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Capilla Reformada Bethuel
EL PENSAR CRISTIANO
Rev. Eduardo Aparicio
6/07/2003
1. Posible significado Bíblico de la mente
La manera de pensar del hombre mundano es, en general, depravada o viciosa, corrompida; es una mente que todo. lo echa a perder, por eso se habla de la depravación de /as costumbres de, una lectura depravada o destructora. Jesús comparó la mente, o los pensamientos depravados, con el grano de la cizaña o harina venenosa, “llena de veneno mortal”, la cual echa a perder la mente o conciencia del hombre; sobre todo, destruye la buena semilla. La cizaña se confunde fácilmente con el trigo; en todo es parecido, menos en sus efectos (frutos). Sembrar cizaña significa colocar herejía, disensión y enemistad; en una palabra, una mente depravada es viciosa, violenta (alterada), lujuriosa, racionalista, idólatra, pornográfica y legalista .1
2. Algunas comparaciones tomadas de la Biblia establecen semejanzas de la mente con:
- Una tinaja llena de vino fermentado 2 simbolizando con ello que (en la época del profeta Jeremías la cultura judía fue del vino), la mayoría de sus habitantes, especialmente sus líderes políticos y religiosos, habían caído en el alcoholismo.
- La Biblia también compara a la mente con una “olla de carne”, cuya herrumbre ni el fuego puede destruirla 3 simbolizando, así, la lujuria y violencia en la que había caído el pueblo judío.
- La Biblia también compara a la mente con una cisterna, excavada en una roca, en forma de pera, que servía para almacenar agua; en tiempos de sequía se usaba agua estancada, extraída de las cisternas, la cual era de inferior calidad, poco gustada,4, simbolizando con este ejemplo, como en el caso de Jesús5, que la mente tiene una terrible debilidad.’ el olvido no retiene como la cisterna rota el agua que cae en ella.
2.4 La mente se compara también con el corazón. Allí nacen los pensamientos, los razonamientos, las ideas, los conceptos6. Para aclarar un poco este punto, digamos que el corazón es como una fuente de vida7, y la vida se da en dos grandes vertientes: a) la vida sensible: que son los sentimientos, las percepciones; y, b) la vida racional (el pensar, el reflexionar, el razonar). Con las enseñanzas de la Biblia debemos guardar un equilibrio: hay momentos de nuestra vida que son de carácter sensible; pero también hay momentos en que lo que domina es lo racional. No podemos separar, tajantemente, ninguna de las dos vertientes. Cuando hablamos de doctrina, nos vamos a dejar llevar por la vertiente de la razón y no del sentimiento.
3. La mente de Cristo es mente santa, renovada
3.1 La santidad es característica de Dios mismo, por lo tanto su nombre es santo8. Yo soy El que soy (Santo)”. “Yo soy Jehová” La santidad es la identidad misma de Dios, es su forma, su rúbrica, su nombre como tal. La Escritura declara que Cristo, debido a su filiación con su Padre, fue concebido por obra y gracia del Espíritu: por lo cual el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios 9. Más adelante, en el bautismo de Juan el Bautista, Jesús recibe la “unción del Espíritu Santo”10
- Santidad significa aseo, limpieza, belleza, hermosura, pureza y pulcritud. En Él no hay vestigio de contaminación ni de inmundicia.
3.3La santidad que recibimos es adquirida a partir de la fe. No es una posibilidad humana, sirio una donación divina 11.
