
9.54 Los discípulos quieren usar la autoridad y el poder que han recibido para realizar su misión (v. 1) con propósitos destructivos. Así demostraron verdadera fe, pero al mismo tiempo, constituye una expresión de insensibilidad y está fuera de lugar teniendo en cuenta los objetivos redentores de Jesús (v. 56).


9.57–62 Véase la sección 7 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.

RIQUEZA LITERARIA
9.56 perder, apollumi; Strong #622:
9.57,58 Los tres candidatos al discipulado ilustran las demandas que implica seguir a Jesús. El primer incidente enseña que el entusiasmo emocional que no ha calculado el costo de abandonar las comodidades materiales no es suficiente.
9.59,60 La lealtad a Cristo tiene precedencia sobre todas las demás lealtades. El hombre trataba de excusarse diciendo que debía cuidar de su padre hasta que éste muriera. Los muertos espiritualmente deben enterrar a sus muertos, pero los seguidores de Jesús deben cumplir la urgente tarea de proclamar las buenas nuevas de vida en Cristo. Este no es un argumento en favor de la insensibilidad o irrespeto sobre lo apropiado de celebrar funerales. Es una lección contra la dilación en el cumplimiento de una encomienda.
9.61, 62 Esto no debe interpretarse como una enseñanza sobre el dejar de lado o perder la propia salvación. Jesús centra su atención en una verdad: servir a su causa demanda completa dedicación. Es (no) apto para el reino de Dios significa que un discipulado a medias hace que Dios no pueda utilizarnos de manera óptima. Puede que Pablo alertara sobre esto en 1 Co 3.12–15.

Capítulo 10
10.1–11 Quizás sea una forma deliberada y dramática de destacar la universalidad de la misión de Jesús, ya que los judíos consideraban que 70 era el número de las naciones gentiles (véase Gn 10). Las instrucciones dadas son similares a las impartidas a los doce discípulos (véase Mt 10.5–14).
10.2 La mies: Teniendo en cuenta que la mies está madura, el tiempo apremia (v. 4), y las consecuencias de un rechazo son fatales (vv. 11, 13–16).
10.4 A nadie saludéis: Las instrucciones subrayan la urgencia de la misión, de manera que ese saludo común en el Cercano Oriente, que tiende a desaparecer, no debe desviarlos de su encomienda.
10.11 Aun el polvo: Antes de regresar a tierra judía, el polvo de los países gentiles era cuidadosamente sacudido, como algo contaminado. Esta acción proclama que el lugar donde han sido rechazados es pagano, esto es, impuro.

DINÁMICA DEL REINO
10.8, 9 Los discípulos son instruidos para sanar, SANIDAD DIVINA. Las instrucciones de Jesús a los 70 enviados son claras y directas: «Sanad a los enfermos... y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios». La venida del reino de Dios y el ministerio de sanidad son inseparables. En 9.1, 2 se enfatiza el mismo asunto ante los 12 discípulos. La autoridad para sanar ha sido dada a los discípulos de Jesús, en la medida en que estén dispuestos a ejercer los privilegios de ser los mensajeros y los participantes en el reino de Dios. Este ministerio no debiera ser separado de la declaración completa de la venida del reino. El Espíritu Santo se deleita en confirmar la presencia del reino glorificando el poder del Rey, realzando la obra de Cristo a través del ministerio de sanidad. Este ministerio de sanidad se manifiesta en todo el libro de los Hechos de los Apóstoles; y en Santiago 5.13–16 se
10.12 Aunque Sodoma representaba la más perversa de las ciudades gentiles, su condena será menos severa que la de aquellas ciudades que rechacen a los mensajeros de Jesús.
10.13,14 Mayores privilegios traen consigo mayores responsabilidades. La condena más pesada recae sobre quienes reciben la luz pero la rechazan.
10.15 Capernaum era el cuartel general del ministerio galileo de Jesús, pero aquí se le rechazó. Hades, el reino de la muerte, sugiere que la desolación total que Jesús profetizó caerá sobre esta región. Hoy Capernaum está desierta.
10.17 El nombre de Jesús significa su autoridad.
10.18 Esto no fue una visión en la cual Jesús veía a Satanás caer del cielo; por el contrario, el Señor vio en su ministerio la derrota presente y definitiva de Satanás.
10.19 Serpientes y escorpiones eran símbolos de los enemigos espirituales y los poderes demoníacos sobre los que Jesús había dado autoridad a sus seguidores.
10.20 Aun cuando los cristianos pueden experimentar gozo realizando acciones carismáticas en el nombre de Jesús, algo mejor para regocijarse es el saber que sus nombres están inscritos en los cielos, lo cual constituye la base de su autoridad sobre los demonios y el fundamento de la certidumbre sobre su destino eterno en el hogar celestial.
10.21 La exitosa misión de los 70 hizo que Jesús dejara escapar una manifestación espontánea de alabanza en el Espíritu (el término griego sugiere «alzando la voz y gesticulando con gozo»). También expresó gratitud porque la revelación de Dios es dada a los sencillos, y no a aquellos, particularmente los escribas, que se consideraban a sí mismos sabios en cuestiones religiosas.
10.22 Jesús mantenía una relación directa y exclusiva con el Padre, y por lo tanto era capaz de revelar a Dios a quien Él deseara.
10.23,24 Jesús compara la posición privilegiada de los discípulos con la de los antiguos profetas y reyes.
10.25–28 Véase la sección 3 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
10.27 El intérprete de la Ley le recita el resumen rabínico de la Ley del AT (Dt 6.5; Lv 19.18).
10.29 La pregunta del intérprete de la Ley sugiere que debía haber alguien a quien no se aplicara la encomienda de amar, buscando así los límites de este mandamiento. También destaca la dignidad de aquel a quien se ama, en lugar de la actitud de aquel quien ama.
10.30-35 Mientras el intérprete de la Ley busca una definición, Jesús le recuerda que el amor no es un tema de discusión teórica, sino una cuestión práctica. Religiosos profesionales, representados por el sacerdote y el levita, pueden discutir el asunto con gran habilidad. Sin embargo, aunque despreciado como alguien perteneciente a un grupo mestizo y a una religión corrompida, se elogia al samaritano, porque actuó en lugar de teorizar.
10.36 Jesús le devuelve la pregunta al intérprete de la Ley, pero le cambia el énfasis. No se trata de: ¿Quién era el prójimo?, sino de: ¿Quién probó ser el prójimo? El amor no toma en cuenta el valor de su objeto; simplemente responde a la necesidad humana.


