| Consideramos que las obras de Honduras,
El Salvador y Costa Rica revelan el resultado del trabajo misionero
y Nacional en conjunto.
Nos encontramos con iglesias pequeñas y débiles
llenas de conflictos.
Nos encontramos con un liderazgo que en ocasiones
es prepotente y caciquista que hasta la fecha desconoce el gobierno
Reformado y no aplican la doctrina que nos ha identificado a
través de los años.
Muchas de estas iglesias han adoptado doctrinas,
gobiernos y doctrinas Pentecostáles y Neo-pentecostáles,
utilizando exégesis incorrectas y aún tomando
posturas Arminianas y Dispensacionalistas.
En la gran mayoría de ella se han guardado
nuestras confesiones de fe para adoptar corrientes anti-bíblicas.
En los años pasados y hasta hoy las
iglesia de estas naciones se han enfrascado en luchas de poder.
Debemos hacer cambios en cuanto a estas luchas, pues son las
posesiones, cuentas bancarias y espacios físicos los
que nos han puesto en conflicto.
Que cada cual gobierne sus propios bienes es
una buena formula, porque donde unos pocos son los que gobiernan
nos ha puesto en conflicto.
También la Misión debe de cambiar
sus políticas ante estos problemas que han sido inmanejables
para los nacionales. Como un buen padre deberá de enseñarnos
a administrar responsable y justamente.
Pido al pueblo Reformado de todo el Mundo oración
para que con buena justicia y sabiduría nuestras iglesias
puedan caminar no con los ojos puestos sobre los bienes materiales,
sino con los ojos puestos en las necesidades de nuestros pueblos
y en nuestro Salvador Cristo Jesús. |