- El gran problema: la mente conformtsta – mediocre
4.1 Usted ha leído, seguramente, Ro. 12:1. Allí habla de que no debemos “conformarnos a este mundo”. Conformarse a este mundo significa acomodarse, adaptarse “...a sus normas (o a la falta de ellas), a sus valores (esencialmente materialistas; más que valores son desvalores y a sus objetivos egocéntricos y ajenos a Dios). Estas son las características de nuestra cultura occidental. No es fácil mantenerse firme contra la cultura predominante (como no lo es frente a un viento doctrinal predominante). Es más fácil adoptar nuestra postura de menor resistencia y rendirse a ella, como una caña sacudida por el viento”12;
Debido a las fuertes presiones del mundo contra la manera de pensar del cristiano, es indispensable comprender bien las grandes verdades bíblicas, pues el Espíritu que las reveló tiene por objeto transformar la mente de1. hombre. Esta transformación tiene tres momentos dentro de este proceso:
4.2 Primero: Cristo, mediante el sacrificio de su cruz, transforma al hombre y a la mujer desde una mente mundana (o profana) y depravada hacia la mente santa de Cristo. La mente se transforma mediante la renovación de/ entendimiento. Esta renovación es la acción incesante del Espíritu Santo sobre el bautizado, con miras a ayudarle a despojarse cada vez más del hombre viejo y a revestirse del nuevo13. La mente profana y depravada es una señal del hombre viejo; la mente santa, transformada y en renovación constante, es señal del hombre nuevo (14)
La mente del cristiano o el pensar cristiano debe caracterizarse por esa renovación constante. ¿Cuáles son esas características de esa renovación constante? ¿Cómo hacerlo? Debe quedar claro que la renovación es constante, es una acción permanente del Espíritu, es un proceso en la vida cristiana.
- Segundo: No hay renovación si no hay lo que la Biblia llama “metanoia” (de donde viene la palabra conversión) o arrepentimiento que es un verdadero “cambio en la manera de pensar . No habrá cambios en la manera de sentir, si primero no existe un cambio radical en la manera de pensar y razonar15.
- Según San Pablo, deben pasar por esta experiencia los que viven sin ley
(los griegos) y los que viven con la ley (los judíos)16.
- Según Jesucristo, deben arrepentirse los publicanos (clase comercial), los pecadores (clase viciosa), los fariseos (clase religiosa y política), los escribas (clase legalista)17: todos los hombres sin Cristo deben pasar por la hermosa experiencia del arrepentimiento (la metanoia)
- También necesitan arrepentirse los que tienen mentalidad conformista (el grupo mediocre)18, pues tan pecadores el intelectual racionalista, como el pecador sensual y el mediocre conformista. Decía un autor latinoamericano:
“El hombre mediocre es una sombra proyectada en la sociedad; es por esencia imitativo y está perfectamente adaptado para vivir en rebaño. reflejando las rutinas, prejuicios y dogmatismos reconocidamente útiles para la domesticidad. Así como el inferior hereda el “alma de la especie”, el mediocre adquiere “el alma de la sociedad”. Su característica es imitar a cuantos le rodean: pensar con cabeza ajena y ser incapaz de formarse ideales propios”19.
El peso de este texto descansa en imitar sin rumiar ni digerir; todo lo recibe como viene, sobre todo imita la moda. La persona mediocre tiene por costumbre imitar “la nueva moda”, ya sea en ropa, comidas, ideas, etc.
Según Luis Camacho, la mediocridad tiene las siguientes características: siempre existe en un nivel de subdesarrollo, ya sea en el ámbito social o personal; ese subdesarrollo a su vez se caracteriza por un estado de ignorancia, incapacidad, ineficiencia, impotencia, inflexibilidad, incompetencia, escasez y pobreza “en el peor de los casos, la mediocridad se caracteriza por el desorden, indisciplina, vagabundería, corrupción, rutina, arbitrariedad y conformidad”. Otra lista que caracteriza al mediocre es la “rutina, decrepitud (debilidad por la vejez prematura), dogmatismo, homogeneidad (la vida sigue igual), impersonalidad (soledad), servilismo, tibieza, imitación”, etc.
5. Tercero: La mediocridad a la luz de la Biblia. Hay tres características indicadas que concuerdan, justamente, con la Biblia:
- La primera palabra es conformidad o adaptarse’ ligeramente’, es vivir de acuerdo con las normas de este mundo, especialmente las “reglas” políticas y en todas las formas de la moda.
