


![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() |
Educando y Alcanzando a los enfermos de SIDA para Cristo
SALUD, SEXUALIDAD Y FAMILIA INTRODUCCIÓN: "Al pasar por cierto lugar, Jesús vio a un hombre que había nacido ciego. Sus discípulos le preguntaron: Maestro, ¿Por qué nació ciego este hombre? ¿Por el pecado de sus padres o por su propio pecado?. Jesús le contestó: No es que pecó éste o sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él " En el libro de 2a. Reyes 6: 24-7: 20, se nos narra la historia interesante de cuatro leprosos que fueron instrumentos de vida para el pueblo de Israel, es decir, la salvación vino a través de los condenados a morir; la ayuda vino de los marginados; los "inmundos" daban salud a los sanos. En ese entonces la lepra hacía de la víctima un objeto de insoportable discriminación social vinculada con la idea que quien la padecía estaba bajo el castigo de Dios. La historia de los leprosos comienza narrándonos las condiciones de pobreza y hambre del pueblo a causa del sitio que el rey de Siria puso sobre Israel; todo el pueblo padeció hambre, la comida se puso muy cara y las madres se comían a sus hijos. En este ambiente, aparecen los leprosos en la puerta de ciudad con una pregunta: ¿Qué hacemos aquí sentados esperando la muerte?, luego se levantaron y emprendieron su rumbo hacia la vida, decidieron arriesgarse y construir de una nueva manera su vida, lo hicieron, se reencontraron con comida, bebida, vestido, oro y todo lo que por su condición se les había negado. Comieron, bebieron y se vistieron como nunca los En la actualidad mundial, no tenemos cuatro, ni cinco leprosos, sino entre 15 y 20 millones de infectados (asintomáticos) de una enfermedad de connotaciones sociales, religiosas y económicas semejantes a la antigua lepra: EL SIDA. ¿Qué actitud hemos de adoptar frente a estos los que afirmamos seguir e imitar a Aquel que devolvió su dignidad a los leprosos al tocarlos con su poder sanador? ¿Hemos de evadir nuestra responsabilidad, interpretando el SIDA como evidencia del juicio de Dios, y nada más, o hemos de actuar movidos por la compasión que llevó al Señor a hacer suyo el sufrimiento del todos los marginados sociales, incluyendo los leprosos?. Mi concepción personal es que para quienes nos hemos comprometido con Jesucristo, El Rey-Siervo, cada necesidad humana es una oportunidad de servicio. Desde esta perspectiva, el avance del SIDA, sin dejar de ser una tragedia, es uno de los desafíos mayores que se le plantean a la Iglesia. Pero como cualquier otro desafío, sólo puede encararse adecuadamente si se lo encara comunitaria, preparada y compasivamente. 1. SALUD: Marcar el testimonio de las Escrituras respecto a la enfermedad y a la salud. Cuál es la interpretación de la Biblia a ambas situaciones. Por no tener bien comprendido este aspecto, muchos reniegan al conocimiento médico y otros al poder sanador de nuestro Dios.
con la riqueza bíblica acerca de una teología de la sexualidad, de la cual el sexo es sólo uno de sus componentes. Aún cuando no es la única causa de transmisión, recordemos que la vía sexual es la principal forma de propagar el SIDA. Una incomprensión y desbarajuste ha nublado y descarrilado una sana sexualidad, reduciéndola a una mera sensación biológica. Entenderemos la sexualidad como una llamada constante a la comunicación y a la complementariedad, donde la corporeidad se entiende como apertura, intercambio y entrega para la realización intra e interpersonal de la pareja. 3. FAMILIA: El hogar y su dinámica interna son elementos claves de la educación sexual, para evitar un sexo precoz de consecuencias negativas. La misión de la familia es guiar al adolescente y al joven con el buen ejemplo y una moral equilibrada. El afecto, el diálogo permanente, la ternura, la comprensión, la confianza y la guía son componentes importantes para el desarrollo sexual de los hijos.