DINÁMICA DEL REINO

10.33 Ayuda de una fuente despreciada, VALOR HUMANO. Había muy marcadas fricciones étnicas entre los judíos y los samaritanos (Jn 4.9); no interactuaban frecuentemente y, en algunos casos, existía hostilidad entre ellos. Pero Jesús, temprano en su ministerio, les enseñó la verdad de Dios. El Señor ministró a «la mujer de Samaria» y a la gente de Samaria (Jn 4.4–42). En esta parábola, la fuente de asistencia no fue un pariente o un conciudadano de Israel, sino un despreciado samaritano. Se nos recuerda que una de las grandes tragedias del prejuicio es que nos separa de quienes pueden eventualmente ofrecernos ayuda. La compasión del samaritano merece el mayor de los elogios, porq
10.38–42 Véase la sección 3 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.


DINÁMICA DEL REINO
10.38–42 La devoción y el deber sobre la balanza: Marta y María, MUJERES. Marta y María eran dos hermanas que vivían en la aldea de Betania, un suburbio de Jerusalén. Parece que Marta era la hermana mayor, porque en el v. 38 se nos dice que Marta recibió a Jesús «en su casa». Y así, Marta se sintió más inclinada a asumir las responsabilidades domésticas de cuidar la casa y atender a los huéspedes. Cuando Marta se quejó ante Jesús, de que María no la estaba ayudando con los quehaceres de la cocina, el Señor le recordó tiernamente: «María ha escogido la mejor parte»; o sea, sentarse a sus pies para aprender de Él (vv. 39–42). Muchos tienden a distinguir a Marta como «la mujer práctica», y a María como «la mujer espiritual». Sin embargo, las Escrituras indican que igualmente Marta se sentó a los pies de Jesús (v. 39) y que también María servía (v. 40). Ambas mujeres revelan singulares dones espirituales, por medio de los cuales servían amorosamente a Dios. Las dos nos recuerdan la importancia de balancear la devoción personal con los deberes prácticos. Estos no son hechos irreconciliables en la vida del creyente, y nunca debiéramos contraponerlos uno contra el o
10.40 Se preocupaba: La preocupación legítima de Marta era la de ser una buena anfitriona; la de María, ser una buena discípula (v. 39, la que «oía su palabra»). Jesús no rechaza la hospitalidad de Marta, pero le preocupa su confusión y su excesiva entrega a sus muchas cosas (v. 41), lo que le llevaba a subestimar lo único que realmente se necesitaba (v. 42), esto es, escuchar la palabra de Jesús.

Capítulo 11
11.1–4 Aunque Jesús dice: cuando oréis (v. 2), ello no significa que esta oración deba usarse como una plegaria ritual, sino como una guía o modelo de oración. Esta enseñanza es muy clara en Mateo. Véanse las notas a Mateo 6.9–13.
11.2–4 Véase la sección 3 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.

DINÁMICA DEL REINO
11.2-4 Oración e intercesión, MINISTERIO DEL REINO. Las palabras de Jesús, «Venga tu reino» son más que una sugerencia a orar por un distante día milenial, pues todo en esta oración tiene que ver con la vida cotidiana. No se trata de una fórmula para ser repetida, sino que más bien un modelo a seguir. La parte dedicada a la adoración no estará quizás limitada a una frase. Las peticiones no se referirán solamente al pan. Se implorará perdón por pecados específicos, y el orar para que el reino de Dios venga, en la actual situación mundial, no es algo que se va a cumplir súbitamente. El modo verbal y el tiempo de «Venga tu reino», significa en esencia: «Padr
11.5-10 Jesús enseña a perseverar en oración, junto con un sentido de urgencia y decisión. El Señor no sugiere que debamos vencer la negativa de Dios a responder a nuestras peticiones, sino que debemos ser sinceros y poner todo nuestro corazón al orar. La perseverancia nos beneficia a nosotros, no a Dios.
11.8 La perseverancia también puede relacionarse con la importunidad, la exageración, y la falta de consideración.
11.9 Los tres imperativos están en griego en tiempo presente, lo cual indica un continuo inquirir, buscar, reclamar.
11.11-13 Jesús recomienda la oración al recordarnos la naturaleza misma de Dios. Su argumentación va de lo más pequeño a lo mayor. Si padres humanos con imperfecciones enfrentan las necesidades reales de sus hijos, en lugar de engañarlos dándoles regalos peligrosos, cuánto más podemos esperar de nuestro Padre celestial, quien nos bendice con la mejor de las dádivas, el Espíritu Santo. Nuestras necesidades fundamentales son de índole espiritual, y una buena relación con Dios, a través del Espíritu Santo, es la base de la certidumbre de que el Señor proveerá tanto en lo espiritual como en lo material.
11.14–23 Véanse las notas a Mateo 12.24–37.
11.19 Los fariseos condenan a Jesús, mientras alaban a sus propios discípulos por realizar la misma actividad.


