
Celebremos la Navidad como Dios quiere!!
Cada año la época de navidad
nos toma por sorpresa, un día vamos a nuestra tienda
favorita y encontramos colores rojos y verdes, artículos
navideños, bolas de nieve y toda clase de artefactos
ante los cuales nuestros hijos se quedan atónitos.
Y empieza la histeria - claro, empieza muy leve al principio,
casi sin sentirlo. Pero al entrar al mes de Diciembre ya son
estampidas en las calles, hasta da miedo andar solo, ¡
Lo pueden aptropellar !
Tanto los cristianos como los no creyentes se encuentran jalados
por la fuerte corriente a comprar, a caminar de tienda en
tienda, y a hacer fiestas.
Lógicamente toda ésta actividad no deja espacio
y tranquilidad normal para participar en las actividades de
la Iglesia. La asistencia a cultosmuchas veces baja, o por
lo menos hay menos interés en los ministerios de la
iglesia.
Los cursos son propuestos hasta enero y por lo general los
cristianos pasan la época de Navidad envueltos igual
en comprar y disfrutar fiestas.
A mi parecer hay tres recciones que se dan entre los cristianos
frente a ésta problemáica. La primera consiste
en que la iglesia intenta hacerle competencia al mundo. Se
alistan grandes programas, ventas, fiestas y actividades para
tratar de competir con los demás eventos que llaman
la atención de los fieles; por supuesto esto deja exhaustos
a todos después de Navidad, y se requiere un mes más
para recuperarse.
Otra reacción de algunas Iglesias
es la de una postura defensiva.
En éstas Iglesias se oyen advertencias solemnes contra
la idolatría. Árboles de Navidad, aros y figuras
navideñas son estríctamente prohibidos, y tratan
de pasar esta época involucrados lo menos posible.
Creo que podemos mejorar nuestra respuesta a la época
de Navidad como cristianos, sin caer en estos errores. Y creo
que la respuesta queda, no en tratar de hacerle competencia
a las tiendas, ni de escondernos a la defensiva. lo menos
posible.
Como Cristianos nosotros debemos recuperar el verdadero
sentido de Navidad. Después de todo ¡Se
está CELEBRANDO EL NACIMIENTO DE NUESTRO SALVADOR!
Creo que una mejor respuesta es tomar la ofensiva y recuperar
ésta fiesta para el pueblo de Dios.
¿Cómo vamos a hacer ésto?, Tendremos
que volver a celebrar el propósito del nacimiento
de Jesús.
¿Qué es?, Es recordar el regalo más
grande que Dios le ha dado a éste mundo.
¿Y cómo podemos celebrar éste evento?,
Podemos empezar donde empieza la Bíblia: "De
gracia recibieron, de gracia den".
Hay tres conceptos que podría ayudarnos a retomar
la época.
1. En los eventos de la Iglesia, recordemos que deben edificar
y ayudarnos a celebrar. Si los eventos están causando
mucha tensión entre los hermanos, talvez es mejor
dejarlos, o planificarlos de otra manera. No debemos caer
en la trampa de creer que celebrar la Navidad es canzarnos
físicamente con actividades y fiestas.
2. En segundo lugar las iglesias podrían organizar
obras adicionales para ayudar a los pobres, talvez una cena
para todos los de la iglesia, y los que tienen mças
invitan a los que tienen menos.
3. En tercer lugar, cada individuo puede trabajar con su
familia, con sus hijos, para que la Navidad sea lo que Dios
quiere que sea. Dejemos a los no-creyentes en sus afanes.
Demostremos en forma callada y tranquila que nosotros "Sí
sabemos que es celebrar Navidad...". Instruye a tus
hijos en la enseñanza de la época. Talvez
puede invitar alguna persona o familia pobre para su cena
Navideña y así compartir el amor de Dios.
¡Vamos a la ofensiva éste
año, celebremos la navidad, celebremos la Navidad
como Dios quiere!