I VISIÓN BÍBLICA DE LA SALUD Y DE LA ENFERMEDAD. Dividiremos esta visión en cinco aspectos: la salud, la enfermedad, la curación, el médico y la medicina. 1. EN EL ANTIGUO TESTAMENTO: 1.1 Su visión de la salud. a) La salud tiene que ver con la vida. Por eso está rodeada del mismo respeto casi sagrado con el que el pueblo de la Biblia rodeaba el prigen propio de la vida. (Sal. 139:13- 16; Job 10:8-12). Por ello existía una actitud de entrega de la vida en las manos de Dios, lo cual no debe interpretarse de manera fatalista. b) No conviene olvidar que la palabra salud viene de "salus", es una palabra latina que significa al mismo tiempo, salud y salvación. La palabra hebrea que significa salud viene de la raíz Shalam que significa estar entero. De ahí proviene la palabra "shalom", que quiere decir paz, bienestar y prosperidad integral. c) La salud era para el judío la cosa más importante que se pueda imaginar (Eclesiástico 30:16; 30:15).
1.2. Su visión de la enfermedad. a) Si la salud es la mejor cosa que se puede tener, la enfermedad es el peor de todos los males. b) La enfermedad es vista como castigo de Dios por el pecado (2da. Cron. 26:16-20; 1ra. Samuel 5: 6y Juan 9: 2). Y por transgredir los mandamientos de Dios (Deut. 28: 21-22, 27-29). Según la tradición del pueblo existe una ligaz6n real entre la culpa humana y la falta de salud. c) En la Biblia, el estudio de las causas de las enfermedades está poco desarrollado. No sabían hacer un buen diagnóstico. Por eso los nombres que la Biblia da a las enfermedades son bastante primitivos, pocos variados y muy genéricos: tumores o úlceras (Dt. 28: 27), tuberculosis o tisis (Dt. 28: 22), rotura de los huesos parece ser un términos general para cualquier enfermedad (Sal. 22: 15: 51:10), fiebre (Lev. 26: 26), enfermedades de la piel (Lev. 13:14), peste (Lev. 26: 25) etc. d) Es muy difícil saber a qué enfermedades se refieren estos nombres y otros nombres tan genéricos. Por ejemplo ¿Qué viene a ser eso de la mano seca del hombre en la sinagoga de Marcos 3: 1? ¿Producto de la poliomielitis? ¿O la mano seca del rey Jeroboam? ¿Parálisis histérica? De cualquier modo la falta de conocimiento sobre las enfermedades y sus causas impidió el progreso de la medicina en tiempos del pueblo de la Biblia. 1.3. Su visión de la curación. a) Todo lo anterior explica el por qué para el pueblo de la Biblia, la curación de las enfermedades debía ser obtenida en primer lugar por la oración. David no busca un médico ni medicina, sino que ora y ayuna para obtener la curación de su hijo enfermo (2da. Samuel 12:15-23). Varios salmos son de enfermos que piden a Dios su curación (Salmo 88). La salud y el perdón de pecados parecen dos caras de la misma moneda, ambas vienen de Dios a través de la oración (Salmo 32). b) Los profetas eran invitados a orar por el pueblo: Elías por el hijo de la viuda de Sarepta (1ra. Rey. 17:17-24), Eliseo por el hijo de la sunamita (2da. Rey. 4: 8- c) La preservación de la salud se obtiene por la observancia de la ley de Dios (Dt. 28:1-8). La transgresión de la ley trae enfermedades (Dt. 28: 21-22). d) La curación también se obtenía usando medicinas. Estas son caseras y populares: vino, para desinfectar heridas (Luc. 10: 40), masas de higos para curar úlceras (Is. 38: 21), aceite para ablandar heridas (Is. 1: 6), miel (Prov. 24: 13), las mandrágoras para devolver fertilidad a las mujeres estériles (Gn. 30:14-24). e) En los libros que conocemos como Apócrifos resalta el Eclesiástico, que por representar un período de mayor avance médico provee recomendaciones más específicas en cuanto a sanar. Léase capítulo 38. 