DINÁMICA DEL REINO
11.17, 18 36. ¿Cómo es posible que un reino se destruya?, RESP
11.20 El dedo de Dios es una figura del lenguaje que alude al poder de Dios (véanse Éx 8.19; 31.18; Sal 8.3).


DINÁMICA DEL REINO
11.20 Echar fuera demonios, MINISTERIO DEL REINO. Jesús indica que echar fuera demonios constituye una señal del verdadero ministerio del reino. El Señor dio ejemplo de esto en su ministerio y prometió que sería una señal permanente de la predicación del evangelio del reino (Mc 16.17). Además, matiza la importancia de este aspecto del ministerio ante sus discípulos, quienes al principio se asombraron de experimentar semejante poder, y exclamaron: «Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre» (Lc 10.17). Mientras afirma el lugar y el valor de este ministerio (vv. 18, 19),
11.21,22 Satanás es fuerte, pero Jesús es más fuerte.
11.23 En un conflicto espiritual la neutralidad es imposible.
11.24–26 Véase la sección 11 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
11.24–26 La aplicación de esta parábola se hace explícita en Mateo 12.43, donde Jesús compara la presente «generación» (o sea, las circunstancias a las cuales se dirige) con el hombre al que le han sacado demonios. Advierte que la situación creada por estas acciones pueden tornarse peores si no tienen lugar cambios fundamentales. Jesús se refiere al peligro de una vida vacía. El vacío dejado por la salida de un espíritu maligno debe ser llenado por el Espíritu Santo, o el individuo quedará expuesto a una mayor actividad demoníaca. Esta enseñanza se aplica de forma inmediata a aquellos que carecen de discernimiento espiritual para reconocer a Jesús como Salvador. Al rechazarlo no les queda otra cosa que ceremonias y ritos vacíos, lo cual hace de ellos aún más vulnerables al engaño de Satanás (véase la nota a Mt 12.43–45).
11.27, 28 Puede que sea un privilegio tener una cercana relación humana con Jesús, pero es mucho mejor un vínculo espiritual con un Señor que se manifieste en obediencia a la palabra de Dios (véase 8.21).
11.29–32 Véanse las notas a Mateo 12.38, 39.
11.33 Véase la sección 2 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
11.33-36 La incredulidad de los judíos no se debía a la ausencia de «señales» o evidencias, sino a su ceguera. La luz no hace mucho bien a alguien con los ojos enfermos. Jesús es la luz de Dios, pero la ceguera espiritual de ellos les impedía contemplarlo.
11.33–36 Véase la sección 4 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
11.34 El ojo es considerado como el lente del alma, y refleja la orientación que le hemos dado a la vida. La imagen del «ojo bueno» se complementa con la de la lámpara puesta en el candelero (v. 33). Ambas aluden al efecto positivo de la verdadera ilustración.
11.38 El lavado de manos no era una cuestión de higiene, sino un ritual para remover todas las impurezas morales adquiridas a través del contacto con pecadores o cosas no santas. Véase la nota a Marcos 7.1–5.


RIQUEZA LITERARIA
11.35 tinieblas, skotos; Strong #4655: De la raíz ska, «cubrir». La palabra se usa literalmente para designar la oscuridad física y, metafóricamente, la oscuridad espiritual, moral e intelectual. Las tinieblas surgen del error, la ignorancia, la desobediencia, la ceguera voluntariosa y la rebelión. Las tinieblas representan un sistema malo, absolutamente opuesto a l
11.39-44 Ellos eran meticulosamente escrupulosos en materia de purificación ceremonial, pero ignoraban la demanda de Dios de mantenerse puros en lo interno, además de ser caritativos con los pobres. A la hipocresía siempre le preocupa más la apariencia que la realidad.
11.42 Véase la nota a Mateo 23.23.
11.43 Su exhibición de piedad sólo era un medio de alimentar su propia vanidad, en lugar de ofrecer gloria a Dios.
11.44 Como para un judío pisar una tumba equivalía a contaminarse (Nm 19.16), las tumbas sin marcas constituían una amenaza. A menudo se blanqueaban los sepulcros para identificarlos (véase Mateo 23.27). El atractivo despliegue de religiosidad externa ocultaba la mortandad que reinaba en los corazones de los hipócritas.
11.45 Los escribas eran especialmente culpables, teniendo en cuenta su función de intérpretes oficiales de la ley.
11.46 Establecen requerimientos legalistas intolerables para el pueblo, pero hallan vías para evitar ellos mismos sus regulaciones.
11.47–51 Véanse las notas a Mateo 23.29–36.
11.52 Véase la nota a Mateo 23.13.

