www.Bethuel.orgAcerca de NosotrosFe Reformada en CentroamericaCalendario de ActicidadesAl servicio de DiosPastor Aparicio...Actividades en BethuelCorreroOtros Sitios...

 

Artículo 16
La Elección Eternal

Creemos, que estando todo el linaje1 de Adán en perdición y ruina por el pecado del primer hombre, Dios de mostró a sí mismo tal cual es, a saber: Misericordioso y Justo.
Misericordioso: porque saca y salva2 de esta perdición a aquellos que El, en su Eterno e inmutable consejo3, de pura misericordia4, ha elegido en Jesucristo, nuestro Señor5, sin consideración alguna a las obras de ellos6. Justo: Porque a los otros deja en su caída y perdición7 en que ellos mismos se han arrojado.
------------
1. Rom.3:12.   --2. Jn.6:37; 6:44.    --3. Dt.32:8; Rom.11:34-35; Jn.10:29; 13:(18); 18:9; 17:12.   --4. Rom. 9:16; Mal.1-3a.     --5. II Tim.1:9; Tit.3:4-5.     --6. Rom.11:5; 9:11.      --7. II Tim.2:20; Rom.9:21; Mt. 15:24.

Ahora, la confesión Belga comienza a descubrir el camino de la libertad. Este orden es lógico. También el orden histórico. Nuestros antepasados enfatizaron la totalidad de la depravación del hombre para que así sea perfectamente clara y evidente que solo la Gracia soberana puede salvar al hombre. No hay ningún otro artículo de nuestra fe reformada donde la Soberanía de la Gracia de Dios se ve más evidente que en este presente artículo sobre la elección.

Fíjese en el título: La Elección Eternal. Se trata de la base eternal de nuestra salvación en Cristo, se enfoca en la última base y explicación de nuestra salvación en el Dios Trino.

  1. La Predestinación:  Esta palabra se refiere al decreto de Dios en cuanto al destino eternal del hombre.  Esto es solo una parte pequeña de aquel gran plan entero de Dios para el universo, normalmente llamado Los decretos de Dios.  Detrás de todo lo que hizo, hace y hará Dios queda  el plan divino de Dios. Ese plan es soberano, el producto de la voluntad de Dios.  Ese plan es eterno, completo antes de la creación del mundo. Ese plan es sabio, la gran obra de la sabiduría de Dios.  Ese plan es inmutable, no puede cambiar, por seguro lo llevará a cabo.  Ese plan tiene un propósito, se enfoca en la gloria de Dios.  Ese plan toma todo en cuenta, nada queda excluido. Abarca el hombre y todas las cosas, lo material y lo espiritual. Dentro de ese plan divino de Dios, separamos en este artículo de hoy, aquella parte del plan que trata del destino eterno del hombre, sea vida eterna o condenación eterna.  No separamos esta parte como si no fuera relacionada con el resto del plan.  En el plan divino de Dios, todo está relacionado e integrado entre sí. Lo separamos nada más para poder hablar específicamente del destino eterno del hombre. Pues, bien, como dice el salmo 8 3-6, el destino del hombre es el punto central y de suprema importancia en el plan de todas las edades.

 

  1. Elección eternal y reprobación eternal.  Esto es específicamente doctrina reformada a pesar de hecho de que también es manifiesto claramente en la Biblia, tanto que el que lee lo podrá ver.  Sin embargo, muchos niegan que hay dos lados del decreto de Dios en cuanto al destino del hombre. Hay algunos que prefieren hablar solo de la elección, o sea, que Dios desde la eternidad eligió aquellos que El, en su propio tiempo, salvará. Prefieren no hablar de la reprobación, o sea, que Dios, en su decreto eterno, decide dejar perecer en sus pecados los que no fueron elegidos. La actitud de los Metodistas y muchos otros ha sido la de negar la de negar cualquier realidad del decreto soberano de Dios. Los Arminianos sólo atribuye a Dios el poder divino de saber de antemano (omnisciencia) lo que va a pasar en el mundo, y entonces han enseñado que Dios decidió salvar los que El vio de antemano, que seguramente creerían.  Las iglesias reformadas han aceptado vigorosamente la enseñanza bíblica, completa entera y clara sobre este punto, vital y fundamental, tal como es y han enseñado que Dios, por razones todavía fuera de nuestro entendimiento y por su escogimiento soberano, ha determinado amar (salvar) a algunos y aborrecer (rechazar) a otros
  1. La Elección eternal.  Esta doctrina enseña que Dios salva y preserva de la perdición ciertas personas, a quienes El, por su gracia, eligió en Jesucristo. 

 

Muchos elementos están mencionados en este pequeño resumen.

  1. Dios eligió desde la eternidad.
  2. Su consejo no cambia, se lleva a cabo.
  3. El motivo de su escogimiento es pura gracia de parte de Dios, el hombre no tiene méritos. La salvación viene solamente por gracia de Dios.
  4. El propósito de Dios es demostrar su misericordia, glorificar el atributo de misericordia. Esto no explica el intento entero de la elección. La última base del escogimiento de Dios para salvar a algunos es su beneplácito soberano.
  5. El eligió en Cristo Jesús, nuestro Señor.
  6. Estando todo el linaje de Adán en perdición, Dios decidió elegir de esa gente.
  7. El que fue elegido, seguramente será preservado de la ruina. La elección de uno es el motivo para la perseverancia.
  8. Esta Doctrina es una fuente de mucho consuelo para los hijos de Dios.

 

  1. La Reprobación eterna: Esto es el otro lado de la moneda. Es el lado oscuro. Dios manifiesta su justicia en dejar a otros en su caída y perdición en que ellos mismos se han arrojado.
  1. La base de esta decisión de Dios no debe ser la del pecado de esa gente, sino la de su beneplácito. Si la base fuera el pecado de ellos, todos seríamos rechazados, porque todos hemos pecado. Dios tiene la libertad para rechazar como para elegir (Romanos 9:13) A Jacob amé, más a Esaú aborrecí.
  2. Que Dios no elige salvar a todos sino a algunos debe ser últimamente para nosotros un misterio impenetrable. No podemos entender el beneplácito soberano de Dios.
  3. El propósito para rechazar a algunos, es para manifestar su Justicia en el castigo del pecado.
  4. Dios no es injusto para hacer lo anterior mencionado. Porque nadie puede reclamar nada a Dios. Todos merecemos la perdición.
  5. El no elegido sigue pecando porque así lo quiere y no es porque fue rechazado por Dios.   El hombre  es responsable por su propio pecado y no Dios.
  6. Tampoco puede ser Dios responsable por el rechazo que el no elegido hace a Cristo. Libremente, por su propia voluntad, rechaza creer en Cristo (Mateo 11:28; Juan 5:40)  pero ustedes no quieren venir a mí.

 

Verdadero o falso

  1. Se considera que la predestinación es el corazón de la doctrina de la elección.
  2. La predestinación no honra a Dios porque le hace al hombre como un títere
  3. La predestinación solo trata la salvación del hombre.
  4. La doctrina de la elección es poco consuelo para los pecadores.
  5. Nadie será salvo si Dios no lo ha elegido.
  6. Dios tiene la culpa porque El, por su decreto divino, permitió que el pecado entrara en el mundo, o sea, El es responsable por la caída de la humanidad.


Pastor:
Rev. Eduardo Aparicio