1.4. La visión que la Biblia tienen del médico. a) La visión que la Biblia tienen del médico no es muy buena. El rey Asaf fue criticado porque "en la enfermedad acudió a los médicos; y no a Jehová" (2da. Crón. 16:12). La mujer que recurrió a Jesús sufrió mucho de manos de sus médicos (Mr. 5:26). El médico aparece junto a gente que engaña (Job 13: 4). En otros contextos aparecen con mejor reputación: como responsable de la salud (Is. 3: 7; Jer. 8: 22). Los médicos en Egipto eran los encargados de embalsamar los cuerpos fallecidos (Gn.50: 2). b) Lucas es llamado "médico amado" (Col. 4:14). Al relatar el caso de la mujer que sufría de hemorragia, defiende su clase y ablanda la crítica que Marcos hace a los médicos (Compare Marcos 5:26 y Lucas 8: 43). c) Jesús en dos ocasiones emplea la palabra médico para indicar de manera indirecta el trabajo que El hacía (Mt. 9:12; Luc. 4: 23). d) Una de las razones por la que frecuentemente se desprestigia a los médicos en el Antiguo Testamento es por la vinculación muy estrecha que mantenían con concepto mágicos; la frontera entre un conocimiento racional y las ideas mágicas no era distinguible. Por ello, Dios prohibió cualquier contacto con esta clase de médicos-magos-hechiceros. De modo que es de hacer notar que en culturas como la egipcia y luego, en el período posterior a la cultura griega, durante el período romano este grupo comienza a ser reconocido y respetado.
1.5. Visión bíblica de la medicina. La medicina del pueblo de la Biblia está muy atrasada con respecto a la medicina de sus grandes vecinos, Egipto Y Mesopotamia. Sin embargo este atraso tiene su explicación: a) El pueblo del Antiguo Testamento era un pueblo de campesinos, fuerte y combativo. Vivía de su trabajo en lo alto de la sierra. Pueblo sano donde la enfermedad no era un problema que mereciera una atención especial de parte de los profetas. La enfermedad aunque, formaba parte de la vida normal y se aceptaba como se acepta la muerte al final de la vida. La liberación de Egipto, la conquista de la tierra, la realización del proyecto de Dios eran las luchas que les embargaban. b) Además, como otros pueblos de la antiguedad, también en Israel la enfermedad y la curación estaban penetradas por la religión y la magia. En general la medicina la ejercían los sacerdotes. Eran ellos quienes debían dar el certificado de curación a los leprosos (Lev. 14:1-32). Sin embargo a pesar de tanta prohibición el adivino y el encantador formaron parte de la vida de la sociedad de la misma manera que el profeta. el consejero, el anciano, etc.(Is. 3: 2-3). El propio Rey Manasés practicaba la magia (2da. Crón, 33: 6). La causa de la persistencia de la magia a pesar de las prohibiciones era que. conforme a las tradiciones antiguas y muy populares en Palestina, las enfermedades eran vistas como consecuencias de la acción de malos espíritus que debían ser expulsados por encantamiento.
2. EN EL NUEVO TESTAMENTO. Los diversos aspectos de la visión de la salud y la enfermedad encontrados en el Antiguo Testamento permanecen en el Nuevo Testamento: a) Existe la opinión común en el pueblo de que las enfermedades son causadas por malos espíritus o demonios (Mar. 1:23; Luc. 13:11-16, Mateo 9: 32). b) La enfermedad se ve y se interpreta como castigo de Dios por los pecados (Juan 9:12). c) El pueblo busca al profeta Jesús para que cure a sus enfermos (Luc. 7: 16; Mar. 1: 32). d) La búsqueda de la curación muchas veces se hace en forma mágica: e) El médico es visto con poca simpatía (Mar. 5: 26). f) Pero lo que cambia sustancialmente con relación del Antiguo testamento es la presencia masiva y constante de los enfermos en la vida y en la actividad de Jesús. De repente, así parece, los enfermos olvidados y marginados son mostrados a la luz del día por la actividad profética Jesús. La forma en que Jesús enfrentó la enfermedad del pueblo se componía de tres caminos: - El camino de la justicia, que buscaba corregir elementos estructurales de la sociedad de su tiempo. - El camino de la compasión solidaria, que buscaba pastorear y acompañar la vida de los desprotegidos - El camino de la mística, que buscaba un encuentro personal con Dios entre el sanado y el Sanador.