Capítulo 12
12.1 La levadura significaba la malvada doctrina de los fariseos (véase Mt 16.6, 12).
12.2, 3 Dios desenmascarará toda hipocresía, y mientras, por otro lado, proveerá mayores oportunidades para proclamar el evangelio. Véanse las notas a Mateo 10.26, 27.
12.4, 5 Véase la sección 2 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
12.4,5 Los discípulos no deben temer a sus enemigos, cuyo castigo sólo es físico y temporal. Deben reverenciar a Dios, cuyo castigo es definitivo y de eternas consecuencias.
12.6,7 Temer a Dios supone confianza, no terror. Nada de lo que sucede a sus testigos, ni aun la muerte, ocurre sin el cuidado providencial de Dios, que se preocupa hasta de los más mínimos detalles de la vida.
12.8, 9 Véase la sección 1 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
12.8,9 El reconocimiento de Cristo en la tierra se traduce en el reconocimiento que el Señor brinda en el cielo. Lo contrario es también cierto.
12.10 Véanse las notas a Mateo 12.31, 32.
12.11, 12 Los testigos de Cristo deben dar testimonio abiertamente y sin miedo alguno en un medio hostil, sabiendo que el Espíritu Santo está obrando dentro y a través de ellos (véanse Hch 4.13; 7.1–53; 2 Ti 4.16, 17).
12.13–15 Véase la sección 10 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
12.13,14 Jesús rehúsa entrar en una disputa civil, pero aprovecha la ocasión para ofrecer una lección sobre la codicia.
12.15 La parábola de Jesús subraya la trascendencia de la «vida». La verdadera vida no tiene nada que ver con lo que se posee. El pecado de codicia conduce a la adquisición de más y más posesiones y, por ello, a la futilidad y a la decepción. No conoce el significado de la «vida».

DINÁMICA DEL REINO
12.15 Definición de las prioridades, PROSPERIDAD DE DIOS. La vida es mucho más que obtener y poseer cosas materiales. Dios quiere, más bien, que gocemos de una vida plena, completa y equilibrada; y ha hecho provisión a través de su Palabra para que disfrutemos la vida que recibimos de Él. El Señor ha prometido suplir nuestras necesidades (Flp 4.19) y ha prometido colmar los deseos de nuestro corazón (Sal 37.4). Pero quiere también que definamos nuestras prioridades con claridad: «Buscad primeramente el reino de Dios». De esa manera, apoyándote tanto en las promesas de Dios, como en prioridades bien establecidas, puedes confiar en que «todas estas cosas os serán añadidas» (Mt 6.33).

12.16-20 Jesús refuerza su mensaje con una parábola que destaca los peligros del amor por las cosas materiales. Las posesiones ni dan vida ni ofrecen seguridad, porque la muerte nos separa de ellas. El necio, en la parábola, creyó equivocadamente que sus posesiones eran realmente suyas, no como dones fruto de la voluntad de Dios para ser usados generosamente.
12.21 Así: La suerte del rico necio se generaliza, atribuyéndosela a todos los que están preocupados por sus posesiones. Él hizo para sí tesoro y no es rico para con Dios, por lo que no ha entendido el verdadero objetivo de la vida. Una explicación más amplia sobre esta declaración puede hallarse en los versículos 22–34.
12.22–34 Véase la sección 11 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
12.22–34 Por tanto conecta estos versículos con las enseñanzas sobre la codicia. Una actitud apropiada hacia las cosas materiales, basada en la simple confianza en un Padre que nos cuida, nos libera de la agotadora ansiedad provocada por la incertidumbre sobre las cosas materiales de la vida. Preocuparse es inútil porque la vida está en manos de Dios (vv. 24–26); porque la preocupación de Dios por proporcionarnos las cosas que requerimos demuestra cómo cuida de lo más elevado de su creación (vv. 27, 28); y porque Dios conoce nuestras necesidades mejor que nosotros mismos (v. 30). Por tanto, no debemos permitir que las preocupaciones materiales nos distraigan del propósito fundamental de buscar todo el señorío de Dios (v. 31). Véanse las notas a Mateo 6.25–34. Las provisiones para la vida llegan a aquellos cuyas prioridades se concentran en la búsqueda de los caminos, la obra y la voluntad de Dios: su reino.
12.32 Manada pequeña: Referencia a la idea del AT de Israel como oveja de Dios (Is 40.11). La forma en que Jesús aplica a sus discípulos este término los designa claramente, así como a la Iglesia que nacerá de ellos, como el nuevo, el verdadero Israel; es decir, los propagadores y herederos de su reino presente y consumado.
12.33, 34 Véase la sección 10 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
12.33 La ofrenda sacrificial para atender a las necesidades de otros nos asegura tesoros que nunca se pueden perder.
12.34 Una vida totalmente ocupada con las cosas del reino estará libre de codicia.
12.35 Para poder moverse libremente, los hombres se metían por dentro del cinto las puntas de sus mantos. Ceñidos alude a estar listos para la acción.
12.36, 40 La parábola llama a estar alertas y preparados para el regreso del Señor, la cual será inesperada como la llegada nocturna de un ladrón (vv. 39, 40; véanse 1 Ts 5.2; 2 P 3.10; Ap 16.15). Todos los que se mantienen vigilantes y listos recibirán la recompensa de la compañía de Cristo.
12.41–48 En respuesta a la pregunta de Pedro, Jesús explica que estar vigilantes es un requerimiento especial para aquellos que ocupan posiciones de liderazgo. Grandes privilegios traen consigo grandes tentaciones y grandes responsabilidades (véase Stg 3.1). Aquellos que usan su autoridad de manera egoísta y grosera sufrirán severo castigo. El Señor indica que en el juicio habrá distintos grados de castigo y recompensa.
12.47, 48 Véase la sección 1 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
12.49, 50 Algunos comentaristas sienten que el fuego simboliza la naturaleza ardiente del ministerio cristiano, que consume lo perecedero y purifica lo imperecedero. Sin embargo, a la luz de este deseo de que el fuego ya se haya encendido, y la obvia referencia a su muerte como un prerrequisito para que aparezca el fuego, es mejor interpretar la declaración como una referencia al celo ardiente de los creyentes, que está vinculado con el derramamiento del Espíritu Santo (véase Hch 2). El fervor del testimonio lleno del Espíritu suscitaría la oposición de los incrédulos.
12.51–53 Véase la sección 7 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
12.51-53 El evangelio crea una división entre los miembros de una misma familia.
12.54–56 Véase la nota a Mateo 16.2, 3.
12.57, 58 Véase la sección 6 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
12.57-59 El juicio de Dios viene, y sería sabio que la gente llegara a un acuerdo con el Señor antes que ello suceda.

