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Temas Varios

Día Mundial de la Mujer

8 de marzo del 2002.

Ceremonia Conmemorativa del Día Mundial de la Mujer.
Colegio Sancti Spiritus


Queridos Docentes y Estudiantes:

Me es especialmente satisfactorio compartir hoy con ustedes la celebración del Día Mundial de la Mujer.

La mujer costarricense ha significado mucho en nuestra historia: en el desenvolvimiento productivo del país, en nuestro avance democrático, en la preservación y el despliegue de nuestra cultura. En todos los ámbitos de la vida nacional la mujer ha sabido ganar a pulso una creciente y destacada participación que mucho debemos valorar. No es éste un logro que nadie haya regalado a la mujer, lo ha sabido conquistar con talento, dedicación y firmeza de propósitos.

Gracias a su esfuerzo y a su perseverancia, la mujer ha ganado en ocasiones, incluso ante la resistencia del hombre, el acceso a la educación en todos sus niveles; ha sabido incorporar su ímpetu y su visión al mundo del trabajo; ha sabido combinar la planeación y formación de su familia, con la aportación de su energía creadora al desarrollo del país.

Nuevas generaciones de mujeres, cada vez más participativas, están labrando el nuevo rostro de la sociedad costarricense. No podemos sino dejar de destacar que en esa primera fila y en todas las filas hay muy destacadas costarricenses, y en especial en esa primera fila quiero destacar tres mujeres de esta institución que nos han dado ejemplo de entrega, servicio y dedicación al sagrado mandato de la educación . Me refiero a La Señora Shirley Elizondo, Adriana Elizondo y Rosemery Moya.

Estas mujeres han contribuido a construir un rostro mejor a nuestra institución, han ayudado a que nuestros estudiantes sean más generosos y humanos, más incluyentes y solidarios; sin embargo, debemos reconocer que estos avances los están logrando no solo ellas, sino todas las distinguidas docentes que aquí laboran . En cada avance estas mujeres han sabido batallar y vencer obstáculos.

En nuestro país, la Constitución establece la plena igualdad entre el hombre y la mujer. Es éste un ordenamiento jurídico incuestionable y fundamental. A pesar de ello, la realidad cotidiana de muchas mujeres costarricenses todavía dista de reflejar en los hechos el postulado constitucional. Hoy, con entera convicción, debemos todos de tener un firme compromiso con la mujer. Se trata de un compromiso fundado en el reconocimiento a la contribución de la mujer en la edificación de nuestra nación; se trata de un compromiso basado en la conciencia compartida de los derechos y oportunidades que pertenecen a las mujeres; se trata de un compromiso inquebrantable sustentado en el respeto al ejemplo de trabajo, esmero y constancia que están dando las mujeres a nuestra patria.

Hoy reiteramos que debemos de trabajar incansablemente y unir nuestros esfuerzos para asegurar a la mujer un trato justo: igualdad de oportunidades de educación, capacitación y empleo, plena equidad en el ejercicio de sus derechos sociales y políticos, aprecio y respaldo efectivo a su papel fundamental en la integración familiar y la formación de los hijos.

Queridos Docentes y Estudiantes:

Al igual que ustedes, creo en una sociedad mejor que debemos empezar a construir desde ahora. Una sociedad donde la mujer tenga un espacio seguro, una oportunidad genuina en la fábrica y el taller, en trabajos dignos en el campo, en la educación de las nuevas generaciones, en el ejercicio profesional y, por supuesto, en la formación de los hijos.

La sociedad que queremos para nuestros hijos, habrá de ser construida con la participación activa y decisiva de las mujeres, que nos han dado siempre ejemplo de capacidad, voluntad, dedicación y logros.

Nuestra Sociedad necesita de la energía creadora, del talento y la sensibilidad de sus mujeres.
Una clara responsabilidad de nuestra generación consiste en asegurar que la mujer cuente con las oportunidades, el respeto y el aliento que en justicia les corresponden.

Este debe ser nuestro compromiso.

Hoy felicito a todas las mujeres que con esfuerzo y tesón han ayudad a formar nuestra querida Costa Rica.


Unidos, los hombres y las mujeres sabremos superar problemas. Unidos y con la ayuda de
Dios, construiremos una sociedad mejor integrada; unidos edificaremos un mejor país para todos.


Muchas gracias.

 


Pastor:
Rev. Eduardo Aparicio