1. EL CAMINO DE LA JUSTICIA. Jesús reconoció que había elementos en la sociedad judía que llegaron a forma parte de una teología incorrecta y que esto afectaba la vida del pueblo. Jesús reconoció las dos dimensiones de la enfermedad: la individual "Tus pecados te son perdonados", y la colectiva "ni él ni sus padres pecaron". Veamos algunos elementos que se habían institucionalizado en la sociedad judía y que formaban parte del orden social y con los cuales Jesús no estuvo de acuerdo: a) El sábado: ¿salvar una vida o dejarla morir? Un hombre con la mano seca se presenta a Jesús para que lo cure. Era un sábado. Los fariseos están observando para ver si Jesús transgrede la ley que prohibía curar en sábado. Jesús pregunta ¿está permitido en sábado hacer bien o mal? Hacer bien era sanar, hacer mal es no sanar. Para Jesús la ley del sábado que prohibía curar era la causa del mal y la muerte del pueblo. Si faltaba la salud en el pueblo es porque el día sábado había llegado a formar parte de una estructura social de muerte. Jesús viola el sábado para ayudar a los enfermos: cura (Mr. 3:1-6), hace lodo (Jn. 9:14-19), manda cargar la cama (Jn. 5: 8-10) permite que arranquen espigas y mitiguen el hambre (Mt. 12:1-6). Estas prohibiciones legales eran contrarias al bienestar a la salud del pueblo. La regla suprema de Jesús es que el hombre no existe para el sábado, sino el sábado para el hombre (Mr. 2: 27). b) La necesidad de buenos dirigentes del pueblo. Mateo 9: 36 "Al ver a la multitud, tuvo compasión de ella porque andaba cansada y abatidas como ovejas que no tienen pastor" (Mateo 9: 36). ¿Cómo es posible que el pueblo estuviera sin pastor habiendo muchos liderazgos: los fariseos, los saduceos, los zelotes, los herodianos, los escribas, los esenios, los ancianos, los c) Jesús acoge a los leprosos y los toca, transgrediendo así la ley de pureza legal que marginaba a los leprosos (Luc. 5: 12- 14). Defiende a sus discípulos contra la acusación de comer sin lavarse las manos (Mr. 7: 1-13), una costumbre higiénica transformada en ley religiosa, desviada de su objetivo principal.
2- EL CAMINO DE LA COMPASIÓN-SOLIDARIDAD. “Al ver a la viuda, Jesús sintió compasión y le dijo: No llores" Lucas 7:13 a) La falta de compasión . La cantidad enorme de enfermos que buscaban a Jesús es un serial evidente de que la comunidad del pueblo de Dios dejó de ser un signo de Dios en el mundo. En nombre de la ley de Dios expulsaban de la comunidad a los pobres e ignorantes (Juan 7: 49; 9: 34), marginaban a los leprosos, excluían a los extranjeros, molestaban a los enfermos que buscaban curarse en la sinagoga (Luc. 13: 14). En otras palabras excluían justamente a aquellos que en nombre de la ley de Dios deberían ser acogidos. b) Gestos compasivos de Jesús. Jesús hizo lo contrario. Acogió a los enfermos por días enteros (Mt. 15: 32). La memoria que quedó de Jesús lo afirma c) Jesús cargó con nuestras enfermedades, en el sentido que asumió como de él las diversas situaciones de las personas enfermas, estuvo con ellas, las sanó, las defendió. ¿Cómo puede la iglesia continuar cargando con las enfermedades de los otros? La muerte de Jesús, precisamente, es vista por los evangelistas como el resultado histórico de que Jesús asumió las necesidades y contradicciones de los enfermos como suyas. Por esa justicia ¡Dios lo resucitó al tercer día!.