Capítulo 13
13.1 Aparentemente, Pilato había condenado a muerte a varios galileos cuando estaban ofreciendo sacrificios rituales en Jerusalén. No se da ninguna explicación de las razones que tuvo. Quizás transgredieron la ley romana, provocando la reacción del notoriamente sanguinario Pilato.
13.2 Como su teología atribuía el sufrimiento individual al pecado individual, los judíos consideraron la suerte de los galileos como un castigo de Dios por sus culpas.
13.3 Jesús transfirió el significado de estos incidentes a la esfera espiritual. Él no teoriza sobre la retribución, sino que habla de las exigencias urgentes del presente, si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente (véase <+>v. 5).
13.4, 5 Jesús se refiere a la reciente calamidad en la cual 18 trabajadores perecieron en un accidente. En lugar de especular sobre su culpabilidad, los demás debían considerar su suerte como un llamado al arrepentimiento.

RIQUEZA LITERARIA
13.4 más culpables, opheiletes; Strong #3781: Un deudor, uno que tiene una obligación moral, un ofensor, un delincuente, un transgresor moral. El concepto de deuda proviene de esta secuencia: nosotros estamos moralmente obligados a vivir una vida libre de violaciones de los mandamientos de Dios; al fallar en nuestra conducta nos convertimos en transgresores, del
13.6-9 La parábola se aplica específicamente a Israel. La nación ha fallado en producir frutos espirituales, pero Dios le da a la gente una oportunidad más de cambiar su actitud hacia Jesús.
13.10–17 Para opiniones concernientes al sábado, véanse las notas a Mateo 12.1–14.
13.15,16 Los animales recibían normalmente cuidados los sábados. ¿No son las personas algo más valioso? Que Satanás había atado: Claramente se atribuye la enfermedad de esta mujer, que aparentemente padecía de una dolencia de la columna vertebral, a un demonio.
13.18, 19 Véase la sección 11 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
13.18, 19 Véase la nota a Mateo 13.31, 32.
13.20, 21 Véase la nota a Mateo 13.33.
13.23, 24 Véase la sección 9 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
13.23 Los rabíes a menudo discutían esta pregunta teorética. Jesús contestó al que preguntaba en vez de la pregunta, enfatizando lo serio de la necesidad del arrepentimiento.
13.24–30 Véase la sección 9 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
13.24 La puerta es angosta porque Cristo es la única puerta (Jn 10.7–9), y el arrepentimiento y la fe son las únicas vías de admisión.
13.25-27 En el juicio final la puerta se cerrará, y los que ahora son indiferentes a Cristo reclamarán encontrarse con Él.
13.28 Los judíos consideraban hallarse automáticamente en el reino de Dios debido a su vínculo étnico con Abraham.
13.29,30 Los gentiles creyentes, quienes fueron llamados los postreros, entrarán en el reino, mientras que los judíos incrédulos, quienes fueron llamados primeros, serán excluidos.
13.31 Es posible que los fariseos hayan estado tratando de introducir a Jesús en Jerusalén o en algún otro sitio donde poder capturarlo.
13.32 Jesús no estaba amenazado por una conjura política, y continúa su camino predeterminado, plenamente consciente de lo que ese «camino» implicaba. Él debía viajar a Jerusalén (véase 9.51) como parte del programa divino. Hoy y mañana: Expresión hebrea que sugiere un corto e indeterminado período de tiempo, seguido por un inminente e inevitable clímax.


RIQUEZA LITERARIA
13.32 curaciones, iasis; Strong #2392: El acto de sanar, de curar a los enfermos. Iasis es semejante a iaomai, «sanar», y iatros, «un médico». A la altura del siglo II d.C., iasis in
13.33 El real peligro de muerte no provenía de Herodes, sino de los líderes religiosos de Jerusalén.
13.34, 35 Véanse las notas a Mateo 23.38, 39.