- La otra palabra es tibieza: ni frío ni caliente, entonces, “corno eres tibio (...) te vomitaré...”21
5.3 La tercera palabra es subdesarrollo22. Nos interesa no en su significado económico, sino en su significado bíblico. El subdesarrollo expresa la niñez en Cristo: “... todo aquel que participa de la leche es inexperto en la Palabra de justicia porque es niño”23. Todo niño en Cristo, doctrinalmente hablando, no ha salido de los rudimentos, los cuales se podrían resumir así:
1) Doctrina de la conversión: arrepentimiento
2) Doctrina del bautismo en agua y en Espíritu
3) Doctrina de la fe o asentimiento intelectual
4) Doctrina de la liberación o imposición de manos
5) Doctrina de la resurrección
6) Doctrina del juicio eterno (de los tiempos postreros)24.
Si el discípulo no sale del conocimiento de estas doctrinas elementales, sino que da vueltas en círculo vicioso, no ha salido del subdesarrollo doctrinal.
- También su mediocridad doctrinal se refleja en su responsabilidad: sirve a medias, construye y edifica a medias, “pelea la buena batalla de la fe” a medias25.
Conclusión
Un cristiano piensa, a raíz de su arrepentimiento, como Cristo piensa:
1. Piensa santamente: sus pensamientos son puros26
2. Piensa pacíficamente: sus pensamientos conducen a la reconciliación27
- Piensa en la verdad, en lo noble, en lo justo, perfecto, puro, lo digno (o valioso) de alabar28.
- La mente del cristiano siempre piensa en el amor. 29
Entonces
Sólo cuando pensamos así, sentiremos y actuaremos; hablaremos y reaccionaremos a la manera de Cristo y de conformidad con el mandato bíblico; con esos pensamientos vive bajo el juicio de la Palabra de Cristo
.
Preguntas para meditar:
1. Busque un ejemplo de lo qué es la mente.
2. Describa las características de:
2.1.Una mente depravada
2.2 .Una mente mediocre
3. Cuál es la característica principal de la mente de Cristo?
3.1 Si necesita una renovación o salvación de su mente, ¡arrepiéntase!
3.2 Cómo debe pensar un cristiano?
1 Mateo) l3: 24 -~ 30 Cfr Isais 1 3 - 7, Ro. 1.21-28
2 Jeremías 5 13 12 14,35
3 Ezequiel 24 3 - 14
4 Jeremías 2. 13
5 Mateo l~ 20 21
6 Génesis 18 5, 1 Ped. 3 4, Is 65. 14, Jer. 3~20
7 DanieI 2 30, Mar. 2:.6, 8 ; Prov 21: 2
8 Ez. 3:14; 6: 1-3, 6,8
9 Lc. 1:35;Mt. 1:18
10 Mt. 3:16 17; Hechos 10:38; Lc. 3:22
11 Jn. 17:19; Hebreos9: 11-14
12 John Stott. Op. Cit. P. 30 “La fe cristiana...
13 Tito 3: 5
14 Ro. 12:2;Ef4:22-24;Col.3:9 10
15 Ro. 2: 3-4
16 Ro. 2:11-16
17 Lc. 15: l-3;25-31;Cfr. 13:1-6
18 Ap. 3:16
19 José Izigenieros. El hombre mediocre. Bogotá, ediciones universales, 1988. P. 45. Cfr. Luis Camacho. Ensayo sobre la mediocridad. San José, UCR., 1992, pp.36-40
20 Luis Camacho. Op.. Cit. P.38, 40, 47.
21 Ap. 3:16
22 Luis Camacho. Op. Cit. P. 38
23 Hebreos 5: 11-14
24 Hebreos 6. 1-4
25 Lc. 14: 28-33
26 Jn 6:14-16. Cf Fil. 4: 7; Is.32: 15-20
27 1Co. 5:17-21
28 Fil. 4: 8
29 Mt. 22: 37; Mr. 12: 30; Lc. lO: 27
30 Jn. 14:27
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Pastor:
Rev. Eduardo Aparicio
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