3. EL CAMINO DE LA MÍSTICA. "Reciban lo que han creído". (Mateo 9:29). Jesús no sólo demandó a los líderes de su sociedad ha transformar algunas cosas que no estaban bien, pues desfavorecían aún más a los desprotegidos, ni sólo se volcó a dar todo lo que tenía en bien de los enfermos, sino que también busca involucrarlos en su curación. a) "Tu fe te ha salvado" (Mar. 5: 34) La curación casi nunca se hace mecánicamente sin la participación del enfermo, la persona debe participar activamente con la fe. Debe creer que es posible su sanación. Si Jesús afirma categóricamente que la sanidad viene en muchos casos por la fe, hemos de creerle. Recordemos que hubo momentos en que Jesús no pudo hacer nada en ciertos lugares porque no había fe en la gente. b) "No peques más, si no te va a ir peor" (Juan 5: 14). La curación exige de parte del enfermos una toma de posición ante Dios. Debe revisar su situación, renovar su conciencia. Debe hacer aquella conversión que pide Jesús, de lo contrario puede suceder algo peor. Abre la conciencia del enfermo más allá de los horizontes de su propia enfermedad y lo lanza al bien común. La curación ofrecida por Jesús no es limosna sino sacrificio. c) "A mi me lo hicieron" (Mateo 25: 4). Jesús llega al grado de identificarse planamente con las circunstancias y dolores de los enfermos. El mismo enfermo debe sentirse identificado con Cristo anhelando su resurrección, y los que tratan con enfermos deben encontrar ellos al propio Cristo y servirlo.
"Esperemos anhe1adamente la Jerusalem gloriosa donde el árbol de la vida, da hojas que sirven para curar 1as
Il. UNA TEOLOGIA DE LA SEXUALIDAD. En la actualidad la sexualidad humana está reducida casi exclusivamente a los aspectos mecánicos-biológicos. El sexo es algo espontáneo que se usa como a uno le apetece y desvinculado de cualquier otra referencia valorativa pasado o futuro. Las únicas normas suelen ser: "cada uno es dueño de su cuerpo y puede hacer lo que quiera", "si los dos estamos de acuerdo y no perjudicamos a nadie..." Estos comportamientos encierran bastante Por otro lado, nunca estuvo bien que nuestros líderes eclesiásticos hicieran de la moral un moralismo y nos enseñarán como si fuéramos seres angelicales sin instintos ni necesidades sexuales; el silencio permanente de una enseñanza bíblica sólida acerca de la sexualidad ha creado grandes estragos en la mente de nuestra juventud. Las estadísticas nos ubican frente a una tragedia más del proceso deshumanizador de la sociedad, muestra todo un derrumbe interior, donde se ha trastocado el sentimiento por la brutalidad, la vitalidad sensual por la obscenidad, la sabiduría por la vulgaridad, la espiritualidad por el fanatismo. Y otra vez, como siempre, se recurre a la vieja moral represiva o bien La propuesta cristiana sobre la sexualidad y sistematizada en proyectos de formación sexual atenderá de manera especial los siguientes aspectos: 1) Los comportamientos sexuales influyen decisivamente en la persona como tal y no pueden considerarse como algo periférico y superficial sin mayor repercusión en la vida cotidiana. La dimensión sexual suele ser el exponente más claro de la, estructuración o desestructuración interna de la persona1 pues la forma de comprender y ejercitar la sexualidad depende de la visión de la persona y de las relaciones interpersonales que se tengan. 2) La antropología cristiana es unitaria y se organiza desde los dinamismos profundos del amor y de la esperanza. Si esto es cierto no cabe en una persona la posibilidad de ser al mismo tiempo profundamente sensible a las necesidades de los más desfavorecidos y vivir la sexualidad de forma deshumanizante y cosificadora de las otras personas. 3) La falta de integración personal lleva a que cada una de las facetas de la vida funcione escindida y fragmentada. La verdad para el hombre hoy ha quedado 4) Una clara comprensión del significado del amor a partir de la experiencia de Jesús. El amor en estos días, se refiere a la emoción o a la pasión; la relación amor-sexo es tan fuerte y constante que toda la riqueza del término que postergados y casi anulados. El amor de Cristo es el amor-entrega y no el amor-necesidad donde prima el instinto, la pasión y el deseo, sino el amor-entrega que transforma las relaciones humanas en todas sus dimensiones, que les da sentido, las hace fructíferas, las enriquece, las humaniza. Donde reina el amor entrega reina la vida. Para la mentalidad moderna, guiada por el individualismo, tiende a presentar el amor como algo exclusivamente privado y psicológico. Para la antropología cristiana, esta concepción es reduccionista, pues únicamente relaciona el amor con el sentimiento, la pasión y la emoción. El amor sólo comienza cuando amamos a quienes no necesitamos para nuestros fines personales. 