Capítulo 14
14.1 La aparente cortesía mostrada a Jesús era fingida, porque los fariseos estaban buscando una oportunidad para criticarlo. Comer: los versículos 1–24 están relacionados laxamente entre si por situaciones gastronómicas. Una sanidad ocurre en ocasión de una comida (vv. 1–6), ofreciendo el escenario para dos enseñanzas (vv. 7–14), y la parábola del gran banquete (vv. 15–24). Este es el sexto episodio de este tipo en Lucas (5.29; 7.36; 9.16; 10.39; 11.37; véanse también 19.8; 22.14; 24.30).
14.2 Hidrópico: Inflamación del cuerpo causada por exceso de líquido.
14.5 Jesús denuncia su distorsionado sentido de los valores.
14.7–11 Véase la sección 5 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
14.7-11 Jesús no sólo critica el orgullo social, sino que ofrece una lección de humildad. Dios honra a quienes reconocen su soledad y necesidad de perdón, y sólo confían en su misericordia.
14.12-14 La preocupación del Señor va más allá de cómo se confecciona una lista de invitados a alguna actividad social; imparte una lección sobre el principio de las motivaciones desinteresadas y las obras de bondad.
14.13 Los cojos y los ciegos estaban excluidos del templo.
14.14 La invitación de Dios incluye a los humildes y a los pobres: aquellos que no poseen medios para pagar. Recompensa que no se recibirá en este siglo sino cuando ocurra la resurrección de los justos; esto es, a la hora de la consumación. En la era futura, Dios recompensará a aquellos que han sido misericordiosos en esta era.
14.15 El que coma pan: La mención de la «resurrección» (v. 14) sugiere futuro. La persona que pronuncia la bendición está pensando en el futuro banquete mesiánico en tiempos de la consumación. Pero, en la parábola, Jesús anuncia que éste no es simplemente algo futuro, sino presente. Jesús contradice la falsa suposición. El banquete mesiánico ya se está celebrando, como se ve, por ejemplo, en la oferta del evangelio a todos los pobres, los enfermos y los desposeídos. Véanse las notas a Mateo 22.1–14.
14.16,17 Un anfitrión enviaría una invitación por adelantado, y entonces avisaría cuando la comida estuviese lista. Evidentemente, el huésped de esta parábola ha aceptado la invitación.
14.18-24 Israel ha aceptado la invitación de Dios para recibir el reino dado por los profetas. El arribo de Jesús señala la llegada del reino, pero al rechazarlo la nación judía está declinando la oferta de la gracia de Dios. Sin embargo, el propósito divino no será frustrado, por lo que Dios enviará su amable invitación a los gentiles.
14.25 Las multitudes eran atraídas por los milagros de Jesús y esperaban el establecimiento de un reino terrenal. Interesado más en la calidad que en la cantidad, el Señor definió el costo del verdadero discipulado.
14.26, 27 Véase la sección 7 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
14.26 Un discípulo debe subordinar todos sus vínculos terrenales a su lealtad a Cristo.
14.27 Un discípulo debe hacer morir el egocentrismo y estar preparado para resistir el sufrimiento y el martirio.
14.28-32 Erigir un edificio público es costoso y librar una guerra es peligroso, lo cual ilustra el costo y el peligro a que los discípulos de Jesús deben hacerle frente.
14.33 El discipulado significa la total renunciación al interés egoísta, por amor de Jesús. No puede ser mi discípulo se refiere a cuestiones de total consagración y máxima realización del propósito de Cristo para nuestras vidas en este siglo.
14.34, 35 Véase la sección 2 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
14.34, 35 Para dar sabor a la sociedad, los discípulos deben mantener un espíritu de sacrificio (véase Mt 5.13).
Capítulo 15
15.1–3 La crítica de los fariseos sobre la abierta asociación de Jesús con reconocidos pecadores y gente socialmente repudiada dio lugar a tres parábolas, que ilustran el amor y preocupación de Dios por los pecadores. Su actitud se opone totalmente a los que se creían justos. Los fariseos corresponden a las 99 ovejas, las 9 monedas y al hermano mayor. Los publicanos y pecadores corresponden a la oveja perdida, la moneda perdida y al hijo pródigo.
15.4–10 El «o» del v. 8 indica que las dos parábolas ilustran el mismo aspecto. Dios se preocupa por el que se ha perdido y se goza con su recuperación. Aquellos que de una forma legalista se consideran justos no tienen conciencia de su necesidad.
15.5 Las ovejas perdidas se quedan inermes y rehúsan moverse.
15.7 Cuando Jesús comparte con los pecadores (v. 2) se celebra con gozo, igual que cuando un pastor comparte con sus amigos la alegría de encontrar una oveja perdida (v. 6).
15.10 Así: La misma palabra se usa en el v. 7, indicativa de un gozo que debe ser compartido.
15.11-32 Es algo evidente, en esta parábola, el hecho de que un pecador penitente agrade a Dios más que un fariseo cuidadoso del ceremonial.
15.12 A la muerte de un padre la ley judía otorgaba una tercera parte al hijo más joven y dos terceras partes al mayor (Dt 21.17). La petición del hijo menor pone de manifiesto su naturaleza rebelde y el deseo de independizarse de su padre. Un padre judío podía legar su riqueza antes de su muerte (1 R 1.2).
15.15 A su inmoralidad (v. 13) el hijo añade apostasía. Se une al campesino gentil que cría cerdos, los que eran considerados por la audiencia de Jesús como animales impuros.
15.17 Nótese cómo el padre está presente en el recuerdo del hijo en el lejano país.
15.18,19 El arrepentimiento es un rechazo del pecado, y un reconocimiento de que la ofensa ha sido cometida contra Dios; además es un cambio en el corazón que se manifiesta en una modificación de la conducta.
15.21 Compárese lo que el hijo realmente dice a su padre con las palabras de confesión preparadas (vv. 18, 19). No tiene siquiera la oportunidad de terminar la confesión porque el padre lo interrumpe con una exclamación de gozo.
15.22-24 La recepción del padre muestra que el arrepentimiento genuino no sólo trae perdón sino completa restauración.
15.25-30 La despechada actitud del hermano mayor representa el reclamo fariseo de autojustificación, su doctrina de la salvación por las obras y su falta de amor hacia los pecadores arrepentidos. Así como el hermano mayor no tuvo verdaderas relaciones con su padre, tampoco los fariseos mantenían un vínculo real con Dios.
15.28 Le rogaba: El padre no sólo busca al hijo menor, sino también al mayor.
15.30 Este tu hijo: La falta de entusiasmo del hermano mayor (quien es objeto de la crítica de Jesús) se manifiesta en esta expresión peyorativa. Él no estaba dispuesto a decir, «mi hermano».
15.31,32 Dios extenderá su misericordia sobre quien Él quiera, a pesar de las objeciones de aquellos que ven la salvación de otra forma.
Capítulo 16
16.1–13 Véase la sección 10 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
16.1–3 La parábola del mayordomo deshonesto ilustra la mayordomía de la riqueza. Jesús no aprueba el fraude del mayordomo (v. 10), pero elogia su prudencia al usar las oportunidades del presente para incrementar su futuro patrimonio (v. 8). Para los cristianos, el uso prudente de las riquezas produce beneficio a otras personas.
16.9 Jesús no sugiere que una persona deba comprar su entrada al cielo, sino pone de relieve que la forma en que se ejercita la mayordomía constituye una prueba de nuestra relación con Dios.

RIQUEZA LITERARIA
16.4 se me quite, methistemi; Strong #3179: Literalmente, «poner al lado». La palabra indica un cambio de un lugar a otro, una remoción, una transferencia, una recolocación. La acción puede ser positiva (Col 1.13) o negativa (Lc 16.4).
16.10-12 Dios prueba la capacidad para recibir las verdaderas riquezas del cielo (lo que es vuestro) por el uso que hacemos de las posesiones materiales.
16.13 Véase la sección 2 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
16.13 La actitud hacia el dinero es una señal de la sumisión ante Dios, o la rebelión en su contra.
16.14, 15 Véase la sección 9 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
16.14 Los fariseos tenían la riqueza como galardón de los justos.
16.15 Una manifestación externa de justicia que viene de un corazón malvado puede suscitar la alabanza de otros, pero es detestable para Dios.
16.16 Véase la sección 8 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.


DINÁMICA DEL REINO
16.16 Esfuerzo por entrar, EL CONFLICTO Y EL REINO. Jesús declara que el avance del reino de Dios es el resultado de dos cosas: predicación y esfuerzo. El Señor nos enseña que el evangelio del reino debe proclamarse con pasión espiritual. En cada generación, los creyentes tienen que determinar si ellos responderán a esta verdad con mente sensata y corazones sensibles. Pasar esto por alto acarrea una pasividad que limita el ministerio del reino de Dios a la hora de extender el alcance de la verdad y el amor, es decir, del esfuerzo por enseñar o educar, y participar en acciones bondadosas. Sin lugar a dudas, debemos hacer todo lo anterior. Sin embargo, sin 1) una vehemente búsqueda de la voluntad de Dios a través de la oración, 2) una confrontación con los demonios, 3) la
16.16 Los fariseos suponían que la rígida observancia de la Ley era el camino de la justicia, sin darse cuenta que la Ley y los Profetas apuntaban hacia el Mesías. Su camino de justificación no tenía validez desde que Juan el Bautista anunció que el arrepentimiento y la fe eran la vía para entrar al reino. Todo el que desee el reino ahora puede esforzarse por entrar en él. Véase la nota a Mateo 11.12.
16.17, 18 Una tilde: El término alude a una pequeña marca usada para distinguir las letras del alfabeto hebreo. La afirmación confirma la validez permanente de la Ley como expresión de la voluntad de Dios. El evangelio no desplaza a la Ley, sino que la cumple a un nivel más alto (véase la nota a Mt 5.17). Como un ejemplo de la permanencia de la Ley, Jesús se refiere al adulterio, que era un pecado, aunque estuviese justificado por la ley civil (véase la nota a Mt 5.32).


DINÁMICA DEL REINO
16.17 Jesús y las Sagradas Escrituras, LA PALABRA DE DIOS. Como Rey resucitado, el Mesías de Dios y nuestro Salvador, nuestro Señor Jesucristo nos ha dado algunas de las más importantes enseñanzas sobre la autoridad y la naturaleza de la Palabra de Dios. 1) Jesús confirma la verdad de que cada palabra de las Escrituras ha sido dada por Dios. Llega hasta hacer una referencia directa a la letra más diminuta («jota», literalmente yod, que es la contraparte hebrea a nuestra letra «i» o «j»), y el signo más pequeño de puntuación, la «tilde». No hay qué discutir: Jesús creía en la inspiración plena de la Biblia y así lo enseñaba: que toda palabra es inspirada por Dios (véase 2 Ti 3.16). 2) Jesús también sostiene que toda verdad que la Biblia enseña es inviolable. En Mateo 5.17–19, el Señor insiste en que cualquiera que enseñe algo contrario a la Escritura no está en armonía con el orden de su reino. 3) Jesús da testimonio de la indisolubilidad de las Escrituras (Jn 10.35). Cuando dice «la Escritura no puede ser quebrantada», Él literalmente está describiendo la absoluta inviolabilidad de la Palabra de Dios, desde el lado del hombre (no traten de minimizar su verdad o sentido), y la total garantía de ella por el lado de Dios (Él la mantendrá en alto; su Palabra no será anulada o conmovida). Mateo 24.35 es el versículo más citado en este respecto: ¡Toda la creación puede desaparecer, pero la Palabra de Dios permanecerá para siempre! 4) Jesús afirma la credibilidad del AT en general (Jn 5.39), pero también de los milagros que allí se relatan, los cuales no consideró creencias supersticiosamente sustentadas, toleradas por Él entre aquellos a quienes se dirigió. Más bien, Jesús fue la Verdad Encarnada; y como la personificación de la verdad, su testimonio es decisivo. Nótese que Jesús creyó en los relatos bíblicos de: (a) Adán y Eva como la primera pareja (Mt 19.4, 5); (b) la destrucción literal de Sodoma y Gomorra (Mc 6.11; Lc 17.29, 30); (c) la realidad de Noé y el diluvio (Mt 24.37, 38); (d) la veracidad y confiabilidad de la profecía de Daniel (Mt 24.15); (e) la historia de Jonás y el gran pez (Mt 12.39, 40); y (f) el milagro del maná, así como otros prodigios ocurridos durante la travesía por el desierto en tiempo de Moisés (Jn 3.14; 6.31, 32). Por último, 5) Jesús predijo y autorizó las Escrituras del NT. En Juan 14.26 y 16.12, 13, indicó que el ministerio venidero del Espíritu Santo traería a la mente de los apóstoles las cosas que después deberían escribirse o registrarse. Su anticipación de ese ministerio no solamente confirma esa faceta de la misión apostólica, sino que también indirectamente afecta el canon de las Escrituras, después de que se completara esta tarea. (Véase el artículo sobre Pr 30.5, 6.)