5) La comprensión de la sexualidad dentro de la maduración integral de la persona, está también unida a la autonomía personal, el control emocional, la capacidad de afectividad sacrificial. Según como se comprenda la sexualidad 6) La valoración moral de los comportamientos sexuales se hará teniendo en cuenta si una determinada conducta encarna o no los valores que llevan a la realización de la persona, de la pareja y a la integración de la familia. Estos valores pueden ser: auto-liberación, autenticidad, enriquecimiento del otro, fidelidad, apertura a la vida, felicidad y gozo. La penetración sola, no lleva a la compenetración. 7) Existe el derecho al ideal de la castidad cristiana. Esta virtud tan poco apreciada por nuestros contemporáneos, sigue siendo don de Dios y tarea humana. Además la castidad gozosamente asumida prepara y facilita el compromiso definitivo en la virginidad o el matrimonio. Como la relación sexual, fundamentalmente, es entrega de la persona, hay por fuerza situaciones en que la ética sexual exige la continencia; esto no conlleva una represión traumatizante del instinto sexual, sino una renuncia por un bien mayor. 8) El educador cristiano necesita, para desarrollar su misión, una personalidad madura, equilibrio psíquico, experiencia de fe y pedagogía adecuada. Debe estar conciente de las dificultades y presentar constantemente el ideal evangélico del amor. 9) La idea de que el pecado de Adán y Eva fue el acto sexual es errónea, No hay base bíblica para tal concepto. El deseo de ser como Dios, el deseo de tomar la prerrogativa de decidir qué es el bien y qué es el mal, causo la caída y el alejamiento de Dios. Todavía sigue siendo el error de los hombres pretender decidir el bien y el mal por sí mismos y hacer caso omiso de las normas éticas que Dios ha dado. La separación de Dios corrompió la vida humana en todos sus aspectos. La sexualidad como un elemento íntimo y central del ser humano fue marcado de corrupción. 10) La sexualidad es una parte de lo que significa ser creado a imagen de Dios. No es que Dios tenga un sexo determinado, sino que la sexualidad es "el impulso humano hacia una comunión íntima y personal. Luego la auto-entrega y la comunión personal es la imagen de Dios en esencia. Recordemos que Dios es una Comunidad Comunicante. 11) En Cristo, la vida del cuerpo está afirmada, pues el cuerpo es bueno y es morada del espíritu Santo. En la salvación tenemos libertad: la libertad de compulsión, ya que no tenemos que estar presos de las aberraciones, pues liemos muerto al pecado y nuestra vida está escondida en Dios y ha resucitado a una nueva vida; tenemos libertad de la culpa; libertad de la tiranía moral de legalismos (reglas inventadas por los hombres); libertad de que las técnicas sexuales son el camino hacia el goce personal. Precisamente centrar la sexualidad en este último elemento nos ha llevado a la idolatrización del sexo. El amor agape (amor-entrega) no niega las otras cualidades del amor (el afecto, las amistad y el eros), ni las suplanta. Más bien el amor agape los profundiza, los orienta, los santifica y los transforma, de manera que la pareja pueda disfrutar la vida que Dios les ha dado. Nótese que la salvación en Cristo hace posible el cumplimientos de los propósitos de Dios en la creación, que incluye la sexualidad. Pero este logro no es automático. Los cristianos seguimos arrastrando muchos aspectos de la vida corrompida. Estamos en diferentes etapas de la madurez. No obstante, Dios quiere que cada familia vaya creciendo en esta realización. Desde esta óptica la sexualidad es gracia y sacrificio. 12) La sexualidad requiere de una clara afirmación, en palabra y en hecho de la fidelidad conyugal como el único contexto apropiado para los deleites del amor erótico. La fidelidad conyugal de la pareja es fundamental, pues muchas veces la enfermedad se ha contraído por la promiscuidad del cónyuge.
III. FAMILIA: COMUNIDAD 1) Se dice hoy que la familia está en crisis. Pero más apropiado sería decir que 2) La familia es esa iglesia doméstica, en la cual el estilo de vida y la autenticidad con que se viva la fe son dos elementos imprescindibles para superar la crisis actual y alumbrar lentamente el nuevo modelo de una familia "abierta y comprometida". 3) La enfermedad del SIDA ha llegado a ser una realidad familiar, no remitida a ciertos "grupos culpables", sino aceptándola como algo presente en niños, jóvenes y adultos. El SIDA no amenaza a unos cuantos individuos inmorales o a grupos pecaminosos sino a toda una estructura social. Al convertirse en una enfermedad familiar sacude nuestra idea del destino humano, la calidad de la vida y la solidaridad espiritual. 4) Ante la amenaza del SIDA puede existir la tentación de la familia de cerrar más los circuitos de la disciplina sexual, es decir, remarcar las prohibiciones sexuales y ejercer un control autoritario, o bien introducir una mayor dosis de temor en la persona. Esta actitud es peligrosa porque el temor y los castigos excesivos fabrican sociedades represivas. 5) La educación sexual en la familia lleva el sello de dar información para crear una estructura personal que enfrente la realidad, la asuma en paz con Dios e imprima una actitud amorosa hacia todo lo que le rodea. El dilema entre una educación represiva y una información libertina tendrá que ser asumido creativamente con una educación para la paz con Dios y la práctica del amor. Sólo entonces tendrá sentido dar información y entrenar en disciplinas. 6) El referente último de la familia es el reino de Dios, que tiene como programa de vida y acción las bienaventuranzas; para servir a la construcción del reino, la familia necesita vivir activa y plenamente la comunidad cristiana, el amor que no termina y la entrega que crea fraternidad. Dios ha creado a la familia como signo y modelo de toda convivencia humana. Esta es, pues, la función de las familias: mantener siempre encendido el amor en sus casas, reavivando aquellos valores que Dios ha donado a la familia, para transmitirlos por doquier a la sociedad, generosamente y sin tregua. 7) Tenemos que volver a renacer la confianza y la fe en una familia a la manera de Dios, porque sólo en esa medida tiene futuro nuestro planeta. La iglesia tiene este enorme desafío: Cultivar familias espirituales, estables y solidarias, 8) Hemos de replantear el significado, los valores, las relaciones y la perspectiva de la familia, particularmente la que afirme ser familia cristiana. Finalmente, aquellos que padecen de SIDA necesitan la acción compasiva de la Iglesia de Jesucristo, una acción que acepte, acompañe, apoye e impulse: que luche al lado de ellos para conseguir respeto, aceptación, atención a las necesidades especificas; sobre todo que demuestren su amor al estar presente y cercanos a aquellos que lo necesitan, no para imponer sus propias soluciones sino para persuadir de que, cuando Dios se acerca, cada persona es capaz de descubrir soluciones adecuadas para cada situación que vive.
“Pero los que confían en el Señor tendrán fuerzas siempre nuevas fuerzas y podrán volar como las águilas, podrán correr sin fatigarse” |
|
||