16.18 Véase la sección 1 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
16.19–31 Como eran «avaros» (v. 14), los fariseos veían en las riquezas una señal de las bendiciones de Dios, y en la pobreza, una señal de castigo divino. Jesús enseña que las riquezas materiales son algo que Dios nos confía a fin de que sean usadas responsablemente para bien. La actitud ante las riquezas es una clara indicación de una vida egoísta, o una vida bajo la total soberanía de Cristo.
La intención principal de la parábola es llamar a aquellos que tienen una visión mundana de las riquezas a arrepentirse, y ayudar a otros con su dinero. Es un ejemplo de que aquello «que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación» (v. 15).
16.19 El hombre rico es a veces llamado Dives, palabra latina que tiene esa equivalencia.
16.22 Para los judíos, el seno de Abraham era sinónimo de un lugar de honor en el Paraíso (véase Jn 13.23); esto es, al mendigo le fue ofrecida una bienvenida especial en el cielo y estaba sentado al lado de Abraham. También puede que el término haya sido usado para describir el lugar reservado a los justos (hasta la resurrección de Jesús).


DINÁMICA DEL REINO
16.22 Los creyentes acompañados de ángeles, ÁNGELES. La Biblia revela la presencia de ángeles en el futuro de todos los creyentes, en la muerte o en la Segunda Venida de Cristo. Si morimos, nuestra transición entre esta vida y la venidera no será una experiencia solitaria y espantosa. Más bien, los ángeles nos acompañarán hacia el gozo eterno, tal como llevaron el espíritu de Lázaro al lugar de descanso señalado para él por Dios. Para nosotros, será la presencia de Jesús (2 Co 5.1–8). Sin embargo, si Cristo regresa antes de que muramos, en la Segunda Venida, los ángeles nos congregarán con Cristo «desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo» (Mc 13.26, 27).

16.23,24 Hades era la morada de los muertos. La descripción no deja lugar a dudas de que el hombre rico estaba en un lugar de castigo eterno.


DINÁMICA DEL REINO
16.23 15. ¿Cómo es el infierno?, RE
16.25 La riqueza no condena al ser humano automáticamente y lo envía al infierno; tampoco la pobreza en esta vida es garantía de gozo eterno en la próxima. El destino final depende de nuestra relación con Dios, que a menudo se refleja en la actitud que asumimos ante las posesiones materiales.
16.29-31 Los fariseos estaban demandando constantemente señales que probaran el carácter mesiánico de Jesús. No solamente rechazaban la evidencia escritural sobre el Mesías, lo cual era bastante, sino que tampoco aceptaron la evidencia de la Resurrección, el más grande de los milagros.

Capítulo 17
17.1, 2 Tropiezos: el término se podría traducir por «ofensas». Literalmente significa trampa o artimaña. Aquí designa algo que puede conducir a alguien al pecado. Nadie peca en el vacío; otros se afectan. Jesús lanza una fuerte advertencia para no ser causa de la apostasía de otros, particularmente de aquellos más jóvenes o menos maduros (véase Mt 18.6, 7).
17.3, 4 Véase la sección 5 de «Verdad en acción» a través de los sinópticos al final del Evangelio de Lucas.
17.3, 4 Véanse las notas a Mateo 18.21–35.
17.5 Los discípulos sintieron la necesidad de que Jesús les incrementara su fe para poder alcanzar sus elevadas normas.
17.6 La cantidad de fe no es tan importante como su calidad. Véanse las notas a Mateo 17.20; Marcos 11.23.
17.7-10 Un discípulo que obedece los mandamientos de Dios no puede presentar ningún reclamo especial por estar meramente cumpliendo su deber. Las recompensas de Dios son por gracia, no por méritos.
17.16 Quizás los otros, que eran judíos, consideraban que merecían ser sanados por pertenecer a la raza escogida.

DINÁMICA DEL REINO
17.12–19 Sanidad a su paso, SANIDAD DIVINA. La naturaleza «progresiva» de algunos tipos de sanidad se nota en las palabras «mientras iban, fueron limpiados». La sanidad de los diez leprosos nos ofrece varias lecciones: 1) No toda sanidad ocurre en el momento de la oración. Puede esperarse que a menudo ocurran sanidades instantáneas, pero este milagro ilustra la sanidad «como un proceso» que se extiende tras la oración durante un período de tiempo. 2) La orden de Jesús, «Id, mostraos a los sacerdotes